Economía

¿Es igual la corrupción en la izquierda que en la derecha? La respuesta de Márquez

En un vivo de mayo de 2026, Márquez discute la frase “la corrupción no es de izquierda ni de derecha”: para él, el tamaño del Estado marca la diferencia entre una corrupción sistémica y otra esporádica. Y suma una lectura de Mariano Grondona sobre la solidaridad.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

El 5 de mayo de 2026, en un vivo que según dijo no tenía previsto, Nicolás Márquez se propuso discutir una frase que escucha con frecuencia en boca de políticos y periodistas: “la corrupción no es de izquierda ni de derecha”. Para él se trata de una simplificación que oculta una diferencia de fondo entre dos sistemas. A lo largo de casi una hora y media desarrolló el argumento, leyó un texto de Mariano Grondona sobre la solidaridad y respondió preguntas del público sobre conservadurismo, historia argentina y lectura.

Dos modelos de Estado

Márquez partió de una definición. Hoy, sostuvo, la derecha defiende en lo económico la economía de mercado y un Estado limitado a funciones esenciales, como seguridad, defensa, diplomacia y administración, mientras que la izquierda promueve un Estado omnipresente, con empresas públicas, subsidios y regulación de todos los aspectos de la vida. Y distinguió la corrupción del delito común: no es el robo de una billetera en la esquina, sino el aprovechamiento ilegal del poder y de los recursos del Estado.

De allí su tesis: cuanto más grande es el Estado, más grande es la capacidad de corromper, porque todo está reglamentado, desde el trámite menor hasta las grandes contrataciones. En un gobierno de economía libre, admitió, también puede haber corrupción, por ejemplo en una privatización o una licitación, como recordó que se sospechó en algunas privatizaciones de los años 90. Pero sostiene que en ese caso se trata de hechos puntuales que se agotan en sí mismos.

En un sistema estatista la corrupción es permanente y es endémica.

Nicolás Márquez, minuto 10:54

Para ilustrar la idea recurrió al refrán “la ocasión hace al ladrón” y a una comparación: un sacerdote que debe guardar el celibato tiene más posibilidades de cumplirlo en un monasterio que en un cabaret. El sistema liberal, dijo, reduce las ocasiones de tentación. Ante la sospecha sobre un funcionario, concluyó, lo que corresponde es apartarlo y ponerlo a disposición de la justicia.

Mirá el vivo completo, con la lectura de Grondona y las respuestas de Márquez al público.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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La solidaridad no se impone

La segunda parte estuvo dedicada a otra idea que Márquez considera falsa: que los sistemas de izquierda son solidarios y los liberales, individualistas. Para él, la solidaridad exige voluntad; lo que el Estado quita por la fuerza para redistribuir no lo es. Márquez ya había planteado esa distinción en febrero de 2020, cuando sostuvo que la solidaridad sin libertad no es solidaridad.

La solidaridad es un acto individual de carácter voluntario.

Nicolás Márquez, minuto 19:52

Sostuvo además que en los países de mentalidad estatista la gente dona menos, porque espera que el Estado se ocupe de todo, y lo contrastó con la tradición filantrópica de Estados Unidos. Para desarrollar el punto leyó un pasaje de Bajo el imperio de las ideas morales, de Mariano Grondona, un libro que contó haber leído a los doce años. Grondona imagina una ley que obliga a los automovilistas a levantar a quien hace dedo: al principio parece crecer la solidaridad, pero con el tiempo se venden menos autos, aumentan los que esperan ser llevados y se pierde la cordialidad entre conductor y pasajero. La conclusión del autor, que Márquez hizo suya, es que la solidaridad impuesta no produce una sociedad más solidaria, sino una más parasitaria.

Márquez cerró el argumento con una advertencia: una reforma económica sin batalla cultural no alcanza. Puso como ejemplo las reformas de los años 90, que a su juicio no sobrevivieron porque no cambió la mentalidad que las rechazaba.

Porque hubo una reforma estructural pero no hubo batalla cultural.

Nicolás Márquez, minuto 56:11

Conservadurismo, Rosas y lecturas

En el tramo de preguntas, Márquez explicó por qué, a su entender, un conservador debe apoyar la economía de mercado: el conservadurismo es empirista, se nutre de la experiencia, y la experiencia indica que ningún otro sistema generó prosperidad. Citó a Charles Maurras y comparó esa actitud con quien deja las velas cuando aparece la luz eléctrica. Sobre Juan Manuel de Rosas, valoró que mantuviera unido al país y enfrentara las intervenciones extranjeras, pero dijo que habría sido unitario y celebró que su caída abriera paso a la organización nacional. Recomendó el libro Matar y morir, de Vicente Massot, sobre la violencia política argentina, y aconsejó acercarse a autores difíciles como Marx o Gramsci a través de buenos comentaristas.

Fuentes

  1. “¿Es igual la corrupción en la izquierda que en la derecha? Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 06/05/2026 (minutos citados: 1:32, 4:11, 6:38, 7:24, 8:39, 9:47, 10:54, 14:46, 16:42, 19:52, 21:37, 25:49, 28:22, 38:09, 55:36, 56:11, 56:33, 1:04:25, 1:06:49, 1:13:30, 1:15:55, 1:21:35).
  2. Mariano Grondona, Bajo el imperio de las ideas morales
  3. Charles Maurras, Mis ideas políticas