Batalla cultural

“La libertad de expresión consiste en poder decir cualquier cosa”: Márquez, al año de Milei

En una entrevista radial de diciembre de 2024, Márquez hace el balance del primer año de Milei, discute el lugar del PRO y defiende una libertad de expresión sin árbitros ante un conductor que no comparte su visión.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 4 min de lectura

En diciembre de 2024, al cumplirse un año del gobierno de Javier Milei, Nicolás Márquez fue entrevistado en un programa de radio cuyo conductor se propuso, según dijo al presentarlo, «entender el fenómeno libertario» convocando a una de las voces de la batalla cultural. La conversación, cordial pero con desacuerdos explícitos, recorrió el balance de gestión, la relación con el PRO, la beligerancia del debate público y los límites de la libertad de expresión. Pocos días antes, Márquez ya había trazado un balance del primer año de gestión en una entrevista televisiva.

Un balance «encandilado»

Márquez se declaró «encandilado» con el primer año. Recordó que Milei asumió sin gobernadores ni intendentes y con un bloque legislativo pequeño e inexperto, y sostuvo que aun así cumplió, a grandes rasgos, lo que había prometido. Destacó tres cosas: que demostró no ser «un lírico», que logró gobernar sin poder político propio y que, después de un ajuste duro, conserva un nivel de adhesión similar al de su elección. Según Márquez, la recesión ya se frenó, el salario empezó a recuperarse y lo que viene es la llegada de inversiones. Agregó que Milei «tiene suerte» con la oposición, en referencia al estado del radicalismo y del PRO.

Sobre el PRO, planteó que su peso electoral es mínimo frente al del oficialismo y que, si quiere sumarse, debe negociar en proporción a lo que aporta. A su juicio, muchos legisladores de ese partido ya se acercan a La Libertad Avanza y la alianza llegará «de manera oficial o de facto».

Una batalla con lenguaje beligerante

El conductor le preguntó si es sostenible el nivel de hostilidad de la conversación pública. Márquez lo atribuyó al «signo de los tiempos»: las redes, y sobre todo Twitter, donde participan por igual el Presidente y cualquier ciudadano, y a una polarización entre dos mundos que considera «irreconciliables». Para él, el consenso y el diálogo al estilo del PRO no llevaron a ningún lado, y una transformación integral exige energía política y discursiva.

Ante la objeción de que hablar de Dios, patria y familia en 2024 suena a retroceso, respondió que se trata de rescatar valores despreciados durante un cuarto de siglo, sin imponerlos a nadie. Recordó que el preámbulo de la Constitución de 1853 invoca a Dios como fuente de toda razón y justicia, y sostuvo que el Estado no restringe el proyecto de vida de nadie. Cuando el conductor señaló que el propio Presidente no tiene una familia tradicional, Márquez contestó que se puede reconocer que ciertos valores son objetivamente buenos aunque uno no los viva en su fuero personal.

El balance del primer año de Milei y la defensa de una libertad de expresión sin árbitros, en la entrevista completa.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Decir sin pedir permiso

El tramo central llegó con la pregunta por las minorías y el temor de que ciertos discursos alienten la agresión. Márquez desafió a su interlocutor a señalar una sola medida de gobierno que restrinja derechos de la comunidad homosexual, y separó lo que se dice en redes de lo que hace el Estado.

La libertad de expresión consiste en poder decir cualquier cosa, esa es la libertad de expresión.

Nicolás Márquez, minuto 17:55

Según su lectura, el tono actual es una «catarsis» después de unos 25 años de censura más o menos explícita, con denuncias ante el INADI y proyectos para penalizar el llamado negacionismo sobre los años 70. Lo comparó con el «destape» de los primeros años de Alfonsín tras el gobierno militar, y pronosticó que se irá atemperando.

Juez del uso, juez del abuso

El conductor insistió en una libertad «con respeto». Márquez preguntó quién definiría qué es respeto y defendió que cada uno tiene la libertad de contestar, ignorar o bloquear a quien lo ofende. Para fundamentarlo citó una idea que atribuye a Dalmacio Vélez Sarsfield sobre la propiedad privada:

Si un juez se convierte en juez del uso, no tardará en convertirse en juez del abuso.

Nicolás Márquez, minuto 23:40

Su conclusión fue que la opinión debe ser ilimitada y que el Código Penal solo debe regir sobre las acciones que causan un daño concreto a otra persona. Un órgano que controle qué es una falta de respeto, sostuvo, sería «la antesala de la censura».

Fuentes

  1. “Debate: “La libertad de expresión es poder decir cualquier cosa””, canal de Nicolás Márquez, publicado el 14/12/2024 (minutos citados: 0:49, 1:46, 3:03, 5:18, 6:29, 10:28, 11:40, 12:43, 13:23, 15:24, 16:59, 17:55, 18:25, 19:04, 20:46, 22:14, 23:19, 23:40, 24:22, 24:59).