A 50 años de su muerte, Perón visto por dos críticos: Márquez y Rodríguez Iturralde
En el aniversario de la muerte de Perón, Márquez y Cristian Rodríguez Iturralde repasaron sus virajes ideológicos, la persecución a la Iglesia, la inflación, las elecciones sin oposición, el regreso de 1973 y su legado en el kirchnerismo.
El 1 de julio de 2024, al cumplirse cincuenta años de la muerte de Juan Domingo Perón, Nicolás Márquez abrió una transmisión en vivo en su canal con el escritor Cristian Rodríguez Iturralde. Márquez, autor de Perón, el fetiche de las masas (2015), presentó a su invitado como autor de dos libros sobre el líder justicialista, entre ellos Perón, retrato de un farsante, y planteó el diálogo como un cruce de “dos miradas críticas”: la de un hispanista y nacional patriota y la de un conservador. Como el 70% de los suscriptores del canal está en el exterior, explicó, le pareció oportuno contar quién fue Perón para un público que no lo conoce de cerca. Márquez había defendido la tesis de ese libro en un debate con Carlos Maslatón.
Durante algo más de una hora repasaron los “virajes” ideológicos de Perón, su relación con la Iglesia, la economía, el culto a la personalidad, la calidad democrática de sus gobiernos, el regreso de 1973 y su legado en el kirchnerismo y en la Argentina de Milei.
Un líder sin filiación ideológica precisa
Márquez arrancó por el golpe de junio de 1943, que ubicó como el inicio de la carrera política de Perón, y recordó las tres teorías sobre el nacimiento del peronismo: el 43, el 17 de octubre de 1945 o el triunfo electoral de 1946. Según su lectura, el golpe buscaba colocar a la Argentina del lado del Eje, algo que no ocurrió: Perón terminó declarándole la guerra un mes antes de su caída.
Rodríguez Iturralde lo definió como un personalista, casi un autócrata, que pasó del yrigoyenismo a la convivencia con los conservadores, luego al nacionalismo y después a políticas que asoció con el marxismo. Su conclusión fue que se trata de “un tipo sin convicción y con una gran ambición de poder”. Márquez admitió que tenía un notable carisma y que era “muy astuto como constructor”, y citó al biógrafo estadounidense Joseph Page, para quien Perón “elevó el ejercicio de la ambigüedad hacia una forma artística”. Como ejemplo puso la frase de que el año 2000 encontraría a los argentinos “unidos o dominados”: a su juicio, una profecía que se cumple siempre porque plantea las dos hipótesis.
Sobre la etiqueta de “nazi”, ambos pidieron cuidado. Rodríguez Iturralde, apoyado en el historiador Raanan Rein, sostuvo que la llegada de alemanes fue parte de una disputa de posguerra que también protagonizaron Estados Unidos y la Unión Soviética, recordó el reconocimiento argentino del Estado de Israel y criticó a los sectores nacionalistas que hoy acusan a Milei de sionista sin mirar la historia de su propio líder. Márquez agregó que, si hubo un sector religioso perseguido durante el peronismo, fue la Iglesia católica: habló de sacerdotes presos, de iglesias quemadas en 1955 y de la excomunión de Perón. Su invitado sumó los intentos de crear una iglesia nacional justicialista, la supresión de la enseñanza religiosa y los vínculos con la logia P2 de Licio Gelli, a quien Perón condecoró en su tercera presidencia. Márquez dedicó una transmisión entera a esa pregunta en 2026, en ¿Perón era nazi?.
Economía, propaganda y culto a la personalidad
En lo económico, Márquez fue tajante: “El padre de la inflación en Argentina fue Perón”. Según sus cifras, cuando llegó al poder la inflación rondaba el 2 o 3% anual y en sus últimos años de gobierno llegaba al 50%. Recordó la estatización del Banco Central y la ley contra el agio y la especulación, con la que se encarcelaba a comerciantes que subían precios. También señaló que, antes de caer, Perón había firmado el contrato petrolero con la California, comprado los ferrocarriles a los ingleses y pedido un préstamo al Eximbank. Rodríguez Iturralde completó el cuadro del “Perón antibritánico” con los elogios a la corona y un comercio de carnes que, según dijo, favorecía a Inglaterra por debajo del precio de mercado.
Márquez se detuvo en el culto a la personalidad: el “Ave María” dedicado a Eva Perón, las afirmaciones de La razón de mi vida y las columnas que Perón firmaba como Descartes en el diario Democracia, en las que, según contó, se presentaba como más importante que Jesucristo. Recomendó el documental Permiso para pensar como registro de época. Sobre la estatura intelectual del personaje, sostuvo que La comunidad organizada, el texto que Perón leyó en el congreso de filosofía de Mendoza de 1949, fue escrito por el padre Sepich.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoElecciones sin oposición y el “candidato del régimen”
Para Márquez, las elecciones que Perón ganó entre 1946 y 1955 no fueron limpias: la oposición no tenía acceso a la prensa ni podía formar alianzas. Contó que recién después del bombardeo de junio de 1955 se permitió a los líderes opositores diez minutos de radio, con textos revisados y grabados en diferido, y que al día siguiente un diario destacó la voz de Arturo Frondizi. Márquez volvió sobre esa tesis en septiembre de 2025, en un vivo con Agustín Laje a 70 años de la Revolución Libertadora.
Durante diez años no le conocieron la voz al principal líder opositor, entonces eso no era una democracia, eso era una caricatura.Nicolás Márquez, minuto 39:33
Márquez también discutió el relato del Perón refundador. Recordó que votó por Yrigoyen y participó del golpe de 1930 en su contra, que creció bajo los gobiernos conservadores y luego los derrocó. En 1946, sostuvo, no inauguró nada: había sido secretario de Trabajo, ministro de Guerra y vicepresidente de Edelmiro Farrell.
Él es el candidato del régimen, el candidato oficialista de un gobierno militar de facto que quería legitimarse.Nicolás Márquez, minuto 1:01:54
Repasó además cómo Perón se desprendió de quienes podían hacerle sombra, como el gobernador Domingo Mercante o Cipriano Reyes, el organizador del 17 de octubre, que según Márquez estuvo preso hasta la Revolución Libertadora.
El último Perón y su legado
Márquez rechazó el mito del Perón de 1973 como un líder sabio y pacificador. “Para mí fue el peor Perón”, dijo. Sostuvo que fue el impulsor de Montoneros y que alentó a la guerrilla desde Madrid mientras le resultó funcional, para combatirla después por fuera de la ley con la Triple A de José López Rega. Le reprochó también haber dejado como sucesora a Isabel Perón en plena “guerra civil”, sabiendo que su salud era frágil. Rodríguez Iturralde recordó la liberación de presos guerrilleros bajo Cámpora y dudó de que un político tan hábil hubiera sido “traicionado” por alguien que él mismo había elegido.
Sobre el presente, Rodríguez Iturralde sostuvo que el kirchnerismo no es una deformación del peronismo, porque Perón se acomodaba a lo que convenía en cada época. Márquez observó que la figura de Perón ya no tiene el peso que tenía en el discurso político hace treinta años y que el fenómeno Milei le disputa al peronismo su voto histórico. Cerró con un llamado: “hay que seguir dando la batalla para desperonizar a la Argentina”, porque, a su juicio, el peronismo fue un fenómeno empobrecedor que gobernó “con Perón vivo”, desde el exilio y “con Perón muerto”.
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Fuentes
- “A 50 años de su muerte, ¿quién fue Perón? Nicolás Márquez y Cristian Iturralde”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 02/07/2024 (minutos citados: 0:42, 1:42, 3:47, 5:20, 6:01, 7:37, 8:47, 9:01, 9:59, 12:24, 13:17, 15:00, 16:01, 16:52, 19:16, 22:03, 23:40, 26:06, 27:11, 28:32, 30:08, 30:42, 32:37, 32:49, 34:31, 37:38, 38:44, 39:33, 40:30, 40:55, 43:41, 44:02, 45:39, 46:26, 52:07, 55:07, 58:31, 59:30, 1:01:18, 1:01:54, 1:02:49, 1:03:01, 1:07:11, 1:07:42).
- Nicolás Márquez, Perón, el fetiche de las masas
- Cristian Rodríguez Iturralde, Perón, retrato de un farsante
- Joseph Page, biografía de Perón