Batalla cultural

Tradición y progreso, “dos alas de un mismo pájaro”: Márquez y Miklós Lukács en la televisión peruana

En Willax, junto al académico peruano Miklós Lukács, Márquez definió el conservadurismo, explicó por qué habla de “falsas derechas”, discutió la ideología de género y distinguió globalización de globalismo.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 3 min de lectura

En agosto de 2022, Nicolás Márquez compartió un set de Willax, la televisión peruana, con el académico peruano Miklós Lukács, investigador y crítico del globalismo que por entonces estaba por publicar su libro Neoentes. El programa quería hablar de batalla cultural, pero empezó por la crisis política del Perú. En veinticinco minutos, los dos invitados discutieron qué es ser conservador, de dónde viene el progresismo, la ideología de género y el globalismo.

La “solidaridad vergonzosa”

Lukács describió una crisis de representación en la región que ya se había convertido en indiferencia hacia la política. Márquez aceptó el diagnóstico con un matiz: el votante, aun sin entusiasmo, legitima con su voto a los dirigentes, y en todo el continente ese voto se había inclinado del centro hacia la izquierda. Para explicarlo citó a Victor Hugo.

Entre un gobernante que hace el mal y un pueblo que lo consiente hay cierta solidaridad vergonzosa.Nicolás Márquez, minuto 2:58

Qué es ser conservador

Consultado por una frase suya —que los países, para prosperar, deben ser conservadores en sus usos, costumbres e instituciones—, Márquez aclaró el contexto: nadie invierte en un país imprevisible, que cambia sus leyes y su constitución. Para definir el conservadurismo recurrió a un radiomensaje de Pío XII de 1944 al patriciado y la nobleza romana, según el cual tradición y progreso “son como dos alas de un mismo pájaro”.

La tradición es el cauce de un río y el progreso es el agua que transita vigorosamente por ese cauce.Nicolás Márquez, minuto 4:59

Sin cauce, explicó, habría un desborde caótico; sin agua, inmovilismo. Lukács completó que el conservador no se opone al cambio sino que propone cambios graduales, y que su enfoque es empírico e inductivo, a diferencia de los modelos teóricos del liberalismo o del marxismo. Márquez sumó a Charles Maurras y su “empirismo organizador”: tomar aquello que la experiencia, sobre todo la ajena, demostró que es bueno y fecundo. Y a la pregunta de si el conservador debe ser religioso respondió que no, con la fórmula que se atribuye a Maurras: “soy ateo pero católico”.

El debate completo con Miklós Lukács, en el video.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Progresismo y “falsas derechas”

Lukács trazó una genealogía del progresismo: un movimiento reformista estadounidense de fines del siglo XIX, el New Deal y, en 1998, La tercera vía de Anthony Giddens, de donde según él proviene el lenguaje progresista actual. Márquez marcó un matiz con su interlocutor: él reivindica la palabra “derecha”, que considera prácticamente sinónimo de conservadurismo, y sostuvo que los partidos de centroderecha que se arrodillaron ante la agenda cultural progresista —mencionó al Partido Popular español, a Renovación Nacional y la UDI en Chile, al Centro Democrático colombiano y al macrismo— son “falsas derechas”. Por eso, dijo, surgieron alternativas como la de José Antonio Kast en Chile o Vox en España. Lukács ya había hablado de un progresismo de derecha en 2021, en la víspera del balotaje peruano.

Ideología de género y globalismo

Ante un material escolar del Ministerio de Educación peruano sobre género, Márquez sostuvo que la ideología de género solo prospera con respaldo estatal; sin él, dijo, sería el credo de una secta aislada. La definió como un conjunto de ideas anticientíficas según las cuales uno no es lo que es por naturaleza sino lo que se autopercibe, y criticó que el Estado convalide esa autopercepción y convierta su cuestionamiento en algo cercano a un delito.

Distinguió además la globalización —el libre intercambio de bienes y servicios, que defiende— del globalismo, que describió como la versión moderna del viejo internacionalismo marxista. Y explicó por qué, a su juicio, la izquierda ganó terreno cultural: durante el siglo XX, las ideas de Gramsci, la Escuela de Frankfurt o Foucault maduraron en círculos académicos hasta llegar al gran público, mientras la derecha solo tuvo intelectuales economistas. Su mensaje final a los jóvenes fue que se rebelen contra el establishment y busquen un criterio propio: “que desacralicen la autoridad, porque hoy la autoridad es hegemónica, es progresista”. Tres años antes, en una entrevista con BLes, había explicado la rebeldía juvenil frente a un establishment progresista.

Fuentes

  1. “Derecha, conservadurismo y progresismo”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 29/08/2022 (minutos citados: 2:40, 2:58, 3:56, 4:37, 4:59, 5:32, 7:20, 8:37, 9:40, 12:16, 12:40, 13:59, 16:31, 17:09, 20:47, 22:21, 23:39).
  2. Charles Maurras, Mis ideas políticas
  3. Miklós Lukács, Neoentes