Ante jóvenes libertarios: Márquez, de la guerra de los 70 a la unión de liberales, conservadores y nacionalistas
En un vivo de enero de 2022 con una agrupación de jóvenes libertarios, Márquez repasó su obra, explicó su lectura de los años setenta, opinó sobre el financiamiento estatal a la Iglesia y propuso cómo armar una coalición de derecha.
En enero de 2022, semanas después de las legislativas de 2021, Nicolás Márquez participó de un vivo organizado por una agrupación universitaria de jóvenes libertarios. Durante algo más de una hora respondió preguntas sobre la política argentina, los años setenta, su trayectoria como autor, la relación entre la Iglesia y el Estado y, sobre todo, cómo debía organizarse una alternativa de derecha rumbo a 2023.
Liberales de izquierda y de derecha
La primera pregunta fue sobre un diputado de Juntos por el Cambio que se había definido como “liberal de izquierda”. Márquez explicó que en Estados Unidos “liberal” designa a quien está cerca del Partido Demócrata, y sostuvo que Cambiemos, considerado de centroderecha, fue a su juicio una coalición de centroizquierda de inspiración socialdemócrata. Atribuyó al fenómeno Milei el hecho de que esa coalición incorporara candidatos liberales como Ricardo López Murphy, para retener votos que se le estaban yendo.
Los setenta y la memoria
Un estudiante que había leído La guerra civil argentina le preguntó si las víctimas de la guerrilla habían sido reconocidas. Márquez respondió que no, y sostuvo que los organismos de derechos humanos funcionan, a su juicio, como una herramienta de la izquierda. Repasó las tesis de su libro: que la violencia guerrillera empezó antes del gobierno militar, que según él la mayor parte de los homicidios de la guerrilla ocurrió en democracia, y que el golpe de 1976 contó con amplio respaldo civil y político, al punto de que radicales, peronistas y socialistas ocuparon intendencias durante el gobierno de Videla. Mencionó también la ley bonaerense que obligaba a los funcionarios a usar la cifra de 30.000 desaparecidos. Márquez había cuestionado esa norma en 2017, en un video sobre la ley bonaerense.
Cuando su interlocutor aclaró que cuestionar a Montoneros no implicaba avalar las violaciones a los derechos humanos cometidas desde el Estado, Márquez señaló que la necesidad de aclararlo muestra el peso de lo que llamó un “aparato opresivo” sobre la discusión del pasado.
Por qué no hubo un nuevo 2001
Otro joven preguntó por qué, con una crisis peor que la de 2001, no había un estallido. Márquez sostuvo que la guerrilla de los setenta no nació de una crisis económica sino del contexto ideológico de la Guerra Fría, que las protestas de 2001 fueron sobre todo de una clase media a la que le habían retenido los ahorros, y que la situación de 2022 estaba contenida por los planes sociales, a los que describió como una “anestesia” que no cura.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoLa Iglesia y el Estado
Consultado sobre el aporte estatal a la Iglesia Católica, Márquez explicó que su origen fue una compensación por confiscaciones de tierras en tiempos de Roca, y se declaró en contra de ese financiamiento por dos razones: no ve justo que un ateo o un fiel de otra religión lo pague con sus impuestos, y considera que perjudicó a la propia Iglesia:
Esto hizo que la iglesia católica se aburguese, se burocratice, se estatice.
Nicolás Márquez, minuto 45:44
Atribuyó a esa dependencia, en parte, el avance de las iglesias evangélicas, que compiten sin subsidio. Sin embargo, ante la pregunta de si convenía quitar a la Iglesia de la Constitución, respondió que no: una reforma requiere una convención constituyente, y no confía en que la clase política actual se limite a cambiar un solo artículo. Recordó como antecedente la reforma de 1994.
La unión de los afines
El tramo final giró sobre cómo unir a liberales, conservadores y nacionalistas. Márquez propuso “enfatizar las coincidencias”: según él, muchos nacionalistas ya aceptan la economía de mercado y muchos liberales empiezan a valorar la soberanía frente a lo que llama agenda globalista. Esa amalgama, dijo, es lo que hoy se conoce como nueva derecha. Sugirió acordar una plataforma de diez puntos y avanzar si hay coincidencia en siete u ocho, en lugar de discutir los puntos de desacuerdo:
La unión de los que piensan exactamente igual que vos son muy poquitos.
Nicolás Márquez, minuto 1:16:29
Tomó la fórmula de “la unión de los afines” de José María Aznar y puso como ejemplo la propia lista de Javier Milei en 2021, que sumó a dirigentes que no venían de su escuela. Márquez había planteado esa unión de liberales, conservadores y nacionalistas en enero de 2021, en un panel sobre las tres derechas.
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Fuentes
- “Entrevista para jóvenes libertarios | Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 13/01/2022 (minutos citados: 0:41, 1:37, 4:27, 6:12, 14:49, 15:11, 16:09, 16:24, 20:16, 20:51, 32:41, 33:48, 34:09, 36:09, 43:44, 44:45, 45:17, 45:44, 46:14, 49:25, 49:42, 53:41, 1:09:58, 1:10:27, 1:13:50, 1:14:28, 1:16:15, 1:16:29, 1:17:16).