El Libro negro de la nueva izquierda, en la televisión de México
Durante la gira de presentación de su libro en México, Nicolás Márquez y Agustín Laje fueron entrevistados en el programa A fondo de Megacable. Hablaron de la nueva izquierda, la ideología de género, la familia y la censura que sostienen haber sufrido en ese país.
En junio de 2018, durante la gira mexicana de presentación de El libro negro de la nueva izquierda. Ideología de género o subversión cultural, Nicolás Márquez y Agustín Laje fueron invitados a A fondo, un programa de entrevistas que se emite por el canal 151 de Megacable y por Facebook Live. Los autores llegaban de recorrer varias ciudades del estado de Chihuahua y estaban por dar una charla en Durango, donde, según contaron, había grupos que pedían suspenderla.
En unos 45 minutos de conversación, con dos cortes comerciales, el conductor les preguntó qué es la nueva izquierda, qué entienden por ideología de género, qué pasa con la familia y el matrimonio y por qué el libro generó tanta resistencia.
De la lucha de clases a la "careta" cultural
Márquez abrió explicando la tesis central del libro. Según su lectura, cuando la Unión Soviética dejó de existir, a comienzos de los noventa, muchos creyeron que la izquierda había quedado atrás. En cambio, sostiene, se reconvirtió: cambió de discurso, de simbología y de clientela. Dejó de cuestionar la economía de mercado y buscó "nuevos agentes de conflicto": el multiculturalismo, el ecologismo, lo que él llama "el fraude ideológico de los derechos humanos" y, sobre todo, la ideología de género.
Lo que busca es penetrar Occidente, agredir a Occidente, no ya a través de las guerrillas, no ya a través del terrorismo, sino a través de una penetración indolora, una penetración cultural igualmente peligrosa que la anterior, pero que hoy, desde el punto de vista del marketing, se presenta multicolor, empática, tolerante, diversa, inclusiva.Nicolás Márquez, minuto 3:24
Laje completó la idea con un contraste. La subversión armada de otras décadas, dijo, reclutaba obreros y campesinos para la guerrilla, y la población "escuchaba los tiros". La subversión cultural, en cambio, es "una revolución desarmada" que aplica la misma operación dialéctica a otros grupos: les presenta un enemigo, que ahora es el "heteropatriarcado" en lugar del capitalista. Sobre la organización Católicas por el Derecho a Decidir, a la que el conductor le preguntó, Laje sostuvo que está financiada desde los Estados Unidos por Planned Parenthood.
Un libro frente a sus críticos
Los autores contaron que en Chihuahua les habían presentado una demanda en la que grupos feministas y LGBT alegaban que el libro violaba derechos humanos. Márquez lo tomó con ironía: dijo que no sabía cómo un libro, "un poco de papel" con tinta, podía violar derechos humanos. Y propuso otra forma de responder:
Tienen dos opciones: o no lo compran y por lo tanto no lo leen, o lo leen y escriben el libro negro del Libro negro de la nueva izquierda y nos refutan. Tan simple como eso.Nicolás Márquez, minuto 4:41
Consultados sobre la situación en México, los autores explicaron que evitaban opinar sobre la política local. El año anterior habían sido denunciados con base en el artículo 33 de la Constitución mexicana, que prohíbe a los extranjeros inmiscuirse en asuntos políticos del país. Aun así, sugirieron al público revisar los programas escolares y lo que decían los candidatos que estaban en campaña. Hacia el final, Laje contó que una conferencia prevista en una universidad había sido cancelada por presión de esos grupos, y que en redes se le pedía al alcalde que prohibiera la charla del día siguiente.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoNaturaleza, cultura y el mito del progreso
Para Laje, la ideología de género es un conjunto de ideas que separa la sexualidad humana de su base biológica y la explica solo por la cultura y la autopercepción, dejando de lado la anatomía, la fisiología y las neurociencias. Si todo es cultural, argumentó con el ejemplo de un semáforo, todo pasa a ser arbitrario, y entonces cualquier límite puede presentarse como un tabú injusto.
Márquez respondió a la idea de que lo nuevo es siempre mejor con un ejercicio. Entre dos celulares, uno de 2018 y otro de 2008, cualquiera elige el más nuevo sin mirarlos. Entre dos libros de esos mismos años, en cambio, la respuesta depende del autor y del tema. Según Márquez, el progresismo confunde el avance tecnológico con el de las ideas, que pueden ser buenas o malas sin importar su antigüedad: "el cristianismo es una idea buena de hace dos mil años".
Sobre el papel del Estado, Márquez dijo que debe permitir que dos adultos hagan lo que quieran en su vida íntima, porque él y Laje se consideran "partidarios de la libertad". Pero distinguió entre permitir y promover. El Estado deja fumar a quien quiere, explicó, y al mismo tiempo tiene como política promover el deporte. Del mismo modo, sostuvo, un Estado "ordenado hacia el bien" debería promover la vida de familia.
Familia, matrimonio y feminismo
Laje presentó a la familia como "condición para la libertad": cumple funciones educativas, económicas, afectivas y psicológicas y funciona como intermediaria entre el individuo y el poder político. Si se quita la familia, advirtió, esas funciones las asume el Estado. Recordó que la Unión Soviética quiso "liberar" a los niños de sus familias con guarderías estatales y que fue el primer Estado en legalizar el aborto, una medida que después revirtió ante la crisis demográfica.
Márquez defendió la definición tradicional de matrimonio desde la etimología: la palabra remite a la "matriz", porque en esa unión está la posibilidad de la maternidad. Por eso, argumentó, el Estado regula ese vínculo y no otros, ya que de él "surge la prole", las nuevas generaciones. Más adelante dijo que los verdaderos "militantes de la diversidad" son quienes defienden la unión entre hombre y mujer, "dos realidades diversas".
Sobre el feminismo, Laje dio datos que, según él, desmienten la idea de una mujer postergada en Occidente: ellas se reciben más que los hombres en la universidad y viven más, mientras que los hombres son la mayoría de las víctimas de homicidio, de las personas en situación de calle y de quienes hacen los trabajos más riesgosos. Márquez agregó que nunca antes la mujer tuvo tantos derechos y que, justamente por eso, el crecimiento de estos movimientos muestra, según él, "que no existe una necesidad real", sino una ideología. Los dos rechazaron el mote de misóginos: "Amamos a nuestras madres", dijeron, y sostuvieron que etiquetar así a quien aporta datos es parte del mismo conflicto que el libro describe.
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Fuentes
- “Nicolás Márquez y Agustín Laje en la TV de México”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 20/06/2018 (minutos citados: 1:47, 2:22, 3:24, 4:06, 4:41, 6:59, 7:43, 8:57, 15:30, 17:09, 19:10, 20:04, 20:28, 21:45, 23:12, 24:08, 25:45, 26:10, 27:00, 28:38, 29:38, 36:16, 38:06, 38:28, 40:23, 41:48, 42:33, 42:52, 43:30).