Género, aborto y feminismo

Aborto e ideología de género, en un set de la televisión peruana

Márquez y Agustín Laje llevaron las tesis de El libro negro de la nueva izquierda a un programa de Lima, frente a una obstetra con cargos en el área de salud sexual y a una psicóloga. Se discutió si la ideología de género existe, qué hacer con el aborto en caso de violación y hasta dónde llega la obligación de reconocer la identidad de otro.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 4 min de lectura

El conductor del programa de la televisión peruana los presentó como los “investigadores argentinos” autores de El libro negro de la nueva izquierda. Nicolás Márquez y Agustín Laje se sentaron del otro lado de la mesa frente a Carmen, una obstetra que había estado a cargo del área de salud sexual y reproductiva en la Dirección General de Promoción de la Salud del Perú, y a Vanessa Pantoja, psicóloga. Por las referencias que se hacen en el set, el debate se grabó en tiempos del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, cuando en el Perú se discutía con fuerza si el Ministerio de Educación estaba metiendo el “enfoque de género” en los programas escolares. El video se subió al canal de Márquez en enero de 2024. En 2026, de vuelta en Lima, Márquez recordó que Perú fue el primer país donde el libro tuvo repercusión masiva, en una entrevista previa a la presentación de Ídolos con pies de barro.

La media hora de programa tuvo varios momentos de voces cruzadas. Aun así, quedaron claras tres discusiones: de dónde viene la ideología de género, qué postura tomar ante el aborto en caso de violación y si reconocer a alguien obliga a aceptar la identidad que esa persona dice tener.

De la lucha de clases a la lucha cultural

Los argentinos arrancaron con la tesis del libro. Según explicaron, las ideas que hoy se agrupan bajo el nombre de ideología de género empiezan a formarse por lo menos en los años sesenta, cuando la izquierda, en plena Guerra Fría, ve que en el Occidente capitalista la clase obrera deja de ser el “cliente” de la revolución. La respuesta, sostienen, fue dejar de lado la lucha de clases económica y llevar esa misma dialéctica a conflictos culturales nuevos: el género, la ecología, el indigenismo, el garantismo. Para los invitados, el Perú estaba a tiempo de reaccionar ante un proceso que en la Argentina había empezado quince o veinte años antes, con cambios de vocabulario casi imperceptibles en los planes educativos.

La obstetra respondió que la “ideología de género” no existe, que lo que hay es un “enfoque de género”, que en el Perú tiene más de quince años, y que la igualdad de género es un mandato de las Naciones Unidas firmado por los jefes de Estado de todo el mundo. Márquez aclaró que no discute la igualdad ante la ley, que ya consagran las constituciones. Lo que rechaza, dijo, es la idea anticientífica de que varones y mujeres son exactamente lo mismo o de que el sexo se cambia. Para él, eso es ideología en los dos sentidos del término: un conjunto de ideas reñido con la realidad y, a la vez, una herramienta de movilización política.

El aborto en caso de violación

El conductor hizo la pregunta más difícil: qué haría Márquez si violaran a su hija y quedara embarazada. La respuesta vino en tres puntos. Primero, que la ley tiene que ser universal y no depender de si el caso es propio o ajeno. Segundo, que el cuerpo en discusión no es el de la mujer sino el de un tercero. Y tercero, que hablar de “interrupción” del embarazo es un error técnico, porque la interrupción “es de un proceso para su posterior reanudación, y el aborto es un proceso irreversible”.

Tercer punto, una violación es un crimen aberrante y hay que sancionar ejemplarmente al depravado, pero no podemos matar al chico.Nicolás Márquez, minuto 8:02

Las panelistas plantearon el aborto como un problema de salud pública, que según ellas se previene con planificación familiar y educación sexual. El conductor, por su parte, citó cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática sobre embarazo adolescente. Márquez les contestó que la cantidad de casos no convierte un delito en un derecho y lo comparó con los robos: están prohibidos y aun así ocurren todos los días. Más adelante usó el vocabulario de sus rivales como prueba de su argumento: para él, llamar “interrupción” al aborto muestra hasta qué punto el lenguaje de la ideología de género ya se instaló incluso entre profesionales de la salud.

Esto sale de un debate de 31 minutos en la televisión peruana

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Respeto y verdad

Vanessa Pantoja llevó la discusión al plano personal y le preguntó a Márquez cómo la trataría si ella le dijera que es hombre. Él respondió que la trataría con respeto, pero de acuerdo con su sexo, y que nadie puede obligarlo por la fuerza a participar de la percepción que otro tiene de sí mismo.

Si vos naciste como hombre, ergo, sos un hombre. Yo me debo primero a la verdad, después a tu fantasía. La verdad está por encima de tu fantasía. Yo te trataría con respeto, pero como hombre.Nicolás Márquez, minuto 14:16

Los invitados argentinos insistieron en que el problema no es la vida privada de cada uno (“que en su vida privada haga lo que quiera, que no me obligue a mí a convalidar sus fantasías personales”) sino lo que el Estado impone a los demás: el financiamiento público de tratamientos, las reglas profesionales para los médicos y las competencias deportivas femeninas. La psicóloga explicó, desde su consultorio, que usa los manuales diagnósticos para categorizar a sus pacientes, pero que eso no quiere decir que la persona tenga una enfermedad.

El cierre: libertades y educación

En la ronda final, del lado argentino se advirtió sobre lo que describieron como el “aspecto tiránico” de la ideología de género: según dijeron, detrás de un discurso de liberación se esconde un avance sobre las libertades individuales, que el Perú todavía vería en una fase inicial pero que en otros países ya había llegado a sanciones penales y económicas. Márquez se quedó con una palabra que usó la psicóloga, “construye”, porque a su juicio resume el problema: creer que uno se autoconstruye y no que es según su naturaleza.

La obstetra cerró invitando a leer el quinto Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU, que habla de igualdad de género, y la meta educativa que pide que para 2030 todos los alumnos adquieran conocimientos sobre ese tema. El conductor volvió a lo que consideraba urgente, el embarazo adolescente y los abortos clandestinos en el Perú. Así, el programa terminó con las dos posturas enteras y sin puntos en común.

Fuentes

  1. “Debate: Nicolás Márquez y Agustín Laje en TV Peruana”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 30/01/2024 (minutos citados: 1:20, 1:40, 2:06, 3:05, 4:08, 4:27, 7:21, 7:32, 7:47, 8:02, 8:50, 11:15, 12:12, 12:39, 14:01, 14:16, 18:29, 19:07, 19:23, 22:52, 24:33, 26:16, 27:26, 27:30, 28:27, 29:05, 29:41).
  2. Nicolás Márquez y Agustín Laje, El libro negro de la nueva izquierda