Ídolos y cultura popular

“El Chavo del 8 era de derecha”

Una lectura en clave de valores de la vecindad de Chespirito: el mérito del Señor Barriga, la pereza de Don Ramón y una convivencia entre clases sin rencor.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 2 min de lectura

“Puede sonar un poco frívolo”, advirtió Nicolás Márquez al empezar. Pero para él no lo es: parte de la batalla cultural, sostiene, se da en el terreno de las series, las películas y la programación infantil. Por eso decidió retomar en video un artículo que había escrito cuando murió Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, y que en su momento le valió una polémica con un sacerdote. El título era una provocación: El Chavo del 8 era de derecha.

Aclaró enseguida que no hablaba del personaje, un chico de ocho años, sino “del espíritu de la saga”, una serie que vio por primera vez a los tres años y que, a los 48, sigue mirando. “Su humor es intacto, de carácter universal”, dijo, y la recomendó para chicos y grandes.

Don Ramón y el Señor Barriga

La lectura de Márquez empieza por el conflicto más famoso de la vecindad: la renta. Don Ramón, “el más gracioso de la saga”, no trabaja y por eso no prospera; vive escondiéndose porque debe catorce meses de alquiler. Enfrente está el Señor Barriga, que según la interpretación de Márquez trabajó desde chico, ahorró y llegó a ser el dueño de la vecindad. La moraleja que él lee es clara: “quien no se esfuerza, no se levanta a la mañana a buscar trabajo, no tiene perspectivas de futuro”.

Pero el dato que más le interesa es otro: el Señor Barriga se enoja, pero nunca desaloja a su inquilino. Lo perdona mes tras mes, y en Navidad es él quien hace regalos a todos. Su hijo, Ñoño, juega con los chicos pobres sin envidias. “Fíjense cómo las clases sociales convivían en armonía, sin que existiese desprecio”, señaló.

Esto sale de un video de 18 min

La nota es un resumen. El video completo, con un fragmento de la serie, está en el canal.

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Familias, escuela y propiedad

Frente a quienes leyeron la serie como un retrato de familias disfuncionales —la objeción de aquel sacerdote—, Márquez respondió que las ausencias tienen explicación: Don Ramón es viudo, y el padre de Quico, marino, murió en el mar. En la escuela, el profesor Jirafales es severo pero paternal, y aprueban con mejores notas los que estudian. Cuando la vecindad sospecha por error que el Chavo robó, la indignación general le sirve para otro argumento: “Si hay indignación ante el robo, quiere decir que hay un aprecio y un respeto por la propiedad ajena”.

A eso suma los programas dedicados a las fiestas patrias mexicanas y a la Navidad, con villancicos incluidos. Su conclusión es que la serie transmite, sin sermonear, “el culto al mérito, al esfuerzo, al emprendimiento”, junto con la caridad y el perdón.

Una recomendación

El cierre fue casi un consejo para padres. En una época en la que, según Márquez, la televisión y hasta los dibujos animados promueven malos hábitos, propuso rescatar series como esta, disponibles gratis en internet: programas que “nos han llenado el corazón” y que permiten, dijo, divertirse “y sin darnos cuenta recibir valores muy nobles”.

Fuentes

  1. “El Chavo del 8 era de derecha”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 08/01/2024 (minutos citados: 0:00, 1:14, 2:00, 2:41, 4:08, 4:43, 5:19, 8:06, 8:34, 8:52, 10:27, 12:35, 13:37, 15:08, 15:33, 16:10, 16:49).