El Che Guevara, la historia de un fracaso
Una biografía en media hora: del aristócrata empobrecido de Alta Gracia al guerrillero perdido en Ñancahuazú, según el autor de La máquina de matar.
En la Universidad Nacional de Colombia no hay un solo crucifijo, pero sí una imagen gigantesca del Che Guevara. Con ese contraste abrió Fernando Londoño su programa radial La hora de la verdad, y le pidió a Nicolás Márquez lo que el título del video promete: la vida entera de Ernesto Guevara en media hora. Márquez es autor de tres biografías del personaje; la última, La máquina de matar, se publicó a los cincuenta años de su muerte y circula también en Colombia.
El pariente pobre en un mundo de ricos
Guevara nació en 1928 en una familia de linaje: descendía, por ambas ramas, de virreyes. Pero sus padres habían dilapidado la fortuna. Márquez lo describe como “el pariente pobre en un mundo de ricos”: iba a clubes exclusivos y a fiestas de primos acomodados sin tener un peso. El asma lo obligó a instalarse de chico en las sierras de Córdoba, donde la familia se mudó catorce veces, de alquiler en alquiler.
Márquez suma dos datos que, a su juicio, explican al personaje. Su madre se casó embarazada de seis meses, en la Argentina conservadora de 1927; el ambiente católico le dio la espalda y ella le transmitió a sus hijos un fuerte rechazo a la religión. Y el padre era, en sus palabras, “un cero a la izquierda”. De ahí su hipótesis —que él mismo presenta como especulación—: en Fidel Castro, un hombre alto, carismático y que daba órdenes, Guevara encontró un padre sustituto, y en el marxismo, que conoció tarde y de la mano de su primera mujer, la peruana Hilda Gadea, una religión sustituta.
Nació argentino, se hizo ciudadano cubano, se fue a pelear al Congo y murió en Bolivia. Nicolás Márquez, minuto 3:53
La sierra y La Cabaña
Se embarcó en la expedición del Granma como médico, aunque nunca ejerció, y llegó a comandante. En la Sierra Maestra, sostiene Márquez, la indisciplina o la sospecha se castigaban atando al acusado a un árbol y fusilándolo; el propio Guevara consigna en su diario catorce de esas ejecuciones, con la precisión técnica de un médico. En la entrevista con Eduardo Feinmann agregó el origen del título de su libro: “máquina de matar” es una expresión del propio Guevara, que en su mensaje de 1967 pedía que el odio al enemigo convirtiera a los combatientes en “una fría y selectiva máquina de matar”. Volvió sobre el origen del título en 2025, en una entrevista en la televisión boliviana sobre la guerrilla de Ñancahuazú.
Tras la caída de Batista, Castro lo puso al frente de la fortaleza de La Cabaña. Entre febrero y diciembre de 1959, según Márquez, pasaron por juicios de cinco o diez minutos unas mil personas que terminaron fusiladas; alrededor de 165 habrían muerto por disparo del propio Guevara, según el registro que le facilitó Archivo Cuba, la organización de María Werlau, que solo da por válido un caso cuando coinciden tres fuentes. Después vino el campo de Guanahacabibes, para “rehabilitar” homosexuales con trabajo forzado bajo la consigna “el trabajo os hará hombres”. En febrero de 2024, ante el periodista peruano Diego Acuña, Márquez cifró en 216 los fusilamientos con participación directa de Guevara, en una entrevista sobre La máquina de matar.
Banquero, ministro, canciller itinerante
Como presidente del Banco Nacional de Cuba, “no tenía la menor idea de lo que era un cheque”; como ministro de Industria manejó tan mal el azúcar que Castro creó un ministerio aparte para quitárselo. La ruptura llegó con la crisis de los misiles: cuando Moscú retiró los cohetes, Guevara lo vivió como una traición —Márquez afirma que estaba dispuesto a ir a una tercera guerra mundial— y organizó una marcha al grito de “Nikita, mariquita, lo que se da no se quita”. Empezó a acercarse a China, y en la Cuba financiada por los soviéticos pasó a ser un personaje molesto.
La nota es un resumen. El recorrido completo, con las anécdotas del Congo y de Bolivia, está en el video.
Ver el video completoEl Congo: “la historia de un fracaso”
Mao no le dio apoyo; Nasser le advirtió que un blanco no iba a poder mandar a guerrilleros negros. Fue igual. Márquez cuenta que los congoleños no lo dejaron combatir y que confiaban en el “agua buena” de un brujo, una pócima que supuestamente volvía inmunes a las balas: tras la primera derrota, en lugar de dudar de la poción, cambiaron de brujo. El propio Guevara abrió su diario del Congo con una frase que Márquez convirtió en tesis: “Esta es la historia de un fracaso”. Después vinieron meses de encierro en Praga, donde —según reconstruye— escuchaba una y otra vez “Nowhere Man” de los Beatles, el hombre de ningún lugar.
Bolivia
El último foco, en la selva de Ñancahuazú, repitió los errores: una zona casi despoblada, ningún campesino reclutado, el Partido Comunista boliviano en contra y un gobierno, el de René Barrientos, que había sido votado por dos tercios del electorado. Los guerrilleros estudiaron guaraní para arengar a los pueblos, y descubrieron que en esos pueblos se hablaba quechua. La aventura dejó 49 bolivianos muertos, según su cuenta. Capturado, la CIA quería llevarlo vivo a Panamá para mostrarle que Castro lo había abandonado; el gobierno boliviano se negó y lo fusiló en octubre de 1967, con el respaldo unánime del Congreso.
Cada vez que se habla del Che hay una frase que lo secunda: “hasta la victoria siempre”. Y no tuvo nunca una victoria. Nicolás Márquez, minuto 23:32
Por qué sobrevive el mito
Para Márquez, Guevara reúne los rasgos que el siglo XX convirtió en leyenda —joven, bello, transgresor y muerto en plena fama, como Eva Perón, Marilyn Monroe o James Dean—, con un agregado: a la izquierda no se la juzga por sus resultados sino por sus intenciones. Por eso su cara aparece en marchas ecologistas, en banderas de fútbol y en las marchas del orgullo, cuando su trato a los homosexuales fue el opuesto. Su conclusión es tajante: los guevaristas no leyeron a Guevara. Márquez retomó la biografía completa del Che en 2024, en una charla de casi dos horas con Agustín Laje.
Notas relacionadas
Fuentes
- “Biografía del Che Guevara en 30 minutos”, entrevista de Fernando Londoño en La hora de la verdad, canal de Nicolás Márquez, publicada el 29/01/2021 (minutos citados: 0:59, 1:35, 2:09, 2:37, 3:33, 3:53, 4:11, 4:54, 6:26, 6:44, 9:20, 10:31, 11:31, 12:07, 14:20, 14:47, 16:24, 17:38, 18:43, 20:35, 22:38, 23:32, 24:02, 25:00, 28:03, 28:31).
- “¿Fue el Che Guevara un homicida?”, con Eduardo Feinmann, publicada el 19/12/2017 (minutos citados: 1:33, 2:39, 4:07, 5:22, 6:14, 8:04, 12:44, 13:15).
- “Nicolás Márquez dialogando en el principal programa de TV de Miami”, publicada el 18/09/2020 (minutos citados: 3:06, 7:39, 7:56, 14:28, 17:23).
- Nicolás Márquez, La máquina de matar. Biografía definitiva del Che Guevara. Hojas del Sur / Unión Editorial, 2017.
- María C. Werlau, Las víctimas olvidadas del Che Guevara. Archivo Cuba (ed. actualizada, 2021).