El Opus Dei, otra vez desde adentro: Márquez actualiza su testimonio y responde preguntas en vivo
En una transmisión en vivo, Márquez vuelve sobre la década en que frecuentó la Obra: su conversión, la vida en las residencias, el franquismo, la acusación de antisemitismo contra Escrivá y el golpe que, según él, significó el papado de Francisco.
Tres años después de grabar un video sobre el Opus Dei, Nicolás Márquez volvió sobre el tema a pedido de sus seguidores, esta vez en una transmisión en vivo de casi dos horas. La diferencia, explicó al comenzar, era que ahora el público podía preguntarle lo que quisiera sobre su experiencia personal y sobre la institución, que frecuentó durante cerca de una década, entre mediados de los años 90 y mediados de los 2000. Sumó además fotos, documentos y videos de época de san Josemaría Escrivá de Balaguer, y repasó las críticas que suelen hacerle a la Obra sus detractores. El primer video, de febrero de 2024, es el de El Opus Dei, contado desde adentro.
Pese a reiterados problemas técnicos, el recorrido fue completo: de su conversión a la estructura interna, de la España de Franco a la canonización de Escrivá, y del pontificado de Francisco a las preguntas del público.
De Santo Tomás a una casona de Mar del Plata
Márquez contó que su familia no es católica y que a los veinte años, mientras cursaba Derecho, no estaba bautizado ni sabía rezar el Padrenuestro. Venía, dijo, de una formación muy racional, y el impulso emocional no le alcanzaba: lo que lo convenció fueron las cinco vías de Santo Tomás para demostrar la existencia de Dios. Antes había tenido contacto por correo con Tradición, Familia y Propiedad, que le envió Revolución y contrarrevolución, de Plinio Corrêa de Oliveira, uno de los pocos libros que asegura haber leído dos veces.
Tras un paso fugaz por un grupo juvenil parroquial que le pareció de un "espiritualismo buenista", pidió el teléfono del Opus Dei en la secretaría de la catedral. Lo recibieron en una casona elegante de Mar del Plata, con charlas los sábados, cánticos en latín y un ambiente que recuerda como de "excelencia". Durante un año lo formaron, le tomaron un examen de catecismo y luego recibió el bautismo, la primera comunión y la confirmación el mismo día. En 1999, mostró en cámara, fue nombrado cooperador de la prelatura, una figura que colabora con la Obra sin ser miembro formal.
Cómo funciona la Obra
Márquez explicó la estructura: los numerarios, laicos célibes que viven en las residencias; los supernumerarios, que forman familias, por lo general numerosas; los agregados (que en su época, recordó, se llamaban oblatos) y los sacerdotes, que según su cálculo son alrededor del 2% de los miembros. Repasó la historia: la fundación en 1928, la prelatura personal otorgada por Juan Pablo II en 1982, que daba a la Obra una gran autonomía respecto de los obispos locales, y la canonización de Escrivá en 2002.
El eje de su relato fue la exigencia cotidiana. La máxima "sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto" se traducía, según Márquez, en una búsqueda de perfección en lo más pequeño.
Se trata de que cada rasgo de tu vida, importante o pequeña, tenga visos de perfección. Desde el trato, desde escribir una nota, desde cómo saludas al panadero cuando vas a la esquina a la panadería.
Nicolás Márquez, minuto 24:37
Contó que el estudio era parte del apostolado ("una hora de estudio es una hora de oración", citó de Escrivá), habló del "minuto heroico" de saltar de la cama apenas suena el despertador y recordó el consejo de un confesor ante su falta de ganas de estudiar: estudiar sin ganas, algo que asegura seguir aplicando hoy cuando escribe. También admitió que algunas prácticas le parecían exageradas, como recortar del diario las publicidades consideradas inconvenientes. Sobre el cilicio, sostuvo que nunca lo vio ni se lo pidieron, que su uso es voluntario y que nada tiene que ver con el monje autoflagelado de la novela de Dan Brown: en el Opus Dei, subrayó, no hay monjes.
A la acusación de elitismo respondió con el argumento que, según dice, le explicaban: convertir al dueño de una empresa es la manera de que trate mejor a sus empleados, cumpla la ley y contagie con su ejemplo al resto.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoFranco, Escrivá y la acusación de antisemitismo
Márquez reconoció que el Opus Dei tuvo muchos vínculos con el franquismo, en particular entre 1959 y 1965, cuando miembros de la Obra ocuparon ministerios y, según su lectura, impulsaron el despegue de una economía que el modelo corporativo de los primeros años no lograba sacar adelante. Pero insistió en que no se trató de una afinidad institucional sino personal, y recordó el caso de un miembro de la Obra, dueño de un diario crítico de Franco, que terminó con el diario cerrado.
Para mostrar la personalidad de Escrivá, proyectó fragmentos de sus encuentros con el público, incluida su visita a Buenos Aires en 1974, y una frase de Camino que, a su juicio, aclara su postura política: no tener enemigos, sino amigos "de la derecha" y "de la izquierda". Luego abordó la acusación de antisemitismo difundida por la prensa antes de la beatificación, a partir de un testimonio publicado tras la muerte del fundador. Para Márquez se trata de una denuncia sin sustento.
Yo jamás en diez años escuché un solo comentario antisemita.
Nicolás Márquez, minuto 1:13:56
Como respuesta, mostró un video en el que Escrivá conversa con una joven judía que quería convertirse y le dice que el primer amor de su vida es "un hebreo", Jesús, y el segundo, "una hebrea", la Virgen María.
Francisco y el final de un ciclo
Márquez fue muy duro con el papa Francisco, a quien considera un enemigo del Opus Dei: sostiene que relegó a la Obra, le quitó privilegios y la dejó "muy golpeada", y anticipó que desarrolla estas críticas en un capítulo de su próximo libro. Al mismo tiempo, se mostró crítico de la propia Obra por haber sido, en sus palabras, "muy papólatras" frente a Francisco.
Sobre su alejamiento, explicó que tras casi diez años sintió que se había cerrado un ciclo: había terminado la facultad, enfrentaba cambios personales y la experiencia se le había vuelto repetitiva. Aun así, conserva el cariño por la institución y recomienda acercarse a ella a quien busque formación religiosa.
Las preguntas del público
En la ronda final, Márquez admitió que en diez años nunca lo incentivaron a leer la Biblia directamente: la formación llegaba a través de libros de espiritualidad y de la interpretación de los sacerdotes, algo que considera propio de la tradición católica frente a la lectura personal de los evangélicos. Explicó la idea de Escrivá sobre el ocio, que no es "no hacer nada" sino hacer lo que requiere menos esfuerzo, y defendió que el Opus Dei no es una secta de extremistas sino gente que intenta cumplir la doctrina: contó que, cuando se confesaba fuera de la Obra, los sacerdotes le preguntaban a qué grupo pertenecía, "porque los demás no sabían que era pecado".
Consultado sobre cuánto influyó la Obra en su formación como escritor, respondió que poco en el estilo, que atribuye a las plumas del nacionalismo católico pese a sus diferencias con esa corriente, pero mucho en la disciplina, en la responsabilidad y en haber podido recibirse de abogado. También recomendó lecturas sobre la infiltración de ideas de izquierda en la Iglesia y cerró con la misma frase evangélica que repetía Escrivá: sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.
Notas relacionadas
Fuentes
- “TODO SOBRE EL OPUS DEI | NICOLÁS MÁRQUEZ”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 28/04/2026 (minutos citados: 1:35, 3:35, 4:41, 6:12, 9:46, 11:59, 18:05, 20:41, 22:41, 24:09, 24:37, 26:03, 29:25, 32:50, 35:34, 39:42, 41:41, 43:50, 44:31, 45:09, 48:08, 55:02, 58:22, 1:12:17, 1:13:56, 1:14:32, 1:27:50, 1:28:49, 1:30:46, 1:33:24, 1:33:57, 1:36:13, 1:46:47).
- Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y contrarrevolución
- Rafael Gómez Pérez, El Opus Dei. Una explicación
- Josemaría Escrivá de Balaguer, Camino
- Michael Novak, ¿Será liberadora?
- Gustavo Gutiérrez, Teología de la liberación