Batalla cultural

Derecha, capitalismo y comunidad: Márquez, Laje, Muñoz Iturrieta y Lukács, juntos en México

En Puebla, por primera vez los cuatro en una misma mesa, discutieron si la derecha sigue vigente, qué límites tiene el capitalismo y cómo dar la batalla cultural.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

En octubre de 2022, en plena gira por México, Nicolás Márquez, Agustín Laje, Pablo Muñoz Iturrieta y Miklós Lukács se sentaron por primera vez los cuatro juntos frente a una cámara. Fue en Puebla, para el programa de entrevistas Reset, horas antes de una conferencia ante cerca de mil personas. El conductor les trasladó las preguntas que le habían acercado sus alumnos: si todavía tiene sentido hablar de derecha, si el capitalismo no es el que financia al progresismo y, sobre todo, qué hacer. Márquez y Laje ya habían pasado por la televisión mexicana en 2018.

La charla arrancó con un repaso de cómo se conocieron. Márquez recordó que en 2004, en la presentación de su primer libro sobre la guerra contra la guerrilla en la Argentina, se le acercó a firmar un ejemplar un chico de 15 años: era Laje. De ahí salió una amistad, dos libros en común y, más tarde, El libro negro de la nueva izquierda. A Lukács lo conocieron en 2016 en una universidad de Lima y a Muñoz Iturrieta lo sumó Laje tras la publicación de Atrapado en el cuerpo equivocado. Márquez aprovechó para responder a quienes atribuyen sus auditorios llenos a "capitales oscuros": según explicó, las giras las organizan familias en distintas ciudades y se sostienen con la venta de libros, y negó cualquier financiamiento de Atlas Network. Lukács agregó que en Chiapas los escucharon miles de jóvenes de los sectores más humildes, lo que describió como una "derecha popular".

¿Están obsoletas la derecha y la izquierda?

A la objeción de que hablar de derecha es cosa de hace dos siglos, Márquez respondió con dos datos: el propio Francis Fukuyama se retractó de la tesis de El fin de la historia, y la elección italiana de la víspera la había ganado la derecha. Para él, lo que quedó viejo es discutir contra la plusvalía y el materialismo de Marx, no las categorías.

Así como hay una nueva izquierda, hay una nueva derecha y mientras haya una izquierda siempre va a haber una derecha.

Nicolás Márquez, minuto 14:44

Laje sumó que la izquierda se asume como tal sin problemas, mientras que del centro hacia la derecha el término está estigmatizado y cada corriente prefiere su "nombre propio": liberales, libertarios, conservadores, tradicionalistas. Recordó además que en la Revolución Francesa los liberales se sentaban a la izquierda y que el contenido de cada bando cambió con la revolución industrial. Lukács incorporó la variable tecnológica —inteligencia artificial, edición genética, Big Tech— como factor que está reordenando el mapa político, y Muñoz Iturrieta señaló el giro de los trabajadores y mineros de Estados Unidos y Canadá hacia los partidos conservadores.

Márquez definió la derecha por su apego a la vida, la libertad, la propiedad, la familia, el orden, el patriotismo, la tradición, la libertad religiosa y la libre empresa, frente a una izquierda que, según dijo, busca la redistribución vía intervención estatal y la alteración de la tradición mediante una revolución cultural.

El capitalismo y sus límites

La pregunta más incómoda fue si el capitalismo no es el que hoy financia la bandera del arcoíris. Laje, apoyado en Max Weber, sostuvo que el capitalismo es un sistema económico sin moral propia, que puede funcionar con la ética protestante o con la de la agenda progresista, y que por eso no puede quedar librado a sí mismo. Márquez coincidió con un matiz:

El sistema económico, el capitalista es amoral, pero es el sistema económico de la derecha.

Nicolás Márquez, minuto 33:12

Lukács, de la mano de Joseph Schumpeter, planteó que la "destrucción creativa" puede terminar en grandes corporaciones capaces de comprar o hacer desaparecer a la competencia, y defendió contrapesos legales porque el poder económico se traduce en poder político. Ahí apareció la principal diferencia de la mesa: Márquez citó una advertencia de Dalmacio Vélez Sarsfield —si un juez se convierte en juez del uso, no tardará en convertirse en juez del abuso— y dijo preferir esas injusticias del mercado antes que abrir la puerta al intervencionismo estatal. Su respuesta, en cambio, es que la sociedad civil arme partidos políticos alternativos a los consensos de la partidocracia tradicional.

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La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Solidaridad, familia y comunidad

Laje distinguió tres formas de intercambio: la fuerza, el mercado y la solidaridad propia de la familia, las iglesias y los cuerpos intermedios. Márquez completó la idea: "solamente puede haber solidaridad cuando hay libertad", dijo, y el Estado que le quita a uno para darle a otro no es solidario. Para él, los cuerpos intermedios son también formas de la libertad de asociación.

Lukács, que se reconoce cercano al conservadorismo, recurrió a Edmund Burke y su idea de una asociación intergeneracional que nace en la familia, y Laje advirtió que comunitarismo no es comunismo. Márquez propuso unir a las tres derechas que, según su lectura, enfrentan a la revolución cultural: el nacionalismo o patriotismo, que pone el foco en la soberanía frente a los organismos transnacionales; el liberalismo clásico, centrado en la propiedad y la libre empresa; y el conservadorismo, que defiende los principios de la civilización occidental y cristiana. Como ejemplo de esa confluencia mencionó a Vox y al resultado italiano. Retomando a Charles Maurras, agregó que junto a la familia hay que fortalecer a la Iglesia como transmisora de valores, independientemente de la fe de cada uno.

Un mensaje para México

En el cierre, el conductor pidió un mensaje de esperanza para un país golpeado por la inseguridad. Muñoz Iturrieta puso la batalla en la crianza de los hijos y en el uso de las pantallas; Lukács pidió una tecnología al servicio del ser humano. Márquez llamó a no dramatizar: López Obrador es el primer presidente de izquierda, pero, según dijo, en México no hay confiscaciones ni presos políticos. Y se mostró optimista por el avance de las redes:

Las izquierdas dominan todos los medios tradicionales pero las derechas se han refugiado en las redes sociales.

Nicolás Márquez, minuto 1:11:38

Laje insistió en encontrarse cara a cara —clubes de lectura, asociaciones, conferencias— y en despertar el espíritu del pueblo mexicano que, recordó, resistió históricamente a quienes atacaron su fe. Márquez cerró sobre esa idea: el instinto de sociabilidad, que ni la pandemia pudo quitar, es el que genera una militancia física capaz de organizar partidos políticos y reclamar al poder.

Fuentes

  1. “Agustín Laje, Nicolás Márquez, Pablo Muñoz y Miklos Lukacs por primera vez juntos en MÉXICO”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 26/10/2022 (minutos citados: 2:38, 10:00, 12:22, 14:02, 14:44, 15:01, 22:08, 27:01, 29:53, 33:12, 33:32, 37:41, 40:43, 43:28, 46:48, 55:12, 57:56, 1:01:50, 1:02:54, 1:09:56, 1:11:06, 1:11:38, 1:12:28, 1:15:31).
  2. Francis Fukuyama, El fin de la historia y el último hombre
  3. Max Weber, La ética protestante y el espíritu del capitalismo
  4. Joseph Schumpeter, Capitalismo, socialismo y democracia