Batalla cultural

El fetiche del “discurso de odio”: Márquez y lo que, según él, se está naturalizando

En un vivo de febrero de 2026, Márquez responde a quienes denuncian una naturalización del odio bajo el gobierno de Milei: para él, lo que se naturalizó es la libertad de expresión.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

En una transmisión en vivo desde su canal, en febrero de 2026, Nicolás Márquez dedicó la primera parte a responder a un programa de televisión en el que, según contó, lo mencionaron varias veces como ejemplo de un supuesto "discurso de odio" que se estaría naturalizando bajo el gobierno de Javier Milei. Sin nombrar a los participantes, Márquez se propuso discutir el concepto antes que a las personas, y luego respondió preguntas del público sobre el gobierno, los dirigentes que se suman al oficialismo, Margaret Thatcher y la izquierda.

Qué es, para Márquez, el discurso de odio

Su tesis es que no hay una naturalización del odio sino de la libertad de expresión. Antes, sostuvo, el progresismo tenía el monopolio de la opinión a través del INADI y de un ministerio con abundante presupuesto, y lo que no tolera ahora es el discurso discrepante. Para mostrar el doble estándar enumeró expresiones que, a su juicio, nunca fueron consideradas discurso de odio por quienes hoy usan la etiqueta: los agravios de Hebe de Bonafini contra Juan Pablo II o las consignas y ataques a iglesias en algunas marchas feministas. Márquez ya había cuestionado en 2017 la figura del crimen de odio, como una nueva forma del delito de opinión.

Le llaman discurso de odio toda manifestación gestual, verbal o escrita que discrepa con lo que ellos pretenden imponer y monopolizar.Nicolás Márquez, minuto 13:35

En la misma línea, discutió el uso de la palabra "diverso". Según Márquez, el único vínculo verdaderamente diverso es el heterosexual, porque une dos naturalezas biológicas distintas y complementarias; el vínculo entre personas del mismo sexo, aclaró, es libre y nadie debe impedirlo, pero es un vínculo "entre equivalentes". Para él, se usan palabras "para tratar de confundir y engañar a la opinión pública". También recordó que La razón de mi vida, el libro firmado por Eva Perón, contiene pasajes críticos del feminismo y del aborto.

La ley y la biología

Márquez recordó un episodio de Agustín Laje en un colegio, cuando sostuvo que una figura mediática no era una mujer y le respondieron que su DNI decía lo contrario. Para ilustrar su posición recurrió a una analogía: un Estado "inclusivo" que le diera el carnet de conducir a un ciego no lo haría ver.

Que haya una ley que sea contraria a la biología, eso no cambia la biología ni la realidad objetiva.Nicolás Márquez, minuto 21:44

Sostuvo que la batalla contra la ideología de género se está ganando, en buena medida porque, según él, esos sectores perdieron el financiamiento estatal, pero advirtió que hay que seguir insistiendo: si el adversario se basa en la repetición, la respuesta es repetir la verdad. Meses después, en octubre de 2026, Márquez reeditó estas críticas en una entrevista para el programa Contracorriente.

Márquez responde al público sobre los conversos, la economía, Thatcher y la izquierda.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Conversos y oportunistas

Ante un seguidor preocupado por la llegada de dirigentes con pasado cuestionado al espacio libertario, Márquez distinguió dos cosas: la libertad de expresión como principio, que ampara incluso a quien dice disparates, y la desconfianza hacia los recién llegados. Pidió buena fe: Milei masificó estas ideas en tiempo récord y es natural que mucha gente, también dirigentes, haya cambiado de opinión al ver el fracaso de lo que creía. El tiempo, dijo, mostrará quiénes se convirtieron honestamente y quiénes lo hicieron por oportunismo.

Un proceso de años

Sobre la economía, celebró el acuerdo comercial con Estados Unidos, la baja de la inflación y del riesgo país, y explicó el círculo virtuoso que espera de las reformas laboral y del Estado: más inversión, más empleo formal, más aportes y menos planes sociales. Pero advirtió que los resultados no son inmediatos y que por eso, a su juicio, hay que defender la continuidad del proyecto.

Esto lleva un proceso de años. Esa es la mala noticia.Nicolás Márquez, minuto 43:39

Comparó la etapa con una recuperación posoperatoria: duele, pero hay que entender por qué. Anunció además que presentaría el 24 de marzo una reedición de La guerra civil argentina, a cincuenta años del golpe de 1976.

Thatcher, Malvinas y la izquierda

Consultado sobre la admiración de Milei por Margaret Thatcher, Márquez la defendió como "un gesto de honestidad": reconocer la capacidad de gestión de quien fue enemiga en Malvinas no invalida el reclamo argentino por las islas, que consideró "legítimo, intacto y absolutamente justo". Ubicó a Thatcher, Ronald Reagan y Juan Pablo II como el trípode que, según él, puso de rodillas al comunismo, y recomendó sus memorias, Los años de Downing Street.

Por último, sobre si conviene tratar con gente de izquierda, retomó una distinción que atribuye en parte a Ludwig von Mises: hay quienes son de izquierda por error, generalmente jóvenes que nunca escucharon otra cosa y pueden cambiar con argumentos, y quienes lo son por resentimiento, a los que considera irrecuperables. Contó que muchos lectores le dicen que dejaron la izquierda después de leer sus libros sobre el Che o los años setenta.

Fuentes

  1. “El fetiche del discurso de odio | Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 06/02/2026 (minutos citados: 6:44, 7:57, 8:37, 11:02, 11:47, 12:22, 13:35, 14:36, 20:13, 21:34, 21:44, 22:03, 33:26, 36:22, 37:06, 38:20, 40:07, 42:32, 43:39, 46:41, 48:02, 1:06:47, 1:07:21, 1:08:35, 1:10:04, 1:11:24, 1:12:04, 1:12:47).