Milei y la política actual

“El único que no enmudece”: Márquez, Adorni y el costo político para la reelección de Milei

En un vivo de casi dos horas, Márquez insistió en que la permanencia de Adorni le resta votos al gobierno, explicó por qué dice que ser leal no es ser alcahuete y respondió preguntas sobre el Cordobazo, Ezeiza, Frondizi y el nazismo.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

El 5 de mayo de 2026, en una transmisión en vivo de su canal de una hora y cuarenta minutos, Nicolás Márquez volvió sobre el tema que lo había enfrentado a buena parte del oficialismo: la continuidad de Manuel Adorni como jefe de Gabinete. El disparador fue una nueva novedad en la causa judicial que involucra al funcionario, conocida ese mismo día, que Márquez comentó a partir de lo que se había analizado en el programa de Eduardo Feinmann.

Márquez se presentó como alguien incómodo con el lugar que le tocaba: “Alguien tiene que decir la verdad y yo siento mucha incomodidad de tener que ser el único”, dijo al abrir. A lo largo del vivo repitió que su crítica no apunta contra Javier Milei sino a favor de su proyecto, y dedicó la segunda mitad a responder preguntas del chat sobre historia argentina, el nazismo y la inteligencia artificial.

Un problema político, no judicial

El argumento central de Márquez fue que la discusión no pasa por el veredicto de los tribunales, que puede tardar años, sino por el daño electoral. Según su lectura de las encuestas, el gobierno conserva su núcleo duro pero perdió el tercio de votantes afines que lo había acompañado, y eso, sostuvo, coincide con el estallido del caso. Recordó que las mismas consultoras que hoy registran la caída daban, un mes y medio antes, una reelección cómoda.

Lo que interesa es el impacto político negativo para el gobierno. El veredicto de la justicia es un problema de Adorni.

Nicolás Márquez, minuto 20:42

Para Márquez, el peso del cargo agrava el asunto: no se trata de “un concejal en no sé qué pueblo” sino del funcionario del que dependen todos los ministros. Planteó además que la paciencia de quienes votaron un ajuste duro depende de que el gobierno les devuelva ejemplaridad, y comparó el caso con el despido de un funcionario por la compra de una cafetera considerada suntuosa, una decisión que en su momento atribuyó a Milei en nombre de la austeridad republicana. Márquez ya había planteado el caso en esos términos a mediados de abril, cuando explicó en un vivo su tuit pidiendo la salida de Adorni.

El precedente de Espert y el voto que se queda en casa

Márquez trajo como antecedente el caso de José Luis Espert, cuya renuncia a la candidatura había reclamado en su momento: según contó, la salida se produjo días después, el oficialismo recompuso la lista y ganó la elección. A quienes le responden que el votante desencantado no se pasará al kirchnerismo, les contestó que el riesgo es otro: que no vaya a votar. “Nadie gana una elección con el núcleo duro”, dijo, y recordó que el resultado de 2023 se construyó con votos que no eran propios.

También rechazó la idea de que su postura buscara promocionar su próximo libro. Argumentó que, al contrario, le cierra puertas con legisladores y espacios afines que podrían ayudarlo a presentarlo, y que la obra saldrá en muchos países, no solo en la Argentina.

Márquez explica en vivo por qué pide la salida de Adorni y responde preguntas sobre historia argentina.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Leal o alcahuete

Ante un seguidor que le preguntó si temía un distanciamiento con Milei, Márquez distinguió dos actitudes frente al poder. Dijo que le desea el bien al presidente y a Karina Milei, y que por eso expresa su desacuerdo aunque no sea bien recibido.

Hay una diferencia entre el alcahuete y el leal. El leal quiere el bien de Milei y de su gobierno. El alcahuete quiere quedar bien con Milei.

Nicolás Márquez, minuto 54:53

En la misma línea, defendió la amplitud de la coalición oficialista: sostuvo que no se puede gobernar solo con lectores de Murray Rothbard o de Plinio Corrêa de Oliveira y que hace falta sumar dirigentes de otros orígenes, siempre que sean “obedientes al proyecto”. Y resumió su posición personal: puede perder seguidores o espacios de difusión, “pero lo que no puedo perder es la dignidad y la vocación por decir la verdad”.

Del Cordobazo a Frondizi: las preguntas de historia

En la ronda de preguntas, Márquez dio su versión del Cordobazo como un episodio de “gimnasia revolucionaria” en el que, según él, pesó una interna militar: atribuyó a Alejandro Lanusse la decisión de no reprimir para debilitar a Juan Carlos Onganía. Distinguió ese episodio de la Noche de los Bastones Largos, que consideró exagerada por el relato posterior.

Sobre la masacre de Ezeiza, repasó las dos hipótesis en pugna, la de un intento de Montoneros contra Perón y la de una provocación desde el palco, y concluyó que ambas tienen argumentos y que todavía no se sabe quién inició el fuego. De Arturo Frondizi dijo que no está entre sus referentes, por su pacto electoral con Perón, el paso de Álvaro Alsogaray por Economía y la reunión reservada con el Che Guevara.

Consultado sobre el nacionalsocialismo, adelantó la conversación que tendría con Axel Kaiser sobre su libro y recordó el pacto entre Hitler y Stalin. Sobre la inteligencia artificial, se mostró optimista: comparó el cambio con la llegada de la electricidad o de internet y sostuvo que la tecnología, bien usada, “va a ser fructífera”.

Fuentes

  1. “El único que no enmudece”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 05/05/2026 (minutos citados: 0:49, 6:31, 15:50, 20:42, 21:08, 32:13, 40:58, 34:19, 54:53, 48:59, 1:06:05, 1:11:41, 1:31:48, 1:09:14, 1:21:10).