Milei y la política actual

El segundo debate presidencial de 2023: Márquez y Laje ven a Milei firme y destacan su rechazo a la Agenda 2030

En un vivo con Agustín Laje la noche del segundo debate presidencial de 2023, Márquez sostiene que Milei ganó por mantener la compostura y que su definición contra la Agenda 2030 fue el momento ideológico de la noche.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

La noche del 8 de octubre de 2023, apenas terminado el segundo debate presidencial, celebrado en Buenos Aires, Nicolás Márquez y Agustín Laje lo analizaron en una extensa transmisión en vivo. Márquez participó a distancia, en medio de una gira de conferencias por México. Ambos coincidieron en que el debate fue menos vibrante que el primero, que se había hecho una semana antes en Santiago del Estero, pero que dejó a Javier Milei en el lugar que necesitaba: sin errores y con una definición ideológica nítida.

Un ganador sin brillo épico

Para Márquez, Milei tuvo menos momentos lucidos que en el primer debate, donde se habló de economía, su terreno, pero igual fue el ganador. Su razonamiento es que los rivales apostaban a sacarlo de quicio y mostrar un rasgo irascible de su personalidad, y no lo lograron. Según su lectura, el debate no movería sustancialmente el voto y, en ese escenario, quien encabeza la carrera es el que más tiene para perder.

Mi ley, si bien hoy no brilló como la semana pasada, logró su objetivo, mantiene el liderazgo, no perdió un solo voto, no dijo nada que le pudiese perjudicar.

Nicolás Márquez, minuto 1:28:15

Laje coincidió en que mostrarse enojado habría sido un error político, porque era justamente lo que buscaban sus adversarios, aunque observó que la oratoria de Milei había sido más contundente el domingo anterior. Márquez agregó que el candidato no necesitaba seducir a los propios, que ya tenía asegurados, sino despejar las dudas de los indecisos sobre su equilibrio, y que eso lo consiguió. Sobre los demás participantes, ambos vieron a Patricia Bullrich algo mejor que en el primer debate y a Sergio Massa más incómodo, y destacaron la cercanía que Juan Schiaretti volvió a mostrar con Milei.

La Agenda 2030 como definición

Si en el primer debate el momento ideológico había sido la afirmación de Milei sobre la cifra de 30.000 desaparecidos, para Márquez y Laje el de esta noche fue su rechazo a la Agenda 2030, que el candidato calificó de marxismo cultural. Márquez advirtió que el tema no define elecciones, porque las urgencias de la gente son la inflación y el dólar, pero celebró la claridad: según él, Milei era el único candidato en contra de la Agenda 2030, de la ESI, del Ministerio de la Mujer y del aborto. En marzo de 2022, Márquez había repasado la historia de la Agenda 2030 con Horacio Giusto.

Laje, por su parte, explicó por qué considera engañosa esa agenda: detrás de fines que parecen inocuos, como terminar con el hambre o la desigualdad, ve contenidos encriptados, como la meta vinculada a los derechos reproductivos, que a su juicio apunta a legalizar el aborto. Y anticipó que el tema empezaría a discutirse como ocurrió con la cifra de desaparecidos: “Los treinta mil eran un dogma. Bueno, ya no lo es”.

Márquez y Laje analizan en vivo el segundo debate presidencial de 2023.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Pobreza, riqueza e inversión

Ante una pregunta del público sobre si terminar con la pobreza no era un objetivo razonable, Laje distinguió entre enunciar fines buenos y aplicar políticas que los logren. Márquez completó la respuesta: sostuvo que ningún país terminó con la pobreza, aunque muchos la redujeron sensiblemente, y que el único camino es generar riqueza mediante inversión privada. Para eso, enumeró, hacen falta bajos impuestos, desregulación laboral, estabilidad monetaria y previsibilidad jurídica, que es, según dijo, exactamente lo que proponía Milei.

Catolicismo y liberalismo

Varias preguntas del chat insistieron en que un católico no podía votar a un liberal. Márquez respondió que no se estaba eligiendo un papa sino a alguien para administrar la cosa pública, y que un católico de estricta observancia vería plenamente respetada su libertad religiosa con Milei en el gobierno. Recordó que le había preguntado a un sacerdote tradicionalista qué artículo de la Constitución, de inspiración liberal, contradecía la doctrina católica, y que no supo señalar ninguno. Según Márquez, las condenas eclesiásticas al liberalismo apuntaban al de la Revolución Francesa, que nada tiene que ver con la escuela austríaca que cita Milei, y desafió a quienes invocan la Rerum novarum a mostrar qué pasaje contradice la economía de mercado. Laje sumó que la caída del comunismo se debió, sobre todo, a Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Juan Pablo II, en lo que describió como una alianza liberal conservadora.

El futuro de Juntos por el Cambio

Laje planteó un pronóstico político: lo único que unía a Juntos por el Cambio era la grieta entre kirchnerismo y antikirchnerismo, y Milei la había reemplazado por otra, la de la casta política frente al ciudadano que paga impuestos. En ese nuevo eje, sostuvo, la coalición queda del mismo lado que el kirchnerismo y pierde su razón de ser; ambos anticiparon que, si no llegaba al balotaje, el espacio se fragmentaría. Márquez cerró con una definición sobre el tipo de liderazgo que, a su juicio, requería el país:

Ni siquiera como estamos hoy, de devastados, no necesitamos un valiente, necesitamos un temerario, que es otra categoría.

Nicolás Márquez, minuto 53:24

Fuentes

  1. “Análisis del segundo debate presidencial, con Agustín Laje”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 10/10/2023 (minutos citados: 3:46, 5:57, 8:05, 9:25, 12:07, 15:11, 23:39, 25:00, 28:26, 29:23, 44:07, 48:29, 49:19, 53:24, 1:07:35, 1:09:52, 1:10:16, 1:28:15, 1:30:39).