Del Mundial a la nueva derecha: Márquez, en un stream peruano antes de viajar a Lima
En el canal peruano Lenin Facho, Márquez habla del clima antiargentino en el fútbol, del triunfo de Keiko Fujimori, de la influencia de Trump en la región y de por qué, a su juicio, la batalla cultural no admite descanso.
En julio de 2026, días después de la final del Mundial y en la víspera de un viaje a Lima, Nicolás Márquez fue invitado al stream peruano Lenin Facho, conducido por Gonzalo. Durante casi dos horas repasaron la actualidad del fútbol, el cambio político en Perú tras el triunfo de Keiko Fujimori, la influencia de Donald Trump en América Latina y el estado de la batalla cultural en la región.
El fútbol, la pasión y la envidia
La charla empezó por la derrota argentina en la final ante España, que Márquez reconoció como justa. Sobre el clima antiargentino que percibió durante el torneo, sostuvo que no encuentra otra explicación que la envidia: un sentimiento que, según dijo, no se había visto en el Mundial anterior, cuando la Argentina no era candidata. Admitió como defecto propio una “personalidad chocante” de muchos argentinos, pero defendió el perfil humilde del plantel, del técnico y de Lionel Messi.
De ahí la conversación derivó hacia la política. Márquez recordó al escritor cubano Carlos Alberto Montaner, para quien la izquierda es “una ideología de emociones fuertes y de ideas débiles”, y citó a Santo Tomás para sostener que la pasión debe estar dirigida por la razón. Retomó también un argumento de Generación idiota, de Agustín Laje: nadie compra un televisor sin leer sus prestaciones, pero muchos votan a un candidato sin leer su propuesta. Márquez había usado el mismo ejemplo en mayo de 2026, en un vivo sobre la mística que, según él, necesita la derecha.
Perú, Fujimori y Keiko
Márquez describió a Perú como “un misterio”: presidentes que terminan presos, destituidos o muertos y, al mismo tiempo, una moneda estable y un país que, según su experiencia de viajero, prospera. Reivindicó a Alberto Fujimori por la apertura económica y por haber derrotado al terrorismo, y se mostró optimista sobre Keiko Fujimori, a quien ve más madura y aliada a una derecha más explícita. Planteó, sin embargo, una preocupación que atraviesa toda la región: elecciones ganadas “con el último suspiro” frente a una izquierda que, a su juicio, no puede exhibir un solo país exitoso.
Cuando Gonzalo le preguntó cómo debería enfrentar Keiko las protestas que anticipaba, Márquez distinguió entre la insurgencia callejera que, según él, enfrentó Milei en la Argentina y la guerrilla que todavía subsiste en Perú, y señaló que el punto débil estaba en una justicia que, sostuvo, no aplica la ley. Su propuesta fue exponer públicamente a los jueces que no cumplen con su deber, con nombre, causa y ley incumplida.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoTrump, los organismos internacionales y la Argentina de Milei
Márquez calificó de “espectacular” la influencia de Trump en la región y destacó que el presidente estadounidense respaldó a Milei en un momento de debilidad política. Expresó también su temor por las elecciones de medio término en Estados Unidos. Sobre la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la definió como una usina ideológica y, como abogado, objetó que los países se sometan a normas elaboradas por funcionarios internacionales a quienes nadie votó ni conoce.
Ante la pregunta por la situación argentina, rechazó lo que llamó una campaña de demonización y repasó, según sus cifras, la caída de la inflación y del riesgo país, la recuperación de reservas y la baja de la pobreza durante el gobierno de Milei. Para Márquez, si ese proceso se consolida será “un faro” para la región, y por eso, sostiene, hay tanto interés en que fracase.
Una batalla sin final
El tramo más extenso estuvo dedicado al futuro de la derecha. Márquez atribuyó parte del cambio al fin del monopolio de los medios tradicionales: la derecha, dijo, se refugió en las redes y hoy son los programas de televisión los que comentan lo que pasa en ellas.
Se rompió el monopolio de los micrófonos, gracias a Dios.
Nicolás Márquez, minuto 46:37
Pero advirtió contra la complacencia. Recordó el clima posterior a la caída del Muro de Berlín y el éxito de El fin de la historia, de Francis Fukuyama, cuando muchos dieron a la izquierda por terminada, y sostuvo que pocos años después volvió a controlar buena parte del continente. Por eso insistió en que la economía puede cambiarse en un plazo razonable, pero que la batalla cultural “lleva generaciones”. Días después, ya en Lima, volvió sobre una batalla que, según dijo, “nunca se termina”.
Tenemos que tener conciencia de que nuestros triunfos son triunfos y hay que celebrarlos, disfrutarlos, como un partido de fútbol que uno gana el domingo, pero al día siguiente lunes tenés que volver al entrenamiento porque el domingo siguiente tenés otro partido.
Nicolás Márquez, minuto 1:09:13
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Fuentes
- “Se odia a la Argentina por envidia. Nicolás Márquez y Lenin Facho”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 21/07/2026 (minutos citados: 4:07, 13:12, 15:30, 18:06, 22:07, 36:25, 56:06, 1:01:11, 51:57, 1:03:21, 1:05:17, 1:11:43, 45:16, 46:37, 47:28, 1:08:27, 1:09:13).
- Carlos Alberto Montaner
- Francis Fukuyama, El fin de la historia y el último hombre