Las tres derechas: liberales, conservadores y nacionalistas
En un panel sobre qué significa ser de derecha, Nicolás Márquez distinguió tres vertientes: liberalismo, conservadorismo y nacionalismo. Sostuvo que deben unirse en un solo frente frente a una izquierda que, según él, volvía a ganar terreno en la región.
En un panel con otros referentes de la nueva derecha, el moderador le pidió a Nicolás Márquez que abriera la conversación con su visión sobre qué es la derecha y qué implica ser conservador. El escritor respondió con un esquema propio que, según aclaró, es "autodidacta" y simplificado: la derecha no es una ideología única sino una posición política, y dentro de ella conviven al menos tres corrientes que, a su juicio, están obligadas a entenderse.
La intervención, publicada en enero de 2021, cierra con un diagnóstico regional pesimista: después de lo que Márquez llama una breve "primavera" de gobiernos de centro, la izquierda había vuelto a gobernar en buena parte de América.
Una posición política, no una ideología
Para Márquez, ser de derecha es ante todo "estar enfrentado con la izquierda", no simplemente disentir con ella. Lo describe como un rasgo actitudinal: no se trata de buscar consensos ni puntos medios, sino de reaccionar con energía frente a lo que define como una ideología totalitaria, a la que atribuye cien millones de muertos en el mundo.
Así como la izquierda se divide en trotskistas, marxistas clásicos, guevaristas, gramscianos, partidos comunistas rivales y, más recientemente, el llamado marxismo cultural, la derecha tampoco es homogénea. Estar del mismo lado, sostiene, no implica pensar exactamente lo mismo en todo. Márquez ya había expuesto esa definición de la derecha como posición política, con sus tres corrientes, en junio de 2017, en un video breve sobre qué significa ser de derecha.
Liberales, nacionalistas y conservadores
La primera vertiente es la derecha liberal, que Márquez separa con cuidado de lo que llama "liberprogresismo": la derecha liberal defiende determinados valores y tiene una diferencia irreconciliable con el progresismo, mientras que los liberprogresistas solo discrepan con él en economía y, según su lectura, lo acompañan en todo lo demás.
La segunda es el nacionalismo, que puede tener diferencias importantes con el liberalismo pero reconoce a la izquierda como adversario principal. Ambos comparten, señala, la defensa de la propiedad privada, la meritocracia y la aceptación de que existan distintas clases sociales: no son igualitarios.
La tercera, y la más difícil de definir, es el conservadorismo, que ubica en el medio. Márquez lo describe como heterodoxo: anticomunista y antiprogresista, pero no dogmático, a diferencia del liberalismo y de cierto nacionalismo católico. Para caracterizarlo recurre a Charles Maurras y su "empirismo organizador", es decir, tomar aquello que funciona. Menciona también que pasó noches enteras viendo los videos de Miklós Lukács sobre el tema.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoEl aforismo de 2019: un frente común
La pregunta de fondo es si esas tres corrientes pueden juntarse. Márquez responde que sí y recuerda una fórmula que dijo en una conferencia de abril de 2019 junto a Agustín Laje y Javier Milei, y de la que dice sentirse orgulloso: unir a liberales, conservadores y nacionalistas bajo algunas condiciones mínimas.
Tenemos que aglutinar liberales que defiendan la vida desde la concepción [...] y nacionalistas que no confundan el amor a la patria con el amor al Estado.
Nicolás Márquez, minuto 6:45
Si hay acuerdo en siete de cada diez puntos, sostiene, alcanza para formar un gran bloque. Aclara que no inventó nada: toma como ejemplo al Partido Republicano estadounidense, donde conviven sectores blandos, centristas y duros. En diciembre de 2023, tras la asunción de Milei, Márquez situó el origen de esa idea en La mentira oficial, su libro de 2006, en una charla con Patricia Soprano.
El fin de la "primavera" de centro
La última parte es un repaso de la situación regional. Según Márquez, la ola que llevó al poder a Mauricio Macri, Sebastián Piñera e Iván Duque terminó siendo "un fiasco", y expresa dudas sobre el gobierno uruguayo. Esos gobiernos, sostiene, estuvieron muy influidos por el liberprogresismo, al que considera un mal mayor que el progresismo a secas porque se presenta como su "cara amable".
Enumera el regreso del kirchnerismo en la Argentina y del partido de Evo Morales en Bolivia, el triunfo demócrata en Estados Unidos y lo que anticipaba para Chile, y subraya el caso de México, gobernado por la izquierda. La derecha, salvo en Brasil, había quedado relegada. Con pocos recursos y frente a lo que describe como censura en las redes, concluye que la derecha no puede darse el lujo de estar desunida.
Tiene que haber una derecha unida, no nos podemos dar el lujo de estar desunidos estos tres sectores.
Nicolás Márquez, minuto 13:13
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Fuentes
- “3 tipos de derecha, por Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 30/01/2021 (minutos citados: 0:57, 1:19, 2:08, 3:14, 3:25, 4:00, 4:45, 5:32, 6:11, 6:45, 7:06, 7:20, 8:14, 9:37, 10:31, 11:14, 11:39, 12:25, 13:13).