Messi o Maradona: la antinomia que la final de Qatar venía a saldar
A días de la final del Mundial 2022, Nicolás Márquez y Cristian Rodríguez compararon a los dos ídolos con números, repasaron el mito del 86 y discutieron qué lugar ocupa el fútbol en la sociedad argentina.
Pocos días antes de la final del Mundial de Qatar 2022 entre Argentina y Francia, Nicolás Márquez armó en su canal un programa que él mismo definió como "absolutamente fuera de programa". Su interlocutor fue el escritor Cristian Rodríguez, con quien la noche anterior había presentado Cómo identificar, debatir y vencer al idiota, libro que Rodríguez escribió junto a un sacerdote y que Márquez prologó. La charla, espontánea y sin guion, giró sobre una pregunta que divide a los argentinos: ¿quién fue más grande, Messi o Maradona?
Márquez aclaró desde el comienzo que no quería quedarse solo en el juego. Le interesaba también "el aspecto sociológico" y político de la antinomia. Contó que una amiga periodista veía a Maradona como el ídolo de los sectores populares y a Messi como el de otra categoría social, y dijo no estar de acuerdo: conoce, afirmó, mucha gente "civilizada, ilustrada" que sigue defendiendo a Maradona.
"Dato mata relato"
Para Márquez, el fútbol no es un fin en sí mismo como salir a trotar, sino una actividad con goles, rivales y resultados. Por eso, sostiene, los gustos personales pesan menos que en el arte: "los datos nos llevan a conclusiones categóricas". Leyó entonces una serie de cifras. Según su repaso, Messi suma 103 premios individuales contra 59 de Maradona, 38 títulos de club contra 10 y cerca de 791 goles contra 266. También citó los números de goleadores históricos como Johan Cruyff y Alfredo Di Stéfano para relativizar el lugar de Maradona fuera de la comparación con Messi.
Rodríguez, que se presentó como "un enfermo de la selección argentina", sumó el argumento de la continuidad. Según él, Maradona estuvo unos tres años en su máximo nivel, de 1986 a 1989, mientras que Messi lleva quince como el mejor del mundo. La única diferencia a favor de Maradona, dijo, es que en su final tuvo compañeros que convirtieron los goles. Si Higuaín o Palacio hubieran definido en la final de 2014, Messi ya sería campeón del mundo.
El mito del 86 y el equipo que lo sostuvo
¿Por qué, entonces, Maradona despierta semejante devoción? Rodríguez lo atribuye sobre todo al partido contra Inglaterra de 1986, cuatro años después de Malvinas. Muchos lo vivieron como una revancha, y en ese mismo encuentro se dieron el gol con la mano y el que considera el mejor gol de la historia. Ambos coincidieron en que Maradona "no estaba solo". Márquez aportó un dato que había estudiado: en ese Mundial, según él, ningún rival llegó a quedar mano a mano con el arquero argentino, y los goles en contra llegaron de centros y córners.
Márquez, que se definió como "bilardista ortodoxo", vinculó ese éxito con la escuela de Carlos Bilardo, a la que opone el "fútbol bonito" de César Luis Menotti. Recordó la frase de Bilardo de que quien quiere ver un ballet tiene que ir al teatro, y resumió su postura: "lo importante es ganar". Según él, Maradona solo brilló con Bilardo. En 1982 terminó expulsado en un Mundial frustrante y en 1990 no rindió. En 2024 usó el bilardismo como una de las claves para explicar a Milei al presentar su biografía del Presidente.
El otro eje fue la indulgencia con la que, según Márquez, siempre se trató a Maradona. Recordó que en 2008 el gobierno de entonces eligió a Gardel, Eva Perón, el Che Guevara y Maradona como "escritores" para representar al país en la Feria del Libro de Fráncfort. Ese episodio llevó a Juan José Sebreli a escribir Comediantes y mártires. Citó también el libro Inocente, en el que el periodista Fernando Niembro atribuyó a un complot la exclusión de Maradona del Mundial 94 tras el control antidopaje. Y recordó que en los años noventa Maradona encabezó la campaña oficial "Sol sin droga". Para Márquez fue una muestra de "hipocresía". A eso sumó su papel de propagandista de Fidel Castro y Hugo Chávez. En 2026 adelantó el capítulo sobre Maradona de su libro Ídolos con pies de barro en un vivo durante el Mundial.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoMessi, el ejemplo "aburrido"
La contracara, para ambos, es Messi. Márquez admitió que, como personaje, Maradona resulta más atractivo por sus escándalos, y que Messi parece "más aburrido" porque no se le conoce ninguno. Destacó sobre todo su actitud pública ante el talento:
Messi constantemente dice: a mí Dios me dio unos dones, yo me esfuerzo al máximo para explotar esos dones, pero si Dios no me los hubiese dado, yo no podría hacer nada.
Nicolás Márquez, minuto 31:42
Márquez unió esa humildad a una palabra que, dice, "pasó a ser mala palabra" en la Argentina: meritocracia. Habló del tratamiento médico que Messi hizo de chico, del desarraigo y de la disciplina de la vida profesional. Desde su propia experiencia como jugador federado en la adolescencia, la describió como "una vida llena de prohibiciones". Rodríguez agregó que Messi tuvo que ganarse al público argentino, que llegó a silbarlo en la Copa América 2011, algo que Maradona nunca tuvo que enfrentar en lo estrictamente futbolístico.
¿Opio de los pueblos o guerra civilizada?
En la última parte, Márquez llevó la charla a un terreno filosófico. Recordó que existe una intelectualidad que se jacta de despreciar el fútbol, y que él mismo acababa de leer La era del fútbol, de Sebreli, con argumentos que le parecieron "muy marxistas". Planteó dos tesis. Una ve al fútbol como un entretenimiento de masas funcional a los gobernantes. La otra, que atribuyó a Mariano Grondona, lo entiende como una forma civilizada de canalizar el espíritu competitivo y belicoso del hombre. Rodríguez respondió que ambas tienen algo de cierto. Defendió el deporte como entretenimiento sano y dijo que el uso político de un triunfo es inevitable: "¿Vas a prohibir el fútbol?".
Repasaron también el cruce entre fútbol y política, con dirigentes que presidieron clubes, de Mauricio Macri en Boca a Tabaré Vázquez en el club Progreso de Montevideo. Y cerraron con una tesis de Márquez sobre el deporte en general:
El deporte por definición es un hábito de la derecha, porque la izquierda abomina de la meritocracia y de la competencia.
Nicolás Márquez, minuto 1:18:25
Para Márquez, la competencia, el mérito, el esfuerzo y la disciplina "no son los valores igualitarios" de la nueva izquierda. De cara a la final, ambos dijeron querer que Argentina gane por el sentimiento nacional, pero también por lo que el título significaría para la discusión que abrió el programa. En palabras de Márquez, sería "una manera más de seguir empujando el mito maradoniano para abajo" y ofrecer mejores ejemplos a las nuevas generaciones. "Messi me parece un buen ejemplo", concluyó.
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Fuentes
- “¿Messi vs. Maradona? ¿Quién es mejor? Análisis de la selección argentina en el Mundial de Qatar”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 16/12/2022 (minutos citados: 0:26, 1:26, 6:25, 7:29, 9:28, 11:22, 13:36, 15:27, 19:59, 40:00, 40:44, 45:03, 46:48, 5:05, 31:20, 31:42, 48:13, 49:38, 52:05, 1:03:52, 1:05:33, 1:06:31, 1:11:12, 1:12:34, 1:14:43, 1:18:25, 1:22:41).
- Juan José Sebreli, Comediantes y mártires
- Juan José Sebreli, La era del fútbol
- Fernando Niembro, Inocente