Género, aborto y feminismo

La marcha “antifascista” contra Milei, leída por Márquez

En un vivo emitido la víspera de la marcha federal del orgullo antifascista y antirracista, Nicolás Márquez analiza el discurso de Javier Milei en Davos, las consignas de la convocatoria y lo que considera una movilización con propósito político contra el Gobierno.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

El 31 de enero de 2025, un día antes de la marcha federal del orgullo antifascista y antirracista convocada en Buenos Aires, Nicolás Márquez hizo un vivo en su canal de YouTube para analizar lo que había pasado. El detonante fue el discurso de Javier Milei en el Foro de Davos, que para Márquez fue “muy atinado” pero causó “horror y escándalo” en lo que llama el mundo woke.

Durante la primera media hora, Márquez lee y comenta la cobertura de la convocatoria en el portal Agencia Presentes, al que considera el medio más importante del activismo LGBT, y responde una por una sus consignas. Después dedica el resto de la transmisión a los mensajes y preguntas de la audiencia.

Qué dijo Milei y cómo se interpretó

Márquez define el wokismo como “la nueva denominación del progresismo”, es decir, la izquierda cultural que, según él, se apoya en minorías que se presentan como víctimas y reproduce la dicotomía entre oprimido y opresor. En esa familia ubica al feminismo, el ecologismo, el indigenismo, el lobby abortista y la ideología de género.

El pasaje más discutido del discurso de Milei fue la mención de una pareja estadounidense condenada por abusar de sus hijos adoptivos. Márquez sostiene que esas palabras fueron interpretadas “maliciosamente”. Según él, el Presidente no dijo que los homosexuales fueran pedófilos: “No, de ninguna manera”. Lo que cuestionó fue la ideología de género y, en particular, la noción de autopercepción, que para Márquez desplaza a la realidad biológica como criterio de identidad.

Las consignas de la marcha, una por una

Márquez repasa los reclamos de la convocatoria (plan de exterminio, represión sexual, violencia económica, persecución política) y pide pruebas de cada uno: quién, cuándo y dónde. Pregunta si hay algún homosexual preso por su condición y responde que no. Para él, en la Argentina actual nunca hubo tanta libertad para la vida sexual, religiosa o de opinión. Cita además a Álvaro Zicarelli, exasesor de Milei en política internacional, quien había declarado públicamente que es homosexual y que el Presidente no siente aversión hacia ese sector.

También se detiene en la idea de “violencia simbólica”. Sostiene que la vida en comunidad supone tolerar símbolos y opiniones que a uno le disgustan, y da como ejemplo su propia relación, como católico, con la crítica de Marx a la religión:

Si no me gusta lo que dice Marx, no lo leo o, en todo caso, si soy más inteligente, lo leo y trato de refutarlo. Pero claro, eso requiere de esfuerzo intelectual y requiere de tolerancia.Nicolás Márquez, minuto 18:47

Sobre la etiqueta de “fascismo”, recuerda que Mussolini venía del Partido Socialista Italiano y que el fascismo fue, en sus palabras, “un derivado del socialismo”: estatista y corporativista. Por eso le parece contradictorio que se atribuya esa etiqueta a un gobierno cuyo programa, según él, consiste en achicar el Estado. En cuanto a la “violencia económica”, sostiene que lo que la convocatoria describe así es en realidad desregular, bajar la inflación y terminar con los privilegios de distintas “castas”. Márquez atribuye al Gobierno logros como la baja de la pobreza y del riesgo país, y considera que la marcha busca en el discurso de Davos lo que no encuentra en la gestión. Un año después sostuvo el mismo argumento sobre Mussolini y el socialismo en un debate televisivo con Jorge Altamira.

Esto sale de un vivo de más de una hora

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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La libertad sexual como principio liberal

Uno de los ejes del vivo es la disputa sobre quién defendió históricamente la libertad sexual. Márquez lo ubica en la tradición liberal de la Constitución argentina, que reserva a Dios las acciones privadas y las deja fuera de la autoridad de los magistrados:

La libertad sexual es un principio de la derecha liberal que existe en la Constitución Nacional de 1853.Nicolás Márquez, minuto 12:00

En contraste, recuerda el trato que el comunismo dio a los homosexuales: el artículo 121 del Código Penal soviético y los trabajos forzados en Siberia, los castigos en la China comunista y la persecución en Cuba desde 1959. Según Márquez, las organizaciones guerrilleras argentinas de los 70 consideraban la homosexualidad un “desvío burgués”. Por eso le resulta paradójico que sectores de izquierda, sindicatos y Madres de Plaza de Mayo encabecen ahora la marcha. También pregunta por qué no se protesta frente a las embajadas de países donde la homosexualidad está penalizada. En 2017 ya había separado la vida privada de cada adulto de su crítica a la ideología de género, en un video sobre el término “homofobia”.

La Iglesia, la inmigración y otras preguntas

Ante la noticia de que representantes de la Iglesia en Mendoza adherían a la convocatoria, Márquez, que se define católico, sostiene que quienes ocupan cargos eclesiásticos deberían ser coherentes con la doctrina que dicen profesar. También critica al papa Francisco por cuestionar la política migratoria de Trump. Consultado sobre inmigración, defiende controlar la inmigración ilegal y expulsar a extranjeros con causas penales. Invoca el preámbulo de la Constitución, que abre el país “a todos los hombres de bien”, y sostiene que eso no es xenofobia sino lo que hace “un país serio y normal”.

Cuando un espectador opina que decirles a los padres que uno es gay es romperles el corazón, Márquez toma distancia. Dice que no es un tema fácil, que se trata de una situación dolorosa para la persona y su familia, y pide ponerse en el lugar del otro de buena fe:

Seguro que no la eligió. No se elige. La sexualidad no es una elección, es una determinación.Nicolás Márquez, minuto 32:36

La batalla cultural y la “nueva derecha”

Hacia el final, alguien le pregunta qué le aconsejaría a un ideólogo de izquierda que quisiera dar su propia batalla cultural. Márquez responde que intentaría refutar sus argumentos uno por uno. Agrega que lleva más de veinte años en esta tarea y que ver esas ideas convertidas en populares le produce “satisfacción personal”. En este vivo recomienda además la obra de Cristian Rodrigo Iturralde sobre los pueblos precolombinos.

El vivo cierra una semana que Márquez presentó como una trilogía formativa sobre las tres corrientes de lo que llama la “nueva derecha”: el liberalismo, con Alberto Benegas Lynch; el conservadurismo, con Miklós Lukács, y el nacionalismo católico, con Iturralde. Son tres tradiciones que, según él, históricamente desconfiaron entre sí y hoy se armonizan en la Argentina y en otros países.

Fuentes

  1. “La marcha antifascista LGBTQ+ a Javier Milei por sus declaraciones en Davos”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 31/01/2025 (minutos citados: 0:00:26, 0:01:08, 0:04:02, 0:05:07, 0:07:55, 0:09:08, 0:10:19, 0:10:47, 0:11:40, 0:12:00, 0:13:13, 0:16:21, 0:18:07, 0:18:47, 0:20:28, 0:21:04, 0:22:46, 0:23:35, 0:26:40, 0:27:04, 0:32:36, 0:33:17, 0:34:08, 0:38:12, 0:42:22, 0:43:54, 0:49:50, 1:04:03, 1:04:48, 1:06:51).
  2. Gabriel Barbuto, El libro negro de la Agenda 2030: Occidente en peligro de extinción