Liberales y conservadores, “perfectamente armonizables”: Márquez en un reportaje para Bolivia
En un programa boliviano, Márquez distingue liberalismo y conservadorismo, explica por qué deben unirse en la batalla cultural y repasa el cambio de mapa político en América Latina.
A comienzos de marzo de 2026, Nicolás Márquez dio un extenso reportaje a distancia para un programa de La Paz, Bolivia. A partir de un tema que había tratado en su canal —si liberalismo y conservadorismo son lo mismo—, la conversación recorrió la definición de cada corriente, las estrategias de la izquierda según cada país, la idea de una “nueva derecha” y el cambio del mapa político en América Latina.
Un sistema político, no una conducta ante la vida
Márquez explicó que estas discusiones aparecen dentro de todos los partidos de derecha, de Vox a La Libertad Avanza y el Partido Republicano estadounidense. Para abordarlas, discutió la definición de Alberto Benegas Lynch, a quien dijo admirar, según la cual el liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo. A su juicio, esa definición no alcanza:
“El liberalismo es un sistema político que se basa en la tolerancia.”
Nicolás Márquez, minuto 4:20
Según Márquez, uno no está obligado a respetar todo proyecto de vida, pero sí a tolerarlo, y por eso en un sistema liberal pueden convivir estilos de vida opuestos. Lo describió como un sistema fundado en la libertad —de expresión, de mercado, de asociación, de pensamiento—, con división de poderes, democracia como forma de acceso al poder y un Estado acotado, que distinguió del anarcocapitalismo.
El conservadorismo, en cambio, se basa en la tradición: toma lo que la historia demostró que es bueno y fecundo, pero también incorpora lo que la experiencia actual confirma que funciona. Márquez lo definió como no ideológico y empirista, y sostuvo que los valores conservadores no deben imponerse por la fuerza, porque practicarlos en libertad es lo que les da mérito. Por eso, concluyó, no ve incompatibilidad: como conservador promueve sus valores dentro de un sistema liberal y aprovecha la tecnología del capitalismo, que permite, por ejemplo, una charla entre Bolivia y Argentina a muy bajo costo.
Una civilización atravesada por la religión
Consultado por el lugar de la religión, Márquez sostuvo que la civilización occidental es culturalmente cristiana incluso para quienes no creen: quien considera que está mal robar, matar o mentir, y que es noble amar al prójimo, piensa con valores cristianos. Para él, con todas sus imperfecciones, es la civilización con más libertad y prosperidad, y los países que peor están son los que aplicaron durante años el socialismo. De ahí su propuesta: una unión entre liberales, que ponen el foco en la libertad, y conservadores, que lo ponen en la defensa de valores como la familia.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoLa izquierda adapta su bandera a cada país
Márquez argumentó que el socialismo es incompatible con la libertad porque busca la igualdad en todos los órdenes y no solo ante la ley, lo que, según él, solo puede imponerse con un sistema totalitario. Añadió que la nueva izquierda ya no plantea la lucha de clases sino conflictos culturales, y que elige la bandera según cada realidad: el indigenismo en Bolivia, la ideología de género en Argentina, el ecologismo en Brasil o el multiculturalismo en Europa. Sobre este último caso, sostuvo que la inmigración masiva sin integración es un problema que América Latina debe observar, porque en un mundo globalizado termina repercutiendo en la región.
Tres corrientes y un mapa que cambia
Además de liberales y conservadores, Márquez sumó una tercera vertiente —patriotismo, tradicionalismo o nacionalismo, según el país— centrada en la soberanía frente a las agendas globalistas. Para él, las tres se están fusionando en lo que se conoce como la nueva derecha, y esa unión, además de dar la batalla cultural, permite ganar elecciones. Subrayó que ambas batallas son necesarias: convencer al público no sirve si ese público no tiene a quién votar. Márquez había planteado esa división en tres corrientes, y la propuesta de unirlas, en enero de 2021, en un video sobre las tres derechas.
“Las expresiones de derecha históricamente eran minoritarias y de gente de sectores exclusivos y gente grande. Ahora es mayoritaria o masiva y gente muy joven.”
Nicolás Márquez, minuto 31:24
Ante la pregunta final sobre si todo esto no sonaba idealista, Márquez respondió con un repaso regional: la derrota del MAS en Bolivia, el gobierno de Milei, la asunción de José Antonio Kast en Chile, las elecciones en Perú, Colombia y Brasil, la transición en Venezuela y el triunfo de la derecha en Costa Rica, con México como la principal excepción. “No es una irrealidad, es una realidad”, afirmó, aunque aclaró que habrá que ver en las elecciones del año si la tendencia se confirma.
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Fuentes
- “Nicolás Márquez: reportaje en Bolivia”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 02/03/2026 (minutos citados: 2:34, 3:40, 3:59, 4:20, 5:07, 6:25, 6:54, 7:56, 9:41, 10:55, 12:20, 13:31, 13:50, 19:20, 21:06, 23:50, 24:39, 26:08, 27:34, 28:48, 31:24, 33:02, 36:09).