Batalla cultural

Poder, orden y desigualdad: Márquez conversa con Vicente Massot sobre La física política

En la víspera de su presentación en el Jockey Club, Massot explica a Márquez su nuevo ensayo, que revisa un libro suyo de 2001: la política como una física de reglas que no cambian.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

Un día feriado de noviembre de 2024, Nicolás Márquez recibió en su canal al politólogo e historiador Vicente Massot para conversar sobre La física política, el libro que Massot presentaba al día siguiente en el Jockey Club de Buenos Aires. Márquez contó que, hace unos veinticinco años, Massot le regaló un ensayo breve publicado en 2001 que lo marcó para siempre; el nuevo libro lo retoma, lo revisa y lo amplía junto con otros dos ensayos históricos del autor. En abril de 2021, Márquez ya había presentado a Massot como su pensador de cabecera al mostrar los libros que lo marcaron.

Pese a varios cortes de conexión, la charla recorrió los grandes temas del libro: el poder, el orden, la desigualdad, el mal, el mito y la representación. Márquez llevó fragmentos seleccionados y los fue poniendo en diálogo con debates actuales.

Por qué una “física”

Massot explicó que eligió el título porque, a su juicio, la política tiene un sustrato que no cambia, independientemente de la ideología. Atribuyó la expresión a Charles Maurras, heredero en esto de Auguste Comte y su distinción entre estática y dinámica social.

A mi juicio la política en primera instancia es una física, porque hay cosas que no han cambiado ni van a cambiar nunca.

Vicente Massot, minuto 13:59

Ese sustrato es el poder, la autoridad, el orden, la organización y la desigualdad, presentes, según Massot, desde las tribus primitivas hasta los gobiernos del siglo XXI. Márquez lo resumió así: lo permanente es el orden; lo transitorio, el desorden. También le preguntó si esa sociabilidad natural choca con el individualismo liberal, hoy en auge con Milei; Massot respondió que el liberalismo clásico nunca pone en duda los lazos sociales y que no ve incompatibilidad. Sobre el contractualismo, aclaró que no lo descarta como tema de historia de las ideas, pero que no le sirve para entender la política tal como es.

El mal sin remedio y la desigualdad natural

Uno de los pasajes que más impresionó a Márquez fue la comparación entre Pol Pot y Gandhi: para Massot ambos son humanos, y llamar “inhumano” al adversario es una fórmula para ganar la batalla de las ideas. Ante la pregunta de Márquez sobre si no hay un progreso moral, Massot admitió el progreso técnico pero recordó los genocidios de los siglos XX y XXI, y sostuvo que quienes cometieron grandes crímenes políticos se creían buenos.

Márquez y Vicente Massot recorren La física política: poder, orden, desigualdad, el mito marxista y la democracia de pocos.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Sobre la igualdad, Márquez destacó la distinción entre igualdad ante la ley e igualdad mediante la ley. Massot sostuvo que nacemos desiguales por una “lotería del nacimiento” y que el igualitarismo extremo solo se logra nivelando para abajo. Diferenció las desigualdades cristalizadas de las sociedades estamentales de las actuales, en las que alguien nacido en la pobreza puede llegar a la cima. Recomendó además La envidia igualitaria, de Gonzalo Fernández de la Mora. Márquez había desarrollado esa distinción en enero de 2020, en un video sobre qué es el progresismo.

El marxismo como mito

Massot distinguió el análisis académico de los marxistas de su costado profético. Para él, el marxismo triunfó por la profecía de que el proletariado heredaría el mundo, una idea fuerza, y no por una teoría que la mayoría no comprendía. Márquez lo vinculó con la “dictadura del proletariado” como mito movilizador frente a la realidad de gobiernos de pocos.

Constitución, Alberdi y la ley de hierro de la oligarquía

Siguiendo a Ferdinand Lassalle, Massot sostuvo que toda sociedad está constituida y que una constitución escrita vale en la medida en que se corresponde con la constitución sociológica. A una pregunta de Márquez, rechazó que la Constitución de 1853 sea una copia de la estadounidense y repasó los distintos Alberdi, del de 1837 al de los escritos póstumos.

La idea de la representación no modifica el hecho de que la democracia también es un gobierno de pocos y escogidos.

Vicente Massot, minuto 1:32:27

Con Robert Michels y su ley de hierro de la oligarquía, Massot explicó que toda organización implica funciones y mando, por lo que siempre gobiernan pocos, y retomó la idea de una “democracia de espectadores”. El cierre fue sobre la guerra y la distinción entre adversario y enemigo: el adversario acepta reglas comunes; cuando ese marco se rompe aparece el enemigo, y la enemistad puede ser relativa, como la de Estados Unidos y la Unión Soviética, o absoluta.

Fuentes

  1. “Diálogo con Vicente Massot sobre la física política”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 18/11/2024 (minutos citados: 0:49, 13:59, 15:59, 19:20, 24:56, 33:57, 36:29, 39:49, 43:14, 45:35, 47:25, 49:23, 56:17, 57:42, 59:45, 1:07:15, 1:14:48, 1:20:14, 1:23:41, 1:32:27, 1:33:35, 1:36:13, 1:38:37).
  2. Vicente Massot, La física política
  3. Gonzalo Fernández de la Mora, La envidia igualitaria