Fe, Diez Mandamientos y batalla cultural: por qué Márquez sostiene que un católico puede criticar a Francisco
En un programa evangélico de la Ciudad de México, Márquez habló de la base bíblica de la batalla cultural, del papa Francisco, de Frida Kahlo y el Che, de Milei y del futuro de la derecha en la región.
De gira por México para presentar Ídolos con pies de barro, Nicolás Márquez fue entrevistado en un programa evangélico de la Ciudad de México. Durante casi una hora, el conductor le propuso hablar menos del libro que de las convicciones detrás de él: qué es la batalla cultural, qué lugar ocupa la Biblia en esa disputa y por qué un católico puede cuestionar al papa Francisco.
La charla pasó también por los personajes del libro, por la gestión de Javier Milei, por los héroes que Márquez sí admira y por el momento político de América Latina.
Qué es la batalla cultural
Márquez explicó que, tras la caída del Muro de Berlín y el derrumbe de la Unión Soviética, la izquierda se reconvirtió y construyó una narrativa que, según él, impone desde el Estado, la cátedra, los medios y la legislación. La batalla cultural sería la reacción ante esa "prepotencia ideológica": desacreditar esa narrativa y concientizar al gran público.
Sostuvo que esa nueva izquierda cambió la estética de la hoz y el martillo por un marketing "extremadamente simpático", con palabras como inclusión, diversidad y empatía, detrás del cual habría, a su juicio, un propósito autoritario. Habló de "una suerte de tiranía de los ofendidos" y defendió que la libertad de expresión implica soportar críticas: lo que prevalece hoy, dijo, es un sentir subjetivo que lleva a censurar, despedir o judicializar al otro.
Para Márquez hay temas que no admiten punto intermedio. Puso como ejemplo el aborto, al que define como "homicidio prenatal": no se le ocurre, dijo, un consenso posible sobre la vida de alguien inocente y sin posibilidad de defensa.
La Biblia como freno al relativismo
Consultado sobre la base bíblica de esa disputa, Márquez la planteó como la defensa de la civilización occidental y cristiana, y sostuvo que esa herencia alcanza incluso a quien no cree en Dios: quien considera que matar, robar o mentir está mal tiene, según él, una construcción de valores atravesada por la Biblia. Se definió como un hombre de fe y habló de un trípode: una batalla espiritual, una cultural y una política.
A partir de una pregunta del conductor sobre los Diez Mandamientos, Márquez sostuvo que contradicen el ideal igualitario de la izquierda: amar a Dios y honrar al padre y a la madre hablan de jerarquías naturales y de la familia; no robar y no codiciar los bienes ajenos custodian la propiedad privada; y no mentir supone que existe la verdad, lo que pone un freno al relativismo. Ante la objeción de que la Biblia es antigua, respondió que el comunismo y el nazismo también se presentaron como ideas nuevas.
Acá no se trata de ideas nuevas o ideas viejas, sino de ideas buenas. Las ideas buenas que emanan de las escrituras son eternas.Nicolás Márquez, minuto 0:00
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoFrancisco, desde la doctrina
Sobre el capítulo dedicado al papa Francisco, Márquez aclaró que no lo analiza desde lo humano, donde tenía fama de "abuelo cariñoso", sino como jefe de Estado y jefe de la Iglesia. Sostuvo que la Iglesia tiene una columna vertebral dogmática, la Biblia y su doctrina, y que, a su juicio, Francisco la violentó de manera constante, por ejemplo en materia de moral sexual, donde el catecismo fija una posición. Pocos días antes, Márquez ya había argumentado en radio las razones doctrinales para cuestionar al papa Francisco en su nuevo libro.
Yo creo en la libertad, yo soy católico pero creo en la libertad, pero el Papa no tiene esa libertad.Nicolás Márquez, minuto 32:50
A quienes sostienen que la Iglesia debía adaptarse, les respondió que se puede reformar el reglamento de un club o de un partido, pero no lo que se considera ley de Dios. Y, según los datos que expone al final del capítulo, durante ese pontificado la Iglesia perdió millones de fieles y miles de sacerdotes y monjas: la debilitó, dijo, doctrinaria y numéricamente.
Los ídolos del libro
Márquez retomó una distinción que había hecho en otra entrevista: sus ocho personajes no son conocidos sino "notorios", porque la gente no conoce sus vidas. De Frida Kahlo sostuvo que no fue feminista, que no tuvo vínculo con los pueblos originarios ni habló ninguna lengua precolombina y que dependió económicamente de Diego Rivera. Del Che Guevara afirmó que, según su investigación, ordenó crear en Cuba un campo de trabajo forzado para homosexuales, dirigió la prisión de La Cabaña y, en su guerrilla en Bolivia contra un gobierno votado por la mayoría, causó la muerte de 49 bolivianos.
Sobre Maradona, cuestionó la idea de una carrera brillante de punta a punta: según Márquez, en 21 años de carrera brilló unos cinco. Y explicó por qué cree que el libro tiene sentido: "Por lo menos trato de decir cosas que no hayan sido dichas o de mostrar cosas que no hayan sido mostradas".
Milei, los héroes propios y el futuro de la región
Cuando el conductor le preguntó por el populismo y la política que "regala", Márquez reivindicó a Milei: sostuvo que el argentino era "estado dependiente" y que el presidente hizo una campaña de concientización con la idea de que "no existe un almuerzo gratis". Sobre Dante Gebel, a quien dijo apreciar como comunicador, opinó que su intento de entrar en la política fracasó por no definirse ante preguntas concretas: "Un tipo que no puede definir 4 o 5 cosas esenciales, ¿cómo va a tomar decisiones en la cosa pública?".
Entre los personajes que sí admira nombró a Ronald Reagan, que según él fue la cabeza principal de la caída del comunismo "sin tirar una sola bala", y a Santo Tomás de Aquino. Sobre el giro de la región se mostró contento pero no eufórico.
Yo tengo mucho miedo de que esto sea una primavera de cuatro años. Esto tiene que ser para establecerse, consolidarse.Nicolás Márquez, minuto 46:34
Para eso, sostuvo, los nuevos gobiernos tienen que dar combate cultural y afianzar, sobre todo entre los jóvenes, valores como la tradición, la propiedad privada, la libertad, la familia, la vida y la cultura del trabajo. En el cierre, ya en tono distendido, confesó que uno de sus grandes ídolos es mexicano: Chespirito, a quien ubicó junto a Shakespeare, Los Simpson y Mafalda entre las obras que no tienen fecha de vencimiento.
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Fuentes
- “Se puede ser católico y criticar al papa Francisco | Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 20/10/2026 (minutos citados: 0:00, 4:10, 5:47, 7:50, 10:03, 11:29, 12:21, 13:13, 14:00, 15:15, 20:48, 21:04, 22:05, 24:11, 25:44, 31:25, 32:01, 32:50, 33:25, 33:58, 37:02, 40:45, 43:06, 44:30, 46:17, 46:34, 47:08, 50:15, 51:19, 54:42, 55:35).