¿Perón era nazi? Márquez revisa, con las palabras del propio Perón, su relación con el fascismo
Italia y Mussolini, el GOU, el golpe de 1943 y el giro de 1945: Márquez reconstruye el vínculo de Perón con el fascismo y el nazismo a partir de los testimonios que el propio Perón le dio a su biógrafo oficial.
En una transmisión en vivo publicada el 25 de agosto de 2026, Nicolás Márquez dedicó casi dos horas a una pregunta que, según él, los propios peronistas no saben responder: qué vínculo tuvo Juan Domingo Perón con el fascismo y el nazismo. El disparador fue una discusión pública entre dos comunicadores kirchneristas sobre quién era “más peronista”, y la costumbre, que Márquez atribuye al peronismo, de llamar “fascistas” a quienes no adhieren a él.
Para responder, Márquez no improvisó: leyó pasajes de su libro Perón, el fetiche de las masas, reeditado por Hojas del Sur, y sobre todo las palabras del propio Perón en las entrevistas que le concedió a su biógrafo oficial, Enrique Pavón Pereyra, en Yo, Perón y Perón tal como es, además de citas de Juan José Sebreli. Su argumento central es que Perón no necesita ser interpretado: lo dijo él mismo. La tesis general de ese libro está resumida en Perón, según su biógrafo más crítico.
Qué fue el fascismo y de dónde salió Perón
Antes de entrar en la biografía, Márquez precisó los términos. El fascismo, explicó, es una ideología “pura y exclusivamente italiana”, nacida como desprendimiento del Partido Socialista Italiano, del que Benito Mussolini había sido dirigente e intelectual de primera línea. El nazismo llegó casi diez años después en Alemania; ambos fueron aliados en la guerra y compartían mucho, pero para Márquez no son sinónimos. En ese punto recomendó el libro de Axel Kaiser sobre el parentesco entre nazismo y comunismo.
Luego repasó la trayectoria de Perón en los años previos. Según Márquez, votó por Hipólito Yrigoyen en 1916 y en 1930 participó activamente del golpe de José Félix Uriburu contra ese mismo presidente. Durante los gobiernos conservadores que siguieron fue ascendido, se convirtió en profesor de la Escuela Superior de Guerra y, tras un episodio de espionaje en Chile que terminó en sanción, recibió la oferta de perfeccionarse en el país que eligiera.
Italia, 1939: “porque en Italia gobernaba Mussolini”
Perón eligió Italia y, según su propio relato, lo hizo “porque en Italia gobernaba Mussolini”. Entre 1939 y 1940 sirvió en unidades alpinas del ejército italiano, ya iniciada la Segunda Guerra Mundial. En los testimonios a Pavón Pereyra que Márquez leyó en cámara, Perón recuerda la multitud de Piazza Venezia y escribe sobre el régimen: “Para mí ese experimento tenía un gran valor histórico”. Cuenta también que allí empezó a estudiar “el problema del socialismo nacional, que en Alemania se conoció como nacional socialismo”, en cursos que siguió en Turín y Milán.
Márquez se detuvo en el relato de un supuesto encuentro personal con Mussolini, en el que Perón describe al Duce con “toda la imagen de un semidiós de la mitología romana”. Para el autor, esa reunión nunca existió y es una muestra de la tendencia de Perón a engrandecer su propia biografía; lo relevante, sostiene, es la admiración que deja ver.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoEl GOU y el golpe de 1943
A su regreso, Perón integró el Grupo de Oficiales Unidos, la logia militar que preparó el golpe del 4 de junio de 1943. Márquez la describe como una “secta” nazifascista que buscaba alinear a la Argentina con el Eje, en un país formalmente neutral que seguía abasteciendo a Gran Bretaña. Según el testimonio a su biógrafo, Perón participó de las reuniones antes y después de su viaje a Italia y llegó a decir: “Por ello, una vez me atreví a declarar el GOU soy yo”.
Márquez leyó además un documento del grupo fechado el 3 de mayo de 1943, un mes antes del golpe, que exaltaba el esfuerzo alemán por “unificar el continente europeo” y proclamaba: “La lucha de Hitler en la paz y en la guerra nos servirá de guía”. El mismo texto anunciaba una “dictadura inflexible” y el control de la radio, la prensa, el cine y la educación. Y citó otra confesión de Perón: “Hay que reconocer que sentíamos una real admiración”, por Mussolini en su caso, mientras otros oficiales se inclinaban “más por el proceso alemán”.
¿De qué Perón sos peronista?
Cuando la guerra se inclinó contra el Eje, Perón cambió de posición: la Argentina terminó declarándole la guerra a Alemania en 1945. Para Márquez, ese viraje no es una excepción sino el rasgo que define al personaje, un oportunista que se acomodaba al lado ganador. Repasó también el 17 de octubre y la suerte posterior del sindicalista Cipriano Reyes, encarcelado durante el gobierno peronista, y una lista de dirigentes y artistas perseguidos, presos o exiliados en esos años, de Ricardo Balbín a Atahualpa Yupanqui, Osvaldo Pugliese y Victoria Ocampo, además del desplazamiento de Jorge Luis Borges de la biblioteca municipal que dirigía.
De ahí la pregunta que atravesó el programa: si se es peronista del que votó a Yrigoyen o del que lo derrocó; del que hizo un golpe inspirado en el fascismo o del que le declaró la guerra a Hitler; del que alentó a Montoneros o del que respaldó a quienes los combatían; del que estatizó o del que, antes de caer en 1955, negoció con capitales estadounidenses el petróleo del sur.
“¿De qué Perón sos peronista? ¿Tienen idea los peronistas?”
Nicolás Márquez, minuto 57:45
Márquez cerró la exposición con un llamado a estudiar antes de discutir: “No se puede dar batalla cultural siendo inculto”. En el plano económico, atribuyó a Perón el origen de la inflación argentina por la emisión sin respaldo y recordó una respuesta de Álvaro Alsogaray a un periodista que le reprochaba repetir siempre la misma receta: “porque el problema siempre es el mismo”.
Las preguntas del público: libertad de expresión y bien común
En la ronda de preguntas, consultado por la destitución de un juez a causa de sus publicaciones en redes, Márquez sostuvo que un magistrado debe ser removido por sus fallos y no por sus opiniones, aun cuando esas opiniones le resulten desagradables o lo hayan tenido como blanco. Citó a John Stuart Mill y defendió que la opinión debe ser libre y que lo que el Estado debe castigar son las acciones. En la misma línea recordó un artículo suyo contra la penalización del llamado negacionismo sobre los años 70.
“Yo estoy en desacuerdo de cualquier tipo de censura.”
Nicolás Márquez, minuto 1:20:47
También discutió la idea de bien común que invocan algunos referentes peronistas. Para Márquez, el bien común de la tradición tomista no consiste en quitarle a uno para darle a otro, sino en un bien que “comunica” a una comunidad sin que nadie pierda nada, como una orquesta que toca para todo un auditorio. Hacia el final recomendó Ni década ni infame, sobre la Argentina de 1930 a 1943, que a su juicio muestra un país próspero antes de Perón, y se refirió al futuro electoral: para Márquez, la reelección de Javier Milei es imprescindible para completar las reformas.
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Fuentes
- “¿PERÓN ERA N4Z1? | NICOLÁS MÁRQUEZ”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 25/08/2026 (minutos citados: 4:11, 7:16, 12:32, 18:19, 21:27, 25:52, 26:04, 28:50, 32:31, 34:02, 36:19, 37:47, 38:25, 40:56, 41:12, 42:33, 43:27, 44:36, 45:44, 46:21, 46:33, 49:45, 50:39, 51:39, 52:27, 56:22, 57:15, 57:45, 1:00:25, 1:06:44, 1:09:15, 1:10:59, 1:18:49, 1:20:47, 1:30:30, 1:36:08, 1:47:21).
- Nicolás Márquez, Perón, el fetiche de las masas
- Enrique Pavón Pereyra, Yo, Perón
- Enrique Pavón Pereyra, Perón tal como es
- Juan José Sebreli, Los deseos imaginarios del peronismo