Chile: Allende y Pinochet

Allende, Boric y el plebiscito: Márquez conversa con Johannes Kaiser

Antes de presentar en Chile La dictadura comunista de Salvador Allende, Nicolás Márquez repasó con el diputado Johannes Kaiser las tesis del libro, las comparó con el gobierno de Gabriel Boric y llamó a votar en contra de la nueva Constitución.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

En julio de 2022, a pocas semanas del plebiscito del 4 de septiembre en el que Chile votaba una nueva Constitución, Nicolás Márquez fue entrevistado por el diputado chileno Johannes Kaiser en su programa de YouTube. La conversación, de casi dos horas, tuvo dos ejes. Uno fue el libro que Márquez estaba por presentar en Santiago, La dictadura comunista de Salvador Allende. El otro, la coyuntura chilena: el proceso constituyente, el gobierno de Gabriel Boric y el papel de la centroderecha.

El libro, de unas 240 páginas y publicado por la editorial Entre Zorros y Erizos junto con la revista Individuo, tenía prevista su presentación en Vitacura el 11 de agosto. Márquez contó que el historiador chileno Hermógenes Pérez de Arce lo leyó antes de la publicación y le hizo solo correcciones de apellidos, “ninguna historiográfica”. Márquez defendió la tesis del libro ante el público chileno en agosto de 2022, en la presentación organizada por la revista Individuo.

“Allende fue un dictador”

La tesis central del libro, según explicó Márquez, es que haber llegado al poder por elecciones no hace de Allende un demócrata. Recordó que ganó con cerca de un tercio de los votos y que su consagración dependió de la Democracia Cristiana. Después, sostiene, avasalló las instituciones: la Contraloría, el Congreso y el Poder Judicial terminaron declarando que su gobierno actuaba fuera de la Constitución. Para Márquez, eso bastaba para justificar su destitución. En la entrevista se definió como defensor del pronunciamiento del 11 de septiembre de 1973 y aclaró que el gobierno militar posterior “lo podemos discutir”.

Entre las pruebas que según él reúne el libro mencionó los discursos de Allende a favor de Stalin y el financiamiento soviético de su campaña y de su gobierno. También citó la dedicatoria del Che Guevara en un ejemplar de Guerra de guerrillas: “para Salvador Allende, que pretende por otros métodos exactamente los mismos objetivos que nosotros”. Allende la mostró en la entrevista que le hizo Régis Debray, un material que Márquez considera imperdible. Otro episodio que recuperó fue la visita de Fidel Castro a Chile: casi un mes recorriendo ciudades y dando discursos, algo que para Márquez fue “inédito” desde el punto de vista diplomático.

Márquez también le reprochó a la Democracia Cristiana el Estatuto de Garantías que le hizo firmar a Allende antes de votarlo en el Congreso. A su juicio, ese pedido probaba que el partido sabía de antemano lo que venía. El libro dedica además un capítulo a la corrupción del gobierno de la Unidad Popular y, según Márquez, retoma trabajos del investigador Víctor Farías sobre vínculos con el narcotráfico.

Y no se puede entender Pinochet sin Allende. Si no hubiese existido Allende, no hubiese existido Pinochet.

Nicolás Márquez, minuto 28:00

Una “derrota popular”

Kaiser preguntó por qué Allende conserva tan buena imagen fuera de Chile. Márquez dio tres razones: la izquierda, dijo, se ocupa de reescribir y martirizar a sus íconos; el origen electoral del gobierno le sirve de legitimación; y su muerte en La Moneda fue presentada como épica, aunque los peritajes de 2011 confirmaron el suicidio. Citó al peruano Eudocio Ravines, autor de El rescate de Chile, para decir que Allende no sufrió una derrota militar sino una derrota popular. Según Márquez, el 70% anticomunista del país fue arrinconando al gobierno con las movilizaciones de mujeres, gremios, camioneros y campesinos. Sobre el llamado Plan Z, sostuvo que era un autogolpe en preparación y que el pronunciamiento militar lo abortó.

A la izquierda no se la juzga por sus resultados, se la juzga por sus objetivos presuntamente nobles.

Nicolás Márquez, minuto 47:00

La frase es del pensador cubano Armando Ribas, y Márquez la aplica tanto a Allende como al Che Guevara. También recordó una idea de Charles Maurras: un error y una mentira que nadie se tomó el trabajo de desenmascarar terminan “adquiriendo la autoridad de lo verdadero”.

Esto sale de una entrevista de casi dos horas

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Allende y Boric

A pedido de Kaiser, Márquez comparó a los dos presidentes. Allende llegó a La Moneda después de toda una vida como ministro y senador, y sabía perfectamente quiénes lo acompañaban. Por eso, para Márquez, su responsabilidad es mayor. A Boric lo ve como un dirigente joven, “desorientado” y sin una línea clara. Kaiser encontró otros dos parecidos: en ambos casos, una simpatía por la causa revolucionaria con poca profundidad intelectual, y equipos de gobierno que consideró ineptos. Los dos coincidieron en que un rechazo a la nueva Constitución dejaría al gobierno debilitado pero en funciones. Márquez supuso que Boric terminaría su mandato, dado que la institucionalidad chilena es mucho más sólida que la argentina.

El voto por el “no”

Márquez dijo seguir con preocupación el proceso constituyente, porque Chile había sido para la derecha latinoamericana el gran ejemplo argumentativo de crecimiento y movilidad social. Advirtió que la Constitución vigente ya había sido reformada a fondo bajo el gobierno de Ricardo Lagos. En la coyuntura, a su juicio, cualquier cambio iba a tener signo izquierdista. Por eso llamó a votar por el rechazo y a no aceptar las fórmulas intermedias que proponía parte de la centroderecha. A ese sector le dirigió sus críticas más duras, porque a su entender dividía el voto opositor. Kaiser agregó sus reparos al texto propuesto: la plurinacionalidad y la exigencia de que los pueblos indígenas consintieran cualquier reforma futura. Márquez sumó el antecedente boliviano, que dijo conocer por la biografía que escribió sobre Evo Morales.

Cuentas y cuentos

Ante la pregunta de un espectador sobre por qué los jóvenes no escuchan argumentos basados en evidencia, Márquez volvió a la batalla cultural. La izquierda, dijo, es una ideología de emociones fuertes, mientras que la derecha solo muestra planillas de crecimiento. Retomó una idea que atribuyó a Agustín Laje: a la derecha le falta épica. En el caso chileno, eso significa contar la caída de Allende como una epopeya popular. En noviembre de 2024 volvió sobre la falta de épica de la derecha al defender el acto de Las Fuerzas del Cielo.

El votante no solamente vive de cuentas, sino que también vive de cuentos.

Nicolás Márquez, minuto 1:23:58

Sobre la situación argentina, Márquez dio por terminado al kirchnerismo de cara a 2023. Describió dos alternativas: la socialdemocracia de Cambiemos y una nueva derecha encarnada en Javier Milei, a quien todavía le veía falta de estructura. Hacia el final, Márquez le preguntó a Kaiser cómo vivía el paso del pensamiento a la acción política. Kaiser respondió que se considera adepto a la realpolitik y resumió el Congreso en una fórmula: “una hoguera de vanidades”.

Fuentes

  1. “El gobierno de Allende era una dictadura comunista | Nicolás Márquez y Johannes Kaiser”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 12/07/2022 (minutos citados: 3:12, 7:26, 12:17, 18:14, 19:08, 20:11, 21:41, 22:43, 28:00, 36:56, 39:13, 42:28, 43:35, 45:21, 45:52, 46:48, 47:00, 50:37, 52:59, 57:12, 1:00:23, 1:04:09, 1:05:24, 1:07:03, 1:12:00, 1:16:33, 1:21:41, 1:23:58, 1:25:13, 1:38:55, 1:42:25).
  2. Eudocio Ravines, El rescate de Chile
  3. Charles Maurras, Mis ideas políticas
  4. Fabio Vidigal Xavier da Silveira, Frei, el Kerensky chileno
  5. Ernesto Guevara, Guerra de guerrillas (ejemplar dedicado a Allende)