Batalla cultural

“Leer un libro es cultivar el alma”: Márquez, de vuelta del Derecha Fest, sobre lecturas, Montaner y la tabula rasa

En un vivo de julio de 2025, Márquez habla de cómo leer para la batalla cultural, del libro de Montaner que despertó su vocación, de los historiadores que admira y de por qué acepta peronistas en las listas de La Libertad Avanza.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

A fines de julio de 2025, días después del Derecha Fest de Córdoba, en el que expuso ante unas tres mil personas antes del discurso del presidente Javier Milei, Nicolás Márquez volvió a transmitir en vivo desde su casa, todavía afectado por una afección de garganta. En un formato de preguntas del público, el autor habló de cómo leer para la batalla cultural, de los autores que lo formaron, de los historiadores que admira y de por qué, a su juicio, La Libertad Avanza hace bien en sumar dirigentes de otras procedencias.

Leer lo que entretiene

Márquez sostuvo que, en tiempos de “guerra cultural”, la formación pasa por la lectura, y distinguió entre los textos que se estudian por obligación en una carrera y los que se eligen libremente. Para estos últimos, su consejo fue buscar libros que entretengan: si un clásico resulta un tedio, conviene pasar a otro, porque la oferta es “inconmensurable”.

Leer un libro es estudiar, es cultivar el alma, después podés estar en desacuerdo total con el autor, pero aún en desacuerdo, el tipo te hizo pensar.

Nicolás Márquez, minuto 21:58

Consultado por Jordan Peterson, Márquez lo valoró como conferencista y por su aporte a la batalla cultural, pero dijo no haber disfrutado su libro: se puede tener gran oratoria y conocimiento, explicó, sin ser un gran escritor. Algo parecido le ocurre con Roger Scruton, a quien considera extraordinario aunque “no lo atrapa”, mientras que a Plinio Corrêa de Oliveira dijo leerlo con gusto. Insistió además en una batalla cultural de frente amplio, que incluya también a no católicos, frente a los “dogmatismos” que, según él, solo sirven para aplaudirse entre pocos.

Montaner y el libro que despertó una vocación

Al recordar a Carlos Alberto Montaner, el escritor cubano exiliado fallecido poco antes, Márquez contó que el Manual del perfecto idiota latinoamericano, escrito por Montaner junto con Plinio Apuleyo Mendoza y Álvaro Vargas Llosa, lo impactó a los 22 o 23 años al punto de comprar varios ejemplares para regalar. Hasta entonces, dijo, los libros de política que lo habían formado eran los de Alsogaray, Grondona y Benegas Lynch, que había que “casi estudiar”; aquel, en cambio, le mostró que se podía escribir sobre política con humor y argumentos, y cree que influyó en su vocación de escritor. En abril de 2021 ya había incluido ese libro entre los que marcaron su formación.

Años después, Montaner prologó Cuando el relato es una farsa, el libro de Márquez y Agustín Laje de 2013, y presentó en Miami su biografía de Rafael Correa. Márquez agradeció esa generosidad, aunque dijo haber dejado de leerlo en sus últimos años por lo que consideró un acercamiento a posturas afines al Partido Demócrata. También aclaró que está en contra de la eutanasia, por entender que la desesperación vicia la libertad de quien la pide.

Márquez, después del Derecha Fest: lecturas, Montaner, Díaz Araujo, ciudadanía y la tabula rasa en La Libertad Avanza.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Los historiadores que admira

Ante la pregunta por los mejores historiadores argentinos, Márquez destacó a Enrique Díaz Araujo, jurista e historiador, por la profusión de sus fuentes, su pluma y su tono burlón. Contó que estaba leyendo su trabajo sobre el sandinismo nicaragüense como preparación para un curso sobre la revolución en América Latina, desde el siglo XX hasta sus mutaciones actuales.

Ciudadanos, no habitantes

Para Márquez, el giro político argentino se explica por la batalla cultural previa y por la figura de Milei, a quien considera providencial para el país. Pero subrayó que nadie gobierna solo y llamó a sus seguidores a defender el programa del Gobierno, al que atribuye apoyarse en la evidencia de países exitosos.

En la Argentina era la persona exacta con el discurso exacto en el momento exacto.

Nicolás Márquez, minuto 50:53

Con el ejemplo de su gata, distinguió entre ser “habitante” y ser “ciudadano”: lo segundo implica peticionar, votar, fiscalizar, leer y dar combate, no por Milei, aclaró, sino por uno mismo.

La tabula rasa y el ejemplo alemán

Sobre la inclusión en las listas oficialistas de dirigentes provenientes del peronismo, Márquez recordó que Milei convocó a sumarse a todos “no importa de dónde vengan”. Defendió la candidatura de Leila Gianni en La Matanza por su conocimiento del territorio: la política real, dijo, “se nutre de impurezas”. Para ilustrarlo recurrió a la reconstrucción de Alemania Occidental bajo Konrad Adenauer y Ludwig Erhard, que debieron gobernar con los alemanes que había, salvando las distancias con el caso argentino.

Precisó, por último, cómo entiende la “tabula rasa”: no se juzga lo que alguien hizo en partidos anteriores, sino su lealtad desde que se suma al proyecto, y quien traiciona a partir de entonces queda afuera. Anunció además la presentación de su biografía de Perón al cumplirse 70 años de la Revolución Libertadora.

Fuentes

  1. “Volver al combate | Nicolás Márquez en vivo”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 29/07/2025 (minutos citados: 0:14, 21:41, 21:58, 23:23, 25:54, 27:45, 28:10, 29:30, 38:13, 39:43, 41:05, 42:12, 43:04, 56:17, 56:52, 50:09, 50:53, 51:09, 53:28, 59:21, 1:00:01, 1:01:30, 1:06:26).
  2. Carlos Alberto Montaner, Plinio Apuleyo Mendoza y Álvaro Vargas Llosa, Manual del perfecto idiota latinoamericano
  3. Enrique Díaz Araujo, obra sobre el sandinismo nicaragüense