Batalla cultural

Conservar lo que funciona: Márquez y Miklós Lukács, de Burke al primer año de Milei

En enero de 2025, Márquez y Miklós Lukács explican el conservadurismo a partir de Burke, lo distinguen del liberalismo y del marxismo y evalúan el primer año de Milei y los riesgos de la inteligencia artificial.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

El 27 de enero de 2025, en el marco de una serie de transmisiones dedicadas a las corrientes que integran la nueva derecha —nacionalismo, liberalismo y conservadurismo—, Nicolás Márquez recibió en vivo al académico peruano Miklós Lukács, conectado desde Inglaterra. Márquez lo presentó como el principal exponente del pensamiento conservador en lengua castellana y recordó que fue discípulo del filósofo británico Roger Scruton. Se trata de la corriente con la que, dijo, más se identifica.

Partir del ser humano tal como es

Lukács definió el conservadurismo como una filosofía política que busca conservar rasgos políticos, sociales y culturales, y que no tiene una doctrina económica propia. Su punto de partida, explicó, es una concepción empírica del ser humano: alguien que nace, crece, forma una familia, envejece y muere. Frente a eso, sostuvo que otras corrientes teorizan al hombre. El marxismo lo reduce a su pertenencia de clase y a la masa; ciertos liberalismos, a un individuo hiperracional que ejerce su libertad sobre todo en el mercado. Como contraejemplo citó a quien dona sangre o arriesga la vida para salvar a otro. Márquez y Lukács ya habían conversado sobre qué es ser conservador en mayo de 2020, en un vivo en el que discutieron la libertad como medio.

Burke y el pacto entre generaciones

A pedido de Márquez, Lukács repasó la definición de Edmund Burke en Reflexiones sobre la Revolución en Francia, publicada en 1790: más que un contrato social, la sociedad es una asociación entre los muertos, los vivos y los que van a nacer. En ese esquema, la lealtad primera no es con el Estado ni con el mercado, sino con los propios: la familia, la comunidad y, por extensión, la nación. Contrastó esa idea con las teorías contractualistas de Hobbes y Locke, a las que calificó de construcciones teóricas.

Todos nosotros, independientemente de su postura política, todos siempre queremos conservar cosas.Miklós Lukács, minuto 31:15

Márquez planteó entonces una pregunta de fondo: si el conservadurismo es una filosofía diseñada intelectualmente o el descubrimiento de un rasgo natural, del mismo modo en que se dice que Adam Smith no inventó el mercado sino que lo describió. Lukács respondió que el conservadurismo es esencialmente inductivo: sus autores, de Burke a Russell Kirk, Michael Oakeshott o Scruton, transcriben políticamente la realidad que observan, mientras que las ideologías deductivas parten de un modelo y luego intentan aplicarlo.

La explicación completa de Lukács y las preguntas del público están en el video.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Reforma, no revolución

Lukács rechazó la imagen del conservador como inmovilista. Lo describió como reformista por excelencia: cambia gradualmente lo que no funciona, a diferencia de la revolución, que busca destruir de manera inmediata y completa. Puso como ejemplo la Revolución Francesa, cuyo desenlace —un emperador en lugar de un rey— Burke había anticipado. Sobre la tensión con los liberales, recordó que Hayek valoraba los cuerpos intermedios, como la familia, la Iglesia o los clubes, y que figuras como Margaret Thatcher y Ronald Reagan fueron conservadoras.

El primer año de Milei, Trump y la inteligencia artificial

Márquez le recordó que, cuando Milei ganó, Lukács se alegró pero con beneficio de inventario. Lukács explicó que su reparo era la filosofía libertaria, que a su juicio convierte la libertad en un fin en sí mismo. Al cabo de un año, hizo un balance positivo: destacó los logros económicos, la recuperación de la esperanza de los argentinos y que, en temas como el aborto, el discurso se tradujera en hechos.

Yo no evalúo a la gente, a los políticos, por sus palabras sino por sus hechos.Miklós Lukács, minuto 53:58

Su advertencia apuntó a otro frente: la infraestructura tecnológica que, según Lukács, se está desarrollando en Estados Unidos con grandes empresas tecnológicas y que, en malas manos, podría usarse para vigilar a los ciudadanos. Reivindicó también la política arancelaria de Trump como herramienta pragmática y sostuvo que el conservador no se ata a un modelo económico, sino a la mejor herramienta para cada momento.

Al responder preguntas del público, Márquez reiteró su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque aclaró que no ve el tema en la agenda del gobierno. La charla cerró con el anuncio del siguiente programa de la serie, dedicado al liberalismo, con Alberto Benegas Lynch.

Fuentes

  1. “¿Qué es el conservadurismo? Nicolás Márquez y Miklós Lukács”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 27/01/2025 (minutos citados: 0:23, 7:46, 8:22, 10:47, 12:38, 16:06, 17:39, 24:14, 27:22, 28:01, 31:15, 36:32, 49:13, 52:12, 53:58, 54:24, 55:50, 1:03:06, 1:10:01).
  2. Edmund Burke, Reflexiones sobre la Revolución en Francia
  3. Miklós Lukács, Neoentes