“Si no hay conflicto, lo tiene que fabricar”: Márquez con Feinmann, del Che a la RAM
En la segunda parte de su entrevista con Eduardo Feinmann, Nicolás Márquez explica por qué el Che Guevara sigue vigente, presenta su tesis sobre las nuevas causas de la izquierda y define a la RAM como un grupo insurgente que, según él, podría derivar en guerrilla.
En diciembre de 2017, Nicolás Márquez volvió a sentarse frente a Eduardo Feinmann para la segunda parte de una entrevista que había arrancado con el Che Guevara. El tramo retoma ese tema y avanza hacia otros tres: la tesis de que la izquierda necesita conflictos para existir, la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), que por entonces estaba en el centro de la agenda, y la mirada de Márquez sobre la situación judicial de los años 70.
Por qué el Che trascendió
Márquez, que critica al Che “de punta a punta”, le reconoce algunos rasgos: dice que era austero, preparado, que hablaba bien francés y que, por el asma que lo tuvo en cama durante buena parte de la infancia, leyó muchísimo. Eso, según él, se nota en la escritura: “escribe con elegancia, escribe con buena pluma”, aunque con un tono “muy burlón, muy despectivo”.
Para Márquez, esas cualidades explican por qué Guevara se volvió un mito y otros jefes guerrilleros de la región no. Contra la épica, insiste en que fue “un fracasado porque nunca ganó un combate”, pero sostiene que tenía otras características que le permitieron “trascender y seguir trascendiendo”.
La izquierda y el conflicto
A partir de El libro negro de la nueva izquierda, que escribió con Agustín Laje, Márquez resume la idea central del libro:
La izquierda, en paz, en armonía, en un ambiente de buena convivencia no tiene razón de ser. Y si no hay conflicto, lo tiene que fabricar.
Nicolás Márquez, minuto 5:16
Según su lectura, la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética dejaron a la izquierda sin su causa histórica, y por eso en las últimas décadas aparecieron “nuevas causas”: feminismo, indigenismo, ecologismo, LGBT y multiculturalismo. Pone como ejemplo el feminismo, que a su juicio denuncia un patriarcado en una época en que hay mujeres presidentas, ministras y más egresadas universitarias que varones, y el indigenismo, que según él no era tema en América Latina antes de las movilizaciones de 1992. Márquez volvió sobre el indigenismo, el año 1992 y la idea de que la izquierda necesita fabricar conflictos en junio de 2023, en un programa chileno dedicado al tema.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoLa RAM y la reescritura de la historia
Dentro de ese esquema ubica a la RAM, a la que describe como “una nueva forma de conflicto”. Márquez sostiene que sus dirigentes tienen un discurso “absolutamente articulado como un militante trotskista promedio”, basado en ideas europeas, y lo vincula con otro fenómeno: la reescritura de la historia. Así como, según él, se reescribió lo que pasó en los 70 con la guerrilla, ahora se estaría haciendo lo mismo con los pueblos originarios, dejando de lado, por ejemplo, que antes de los mapuches en la Patagonia estaban los tehuelches.
También señala una contradicción: en su diario de Bolivia y en sus diarios de viaje, el Che se refería a los pueblos indígenas en términos despectivos, algo que según Márquez desconocen quienes hoy lo reivindican porque no leen sus escritos. Su conclusión es que “el combate que tenemos es por la cultura”, y que la reescritura de la historia es parte de ese combate.
Cuando Feinmann le pregunta si la RAM es un grupo terrorista, Márquez prefiere otra palabra: “Yo diría que son un grupo insurgente”. Explica que la insurgencia es una etapa previa a la guerrilla, en la que un grupo mide cómo reacciona el Estado. Como antecedente cita al ERP, que según él nació formalmente como guerrilla en 1970 después de prepararse desde 1967.
Si esto no lo detectás a tiempo, bueno, en un corto plazo vamos a tener una guerrilla de terrorismo como la vieja usanza.
Nicolás Márquez, minuto 10:25
Los 70, en clave jurídica
El final de la entrevista vuelve a los años 70. Márquez agradece a las Fuerzas Armadas por haber ganado la guerra contra la subversión, aunque acepta que se cometieron graves atropellos y aclara que no va a “reivindicar los hechos que no se pueden reivindicar”. Sostiene que hubo una orden de un gobierno constitucional y una guerra provocada por la guerrilla, y que todo eso fue después indultado, amnistiado o prescripto. Desde ese punto de vista, que él llama “técnicamente jurídico”, considera que los militares hoy detenidos son presos políticos y que tampoco deberían estar presos los exguerrilleros de la época. Habla de una “asimetría de la indulgencia” entre unos y otros.
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Fuentes
- “¿Fue el Che Guevara un homicida? Nicolás Márquez con Eduardo Feinmann (Parte 2)”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 19/12/2017 (minutos citados: 0:00, 0:48, 0:59, 1:16, 4:58, 5:12, 5:16, 5:42, 5:54, 6:05, 6:23, 6:47, 7:08, 7:40, 8:04, 8:47, 9:06, 10:14, 10:25, 10:49, 10:59, 11:09, 11:34, 11:44, 11:55).
- Nicolás Márquez y Agustín Laje, El libro negro de la nueva izquierda
- Ernesto Guevara, Diario de Bolivia
- Ernesto Guevara, Diarios de motocicleta