Milei y la política actual

¿Qué pasaría si Milei gobierna ocho años? Márquez responde desde Brasil

En una entrevista con la comunicadora ítalo-brasileña Sandra Bronzina, Nicolás Márquez repasa sus veinte años de batalla cultural, explica por qué ve a Milei como un fenómeno mundial y analiza el escenario regional, de Washington a Brasilia.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

Nicolás Márquez fue entrevistado en vivo por Sandra Bronzina, comunicadora nacida en Brasil e hija de padre argentino, para el canal Liberal Noticias. La charla se grabó en abril de 2024, el mismo día en que salían de imprenta los primeros ejemplares del libro sobre Javier Milei que Márquez escribió junto al periodista Marcelo Duclos, pocos meses después de la asunción del nuevo gobierno.

Durante una hora conversaron sobre el origen de la trayectoria de Márquez, la relación entre batalla cultural y batalla política, los obstáculos que enfrenta Milei en el Congreso, la situación internacional y el momento que atraviesa Brasil bajo el gobierno de Lula.

Veinte años de batalla cultural

Bronzina abrió preguntando cuándo y por qué empezó todo. Márquez ubicó el comienzo público en 2004, con su primer libro, La otra parte de la verdad, publicado apenas se recibió de abogado y en coincidencia con el inicio del kirchnerismo y su “relato setentista”. Contó que lo escribió como un acto de rebeldía: buscaba bibliografía alternativa sobre los años 70 que sabía que existía pero no conseguía, y decidió escribirla él mismo. Según relató, el libro fue el más vendido de la Argentina ese año y le reveló que había un gran público ávido de lecturas que no estaban al alcance en las librerías.

Desde entonces, dijo, no ejerció la abogacía: se dedicó a escribir y a dar conferencias, primero en la Argentina y luego en el exterior. Señaló como punto de inflexión El libro negro de la nueva izquierda, escrito con Agustín Laje, que lo llevó a giras “extenuantes”, y cerró ese recorrido con el nuevo libro junto a Duclos.

Cultura y política, dos batallas que se necesitan

Consultado sobre qué podría aprender Brasil de la experiencia argentina, Márquez planteó que la batalla cultural es imprescindible, pero no alcanza: se pueden convencer millones de personas y, si a la hora de votar no hay un candidato que exprese esas ideas, terminan eligiendo “el mal menor”. En su lectura, eso es lo que Milei resolvió cuando decidió pasar de la divulgación a la política.

Explicó que el libro tiene dos partes: la de Duclos, una explicación accesible de las ideas libertarias que Milei popularizó, y la suya, que analiza los últimos cincuenta años de historia argentina, el ascenso del fenómeno Milei e incluye una entrevista realizada en la Quinta de Olivos. Para Márquez, lo novedoso fue sociológico: los partidos liberales siempre habían tenido arraigo en sectores altos o medios cultivados —recordó que la UCeDé llenó estadios en los 80 pero, según él, obtuvo alrededor del 8% como candidata presidencial—, mientras que el voto mileísta puro creció en sectores populares, disputándole al peronismo su propio terreno.

Si a Milei le va bien y la Argentina despega y sale de la decadencia, no es que va a quedar en la historia argentina, va a quedar en la historia mundial.Nicolás Márquez, minuto 31:27

Márquez agregó que, si gobierna ocho años y logra aplicar el grueso de sus ideas, no descarta que el caso argentino sea comparado con el llamado milagro alemán, “que no fue un milagro”, sino la aplicación con decisión política de ideas correctas.

Esto sale de una entrevista de una hora

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Un presidente liberal en un país socialista

Sobre la gestión, Márquez sostuvo que las ideas de Milei funcionan porque la evidencia empírica lo confirma, y que el principal obstáculo es institucional: según su cuenta, el oficialismo tiene cerca del 15% del Congreso, lo que hace muy difícil aprobar leyes. Por eso, explicó, el presidente usa sus atribuciones mientras espera la aprobación del DNU y de la Ley Bases, y proyectó que las elecciones legislativas de 2025 le darían “una musculatura política muy fuerte”.

Destacó que Milei, a quien muchos veían solo como un teórico, demostró “un notable sentido de la realidad”: cuando la primera versión de la Ley Bases no prosperaba, la retiró en lugar de estrellarse. Frente a quienes lo responsabilizan por la pobreza, respondió con una distinción que repite a lo largo de la charla:

Javier Milei es un presidente liberal, pero preside un país socialista, y él lo que quiere hacer es que salgamos del socialismo para ir hacia la libertad.Nicolás Márquez, minuto 39:39

En ese marco dijo que Milei “fue votado como presidente, no como mago”, y que el único antídoto contra la pobreza es la generación de riqueza a través del capitalismo de libre empresa, lo que exige desregular una legislación que calificó de estatista. Criticó en particular la legislación laboral, que atribuyó a la época de Perón. También contrastó al actual presidente con Mauricio Macri, de quien dijo tener un concepto muy negativo por no haber reformado la economía ni dado la batalla cultural; en cambio, destacó que Milei cerró organismos como el INADI y enfrentó el lenguaje inclusivo y la ideología de género. En diciembre de 2024 amplió ese balance en su respuesta a la queja de Macri por el trato del gobierno.

Ante una pregunta del público sobre si sería candidato a diputado, Márquez respondió que no lo sabe: lleva veinte años trabajando con autonomía y conoció de cerca las miserias de la política universitaria. Aun así, dijo que si se lo ofrecieran lo aceptaría “por una cuestión patriótica”.

Estados Unidos, Israel y el mapa regional

Sobre las elecciones estadounidenses, Márquez consideró a Trump un buen presidente cuyo punto más débil fue el manejo de la pandemia, y lo vio como un posible aliado extraordinario de Milei. Respecto de Medio Oriente, subrayó que Milei cumple lo que prometió en campaña al elegir como aliados estratégicos a Estados Unidos e Israel, al que definió como el país más libre de la región, y cuestionó la coherencia de quienes, desde sociedades libres, apoyan a Hamás.

En el tramo final, dedicado a Brasil, Márquez recordó su participación en la CPAC de Belo Horizonte junto a Eduardo Bolsonaro y analizó el Foro de San Pablo, que presentó como una creación de Fidel Castro y Lula, hoy reciclado, según él, como Grupo de Puebla. Desde allí desarrolló una idea sobre la corrupción:

No es que el hombre sea mejor, el sistema es mejor y te perfecciona. Entonces, la ocasión hace al ladrón, y el socialismo es una ocasión para robar.Nicolás Márquez, minuto 51:54

Bronzina, por su parte, describió lo que considera un avance de la censura en su país durante y después de las elecciones, incluida la restricción de su propio perfil en Instagram, y la disputa pública entre Elon Musk y el juez Alexandre de Moraes. Márquez cerró con un balance optimista para la región —mencionó las derrotas del correísmo en Ecuador, de Petro en las elecciones locales y del proyecto constitucional de Boric— y anunció la presentación del libro con Duclos en la Feria del Libro de Buenos Aires el 8 de mayo, con preventa en varios países y versión digital.

Fuentes

  1. “¿Qué pasaría si Milei gobierna 8 años? | Nicolás Márquez y Sandra Bronzina”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 24/04/2024 (minutos citados: 2:11, 4:48, 7:07, 10:34, 12:10, 17:49, 18:21, 21:08, 23:21, 30:06, 31:27, 33:32, 38:50, 39:39, 42:18, 47:41, 48:17, 51:54, 52:21, 56:07, 57:48).
  2. Nicolás Márquez, La otra parte de la verdad
  3. Nicolás Márquez y Agustín Laje, El libro negro de la nueva izquierda