Socialismo del siglo XXI

¿Quién es Keiko Fujimori? Perú, visto por Diego Acuña

Con el escrutinio casi cerrado, Nicolás Márquez conversó desde Argentina con el periodista peruano Diego Acuña, el primero en anticipar el triunfo de Keiko Fujimori. Hablaron del legado de su padre, de la segunda vuelta contra Roberto Sánchez y de lo que viene para el Perú.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

Con el escrutinio del balotaje peruano por encima del 99 por ciento y una diferencia mínima entre los dos candidatos, Nicolás Márquez recibió en su canal al periodista Diego Acuña, que habló desde Lima. Márquez lo presentó como el primer periodista del Perú en anunciar, días antes y con el resultado todavía abierto, que la tendencia a favor de Keiko Fujimori era «matemáticamente irreversible». Según ese anuncio, que el programa reprodujo al comienzo, Fujimori asumiría el 28 de julio para el período 2026-2031 y sería la primera mujer en ganar la presidencia del Perú en una elección. Un mes después, en Lima, Márquez celebró ese triunfo en una nueva entrevista con Acuña, antes de presentar su libro en la FIL.

A lo largo de casi una hora, Márquez preguntó quién es Keiko Fujimori, qué significó la figura de su padre, qué habría pasado si ganaba su rival, Roberto Sánchez, y qué margen tendrá el nuevo gobierno con el Congreso que salió de las urnas. De entrada, Márquez planteó la paradoja que, a su juicio, vuelve a Perú un caso singular en la región:

«Perú es un país fascinante: no hay presidente de los últimos 20 años que no termine o muerto o preso, y sin embargo uno va a Perú, hay estabilidad monetaria, hay prosperidad, hay inversiones. Por mucho menos Argentina se hubiese desaparecido del mapa.»Nicolás Márquez, minuto 1:40

Un anuncio arriesgado

Márquez destacó que Acuña se había «jugado el pellejo periodístico»: si Fujimori perdía, esa primicia lo habría perseguido para siempre. Acuña respondió que fue «un riesgo muy calculado»: su equipo consultaba a dos o tres grupos de análisis estadístico, y uno de su mayor confianza le confirmó que la ventaja ya no podía revertirse. Durante la charla, Márquez leyó en vivo los datos de uno de los principales diarios peruanos, que mostraban una diferencia de unos 35.000 votos en un país de alrededor de 35 millones de habitantes. Hacia el final, Acuña precisó que la diferencia era de 35.891 votos y que la proclamación oficial estaba prevista para mediados de julio.

La sombra de Alberto Fujimori

Márquez planteó la pregunta de fondo: Keiko Fujimori llegó cuatro veces al balotaje, en buena medida por el apellido, pero fuera del Perú su padre es visto como una figura demonizada. ¿Quién fue entonces Alberto Fujimori? Para Acuña, fue el presidente que enfrentó a la guerrilla marxista que venía creciendo desde los años sesenta, desarmó el aparato estatal heredado del velasquismo y pacificó el país. Según él, el rechazo que genera tiene su origen en que derrotó a Sendero Luminoso y en la imagen de Abimael Guzmán presentado tras su captura. Acuña admitió que hubo «errores» y «tal vez algunos excesos», pero sostuvo que ningún país ganó una guerra contra el terrorismo sin cometerlos. En su opinión, Keiko tiene ahora «la valla alta»: debe hacer las reformas de segunda generación que su padre no llegó a hacer.

Otra parte de la charla estuvo dedicada a Mario Vargas Llosa. Márquez recordó que el Nobel hizo campaña durante años para que Keiko Fujimori no llegara a la presidencia. Acuña reconoció que esa postura tuvo peso, sobre todo entre los votantes jóvenes, universitarios y urbanos, pero dijo que el escritor terminó «redimiéndose» al pedir el voto por ella contra Pedro Castillo en la elección anterior. En esta ocasión, agregó, fue su hijo Álvaro quien grabó un video para respaldarla.

Esto sale de una entrevista de 53 minutos

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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La derecha en la segunda vuelta

Márquez recordó que en la batalla cultural se sentía más cercano a Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, y preguntó por las irregularidades que su espacio había denunciado en la primera vuelta. Acuña afirmó que el 12 de abril muchas mesas de Lima, el principal bastión de López Aliaga, abrieron recién pasado el mediodía, y que en su propio centro de votación vio a votantes mayores irse sin votar. En su opinión, eso le impidió entrar al balotaje y le restó bancas en el Congreso, y pidió que se investigue. También reconoció que López Aliaga cometió errores que le hicieron perder votos y contó que, después de algunas semanas de distancia, terminó pidiendo públicamente el voto por Fujimori. Márquez valoró ese gesto.

Sobre Roberto Sánchez, Acuña lo describió como un socialista alineado con el socialismo del siglo XXI y admirador de Evo Morales. Según él, lo que más inquietaba era su alianza con Antauro Humala, que en 2005 encabezó un levantamiento en el que murieron policías, y con el expresidente Pedro Castillo, hoy en prisión. En su lectura, ese trío llevaba al Perú hacia la inflación, el desabastecimiento y la persecución de la prensa crítica. Acuña, con todo, consideró el resultado un logro de quienes dieron la batalla cultural en estos años:

«En el Perú, la voluntad popular fue que dos agrupaciones de derecha disputaran la segunda vuelta. Y si eso no es éxito en lo que hemos hecho, y hemos puesto el pecho y todos nuestros esfuerzos, no sé qué es.»Diego Acuña, minuto 52:33

Centroderecha, no derecha

Márquez preguntó si los coqueteos de Keiko Fujimori con cierto progresismo cultural eran una forma de despegarse de la imagen dura de su padre o si reflejaban lo que ella realmente piensa. Acuña contó que se lo preguntó en la primera entrevista de su campaña y que ella se definió como provida y profamilia. Aun así, admitió su incomodidad con que Fuerza Popular hable siempre de «centroderecha» y nunca haya hecho una definición doctrinaria. Los dos coincidieron en compararlo con España: Fuerza Popular sería el PP, y Renovación Popular, Vox.

En lo personal, Acuña recordó que Fujimori pasó cerca de 500 días en prisión por la causa de los aportes de campaña, que él considera una persecución. Afirmó que esa experiencia la cambió, que la describen como alguien que escucha mucho y que hoy es una dirigente «mucho más madura». Advirtió, sin embargo, que el 17 por ciento que sacó en la primera vuelta es una base chica para gobernar.

Gobernabilidad y futuro

Según los números que dio Acuña, Fuerza Popular y Renovación Popular suman alrededor de la mitad del Senado, en un Congreso que vuelve a ser bicameral después de más de tres décadas, y 56 bancas en Diputados. Por eso, dijo, a la oposición le será muy difícil reunir los dos tercios necesarios para una vacancia, y Fujimori podrá completar su mandato. Para aprobar leyes tendrá que negociar mayorías simples, aunque algunas medidas de trabajo e infraestructura podrán salir por decreto. Acuña confía en que el Perú, con minería, tierras raras, agricultura, pesca y turismo, deje de ser «el mendigo sentado sobre oro» y siga un camino parecido al de Paraguay. También sostuvo que las ideas de derecha pueden llegar a los sectores populares porque «no hay más derechista que un pequeño emprendedor». En la víspera de la asunción de Fujimori, Márquez habló en Lima de la estrategia que, a su juicio, debería seguir la derecha en la región.

La charla cerró en tono distendido, con la cocina peruana, que Acuña describió como fruto de la fusión de influencias africanas, asiáticas y europeas, y con una respuesta tajante sobre el origen del pisco: «el pisco es peruano».

Fuentes

  1. “¿Quién es Keiko Fujimori? | Nicolás Márquez y Diego Acuña”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 16/06/2026 (minutos citados: 1:40, 3:01, 4:59, 7:09, 9:19, 10:45, 13:56, 14:53, 20:04, 20:35, 22:27, 25:52, 28:38, 30:59, 32:34, 35:20, 36:39, 40:59, 41:22, 42:12, 45:55, 46:28, 50:17, 51:24, 52:33).