Chile: Allende y Pinochet

Allende, Boric y la constituyente: Márquez en un programa chileno

Entrevistado por el programa chileno La mayoría silenciada en abril de 2022, Nicolás Márquez habló de la batalla cultural, del gobierno de Salvador Allende, del plebiscito constitucional y del mito del Che Guevara. También contó cómo lo detuvieron en Cuba.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

En abril de 2022, un mes antes de una gira de conferencias por Chile, Nicolás Márquez fue entrevistado por La mayoría silenciada, un programa chileno que se emite por internet. La conducción estuvo a cargo de su presentador y de su compañero Marcelo. Las preguntas fueron sobre temas chilenos: el primer año del gobierno de Gabriel Boric, la Convención Constitucional y el plebiscito que se venía, el gobierno de Salvador Allende, la relación de Cuba con la guerrilla en el continente y la figura del Che Guevara. Tras el rechazo de aquella propuesta el proceso se reabrió, y en diciembre de 2023 Márquez analizó el segundo texto con el diputado Gonzalo de la Carrera.

Al comienzo, Márquez recordó cómo le fue a El libro negro de la nueva izquierda, escrito con Agustín Laje. Contó que lo publicaron en 2016 de forma independiente y pensando solo en la Argentina, que después los llevó a una gira por el continente y por España, y que ya se estaba traduciendo al italiano. Además, contó que tenía muy avanzado un libro sobre el gobierno de Allende, con el título provisorio de La dictadura comunista de Salvador Allende.

Una batalla que la derecha empezó tarde

La primera pregunta fue qué hacer frente a una izquierda que, según los conductores, pasó años organizando a minorías para dar la batalla cultural. Márquez sostuvo que, tras el fin de la Guerra Fría, la izquierda cambió la lucha de clases por otros conflictos, mientras la derecha siguió discutiendo economía con Marx y celebró el “fin de las ideologías”. Para él, así la izquierda terminó quedándose con la bandera de los derechos humanos y con el relato sobre el pasado. Retomó una imagen que atribuyó a Laje: la derecha no salió a la cancha en el primer tiempo y ahora le toca dar vuelta un partido que va perdiendo por goleada.

Su receta fue enfrentar cada frente, estudiar y refutar los argumentos del adversario y movilizar a una mayoría que, en su opinión, muchas veces “se silencia a sí misma”. También habló del lugar de la fe. Contó que él y Laje, ambos católicos, se aferraron más a ella a medida que avanzaba la gira. Aun así, aclaró que en el debate público hay que argumentar con razones y no con la religión. Puso como ejemplo el aborto: para Márquez, la discusión tiene que apoyarse en la evidencia científica de que existe vida desde la concepción y no en la opinión del Papa.

Allende, “un dictador con pretensiones totalitarias”

Le preguntaron por qué considera totalitario a Allende, y Márquez hizo una distinción. Para él, Allende fue un dictador con pretensiones totalitarias que no llegó a ser totalitario, a diferencia de Fidel Castro. Respondió de antemano a la objeción de que Allende había ganado las elecciones:

“El mecanismo electoral es una herramienta de acceso al poder; eso no te quita el mote de dictador si desde el poder accedés por la vía democrática y republicana y desde ahí vas dinamitando el sistema para convertirte en un dictador.”

Nicolás Márquez, minuto 26:04

Como pruebas, Márquez mencionó grupos paramilitares, tomas de propiedades por la fuerza, fallos judiciales que no se cumplían y una custodia presidencial informal integrada en parte por cubanos. Según sus cifras, Allende llegó al poder con el 36% de los votos. Recordó también que la Corte Suprema, la Contraloría y la Cámara de Diputados declararon ilegítimo a su gobierno. Por eso sostuvo que el 11 de septiembre de 1973 Allende “no padeció una derrota militar”, sino “una derrota popular”, y citó como antecedentes la huelga de El Teniente, el paro de los camioneros y las protestas con cacerolas. Mencionó además la entrevista de Régis Debray a Allende y las declaraciones de dirigentes de la Unidad Popular como Luis Corvalán y Carlos Altamirano. Para Márquez, esas fuentes muestran que la coalición gobernante hablaba abiertamente de guerra civil.

Para Márquez, el protagonista de la influencia cubana en Chile no fue el Che, sino Fidel Castro, por su visita de casi un mes al país, en la que se reunió con dirigentes y dio instrucciones. Dijo que no tiene datos de que el Che haya intervenido en el MIR, al que definió como el brazo armado informal de la Unidad Popular y un producto del castrismo.

Esto sale de una entrevista de más de una hora

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

Ver el video completo

El plebiscito constitucional como revancha

Sobre la actualidad chilena, Márquez tomó un pronóstico del analista Axel Kaiser: si el oficialismo perdía el plebiscito constitucional, Boric quedaría muy debilitado. Su propuesta fue mantener la Constitución de 1980 y hacer campaña en las redes sociales, un terreno donde, según él, la derecha es más creativa porque los medios tradicionales le son mayoritariamente adversos. Sostuvo que el crecimiento de Chile “no fue consecuencia de un milagro” sino de “decisiones políticas acertadas”, y que los gobiernos de la Concertación prosperaron porque no tocaron esas bases. Para mostrar que un país puede hundirse, comparó el caso con la Argentina posterior a 1943, con Venezuela y con la Cuba anterior a 1959. Tres meses después, a semanas del plebiscito del 4 de septiembre, volvió sobre el proceso constituyente y el gobierno de Boric en el programa del diputado Johannes Kaiser.

Detenido en Cuba

A pedido de los conductores, Márquez contó su detención en Cuba, en 2006 o 2007. Había viajado para reunirse con la Cruz Roja, Cáritas, sectores católicos y esposas de presos políticos, y pensaba dar una conferencia sobre Perón para marcar similitudes con el régimen cubano. Según su relato, la policía de extranjería lo detuvo, lo tuvo casi un día en un calabozo y lo interrogó. En el aeropuerto le requisaron el equipaje y le retuvieron por un rato las grabaciones de sus entrevistas. Visto a la distancia, dijo que no volvería a hacerlo, por la sensación de vulnerabilidad de estar en un país “sin garantías, sin leyes”.

Por qué el Che se volvió un mito

En el último tramo, Márquez explicó por qué el Che sigue siendo un ícono. Su respuesta fue que “a la izquierda no se la juzga por sus resultados”, sino “por sus intenciones”, y que al Che se lo conoce más por el cine que por sus propios escritos. Como ejemplo citó las dos películas protagonizadas por Benicio del Toro. Según Márquez, la primera muestra uno solo de los catorce fusilamientos que el Che relata en su diario de la Sierra Maestra, y la segunda pasa por alto su etapa al frente de La Cabaña, que el autor documenta en La máquina de matar.

Tomó la definición de mito de la Real Academia Española, que habla de atribuirle a alguien cualidades que no tiene, y comparó al Che con otras figuras del siglo XX que murieron jóvenes y fueron vistas como transgresoras. Para Márquez, lo importante no es cómo murió, sino a cuánta gente mató por sus ideas:

“La diferencia entre el idealista y el fundamentalista es que el fundamentalista está dispuesto a matar por sus ideas.”

Nicolás Márquez, minuto 1:07:20

Recordó que las guerrillas del Che en la Argentina y en Bolivia enfrentaron a gobiernos surgidos de elecciones, los de Arturo Illia y René Barrientos. Cerró con una idea que atribuyó a Charles Maurras: los errores y las mentiras que nadie se toma el trabajo de desenmascarar terminan pareciendo verdades. Dijo que su primer libro, La otra parte de la verdad, nació justamente de esa convicción.

Fuentes

  1. “Los fetiches de la izquierda: Che, Stalin, Fidel, Allende”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 13/04/2022 (minutos citados: 2:37, 4:06, 9:40, 12:40, 13:37, 21:14, 23:14, 24:54, 26:04, 28:08, 28:39, 29:08, 31:12, 32:03, 45:23, 43:56, 33:49, 34:34, 37:01, 38:30, 39:18, 53:38, 54:40, 57:00, 58:35, 59:57, 1:01:26, 1:05:46, 1:07:20, 1:08:42, 1:09:14, 1:09:44, 1:10:24).
  2. Nicolás Márquez y Agustín Laje, El libro negro de la nueva izquierda
  3. Agustín Laje, La batalla cultural. Reflexiones críticas para una nueva derecha
  4. Charles Maurras, Mis ideas políticas
  5. Nicolás Márquez, La máquina de matar
  6. Nicolás Márquez, La otra parte de la verdad
  7. Frei, el Kerensky chileno