Milei y la política actual

El cierre del INADI y un gobierno «hiperactivo»: Márquez y Kammerath, en el día 75 de Milei

En febrero de 2024, el día en que el gobierno anunció el cierre del INADI, Márquez analiza con Erick Kammerath la medida, la alianza de hecho con el PRO, el estado del peronismo y por qué ve en el «poco de locura» de Milei una virtud.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

A fines de febrero de 2024, a 75 días de iniciado el gobierno de Javier Milei, se conoció la decisión de cerrar el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI). Esa misma tarde, Nicolás Márquez conversó en vivo con Erick Kammerath en el canal de este. La charla partió de esa noticia y se extendió al ritmo del gobierno, la relación con el PRO, el futuro del peronismo y los límites de la libertad de expresión.

«La policía del pensamiento»

Márquez celebró el cierre. A su juicio, el INADI era, además de una fuente de empleo para allegados, un organismo con sesgo ideológico que actuaba como antesala de causas judiciales. Recordó el caso de Cristian Rodríguez Iturralde, denunciado ante el organismo, que luego escribió un libro crítico sobre el organismo subtitulado «La policía del pensamiento». Al día siguiente, Márquez repasó el cierre del INADI con el propio Rodríguez Iturralde.

El INADI fue un órgano de persecución para con la derecha.

Nicolás Márquez, minuto 6:31

Lo que más lo sorprendía, dijo, era que un economista tan enfocado en su materia como Milei le diera semejante relevancia a la batalla cultural, enfrentándose también con el INCAA y con los artistas financiados por el Estado. Recordó una charla con Vicente Massot, a quien considera su maestro: Massot temía que Milei hubiera generado demasiadas expectativas, pero luego, según Márquez, admitió que el Presidente rompía el llamado «teorema de Baglini» al cumplir lo que había prometido.

Albañiles con experiencia

Sobre la alianza de hecho con el PRO, sellada tras la primera vuelta, Márquez sostuvo que Milei habría ganado igual el balotaje, pero que el acuerdo le dio estabilidad y cuadros experimentados. Retomó una imagen que atribuye al propio Milei: para levantar una pared se necesita al mejor albañil, más allá de su filiación. No temía que ese aporte diluyera el rumbo, porque considera que Milei «conduce el barco» y no es influenciable. Proyectó además que las legislativas de 2025 serían «todo ganancia» para un oficialismo que renovaba muy pocas bancas.

«Un poco de locura no viene nada mal»

Ante la crítica de que Milei sería un «antipolítico», Márquez contó una escena de una película sobre el Che Guevara en la que Fidel Castro, ante la desproporción entre sus recursos y su objetivo, concluye que «un poco de locura no viene nada mal». Usó la anécdota para contrastar con Mauricio Macri, que a su juicio quedó paralizado por la especulación y el consenso. Para Márquez, la Argentina necesita una terapia de choque:

Hagamos de cuenta que tenemos un paciente en estado semi-terminal agonizando que necesita una terapia violenta de recuperación.

Nicolás Márquez, minuto 26:11

Señaló también la paradoja de que se critique a Milei por hacer exactamente lo que prometió en campaña.

El cierre del INADI, la alianza con el PRO y el futuro del peronismo, en la conversación completa con Erick Kammerath.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

Ver el video completo

Un peronismo sin conductor

Kammerath le preguntó por el peronismo. Márquez lo describió como un movimiento históricamente vertical que pasó del liderazgo de Perón al menemismo y luego al kirchnerismo, y que atravesaba una etapa inusual sin caudillo claro. Entre los posibles referentes mencionó a Martín Llaryora y, sobre todo, a Axel Kicillof: aunque lo asocia a un kirchnerismo que, según él, la gente ya no quiere, consideró que el control de la provincia de Buenos Aires podría darle ventaja en una interna, como ocurrió con Néstor Kirchner en 2003. Un año después volvió sobre el tema con Vicente Massot, en una charla sobre un peronismo “balcanizado”.

También citó una encuesta publicada ese día que ubicaba a figuras del oficialismo entre las de mejor imagen, lo que leyó como una «derechización» transversal. Y destacó que, según su análisis, Milei construyó un «liberalismo popular» que le disputa votos al peronismo en los barrios humildes y suma a la vez el voto de clase media que antes iba a Juntos por el Cambio.

Opinión infinita

En el tramo final, Márquez volvió sobre la libertad de expresión: sostuvo que la discriminación de opinión no puede ser objeto de pena, que la opinión debe ser ilimitada y solo la acción tiene límites, y repitió la idea de Vélez Sarsfield sobre el juez del uso que termina siendo juez del abuso. Sobre la discusión del Presidente con la cantante Lali Espósito, distinguió entre responder verbalmente, algo que considera legítimo, y usar el aparato del Estado para amedrentar, que es lo que, según él, sí constituiría una asimetría. Cerró reivindicando lo que ve como el gran mérito cultural de Milei: haber bajado al Estado de su pedestal y enseñar a desconfiar de él.

Fuentes

  1. “Cierre del INADI y análisis del gobierno de Milei: Nicolás Márquez y Erick Kammerath”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 23/02/2024 (minutos citados: 3:10, 4:19, 4:42, 5:55, 6:31, 6:46, 7:40, 8:23, 12:44, 13:42, 15:28, 16:47, 21:24, 24:23, 25:20, 26:11, 27:06, 34:21, 41:56, 42:47, 43:16, 45:05, 52:43, 54:48, 55:32, 1:05:01, 1:05:13, 1:05:23, 1:08:28, 1:10:18, 1:12:45, 1:13:42).