Che Guevara y Cuba

“El cubano ya no tiene más nada que perder”: Márquez sobre las protestas de 2021 y el poder de Díaz-Canel

Días después de las protestas de julio de 2021 en Cuba, Márquez explicó en un programa radial por qué no esperaba la caída del régimen, qué lugar ocupa Díaz-Canel y por qué distingue autoritarismo de totalitarismo.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 2 min de lectura

En julio de 2021, pocos días después de las protestas del 11 de julio en Cuba, Nicolás Márquez fue consultado por teléfono en un programa radial argentino para analizar lo que estaba ocurriendo en la isla. En una intervención breve, explicó por qué la rebelión lo había sorprendido, por qué no creía que pudiera hacer caer al régimen y cómo entendía el lugar de Miguel Díaz-Canel en la estructura del poder cubano.

Una rebelión sin salida

Para Márquez, el estallido se explicaba por una situación límite: los cubanos no tenían qué comer ni dónde dormir, y buena parte de sus familias estaba en el exilio o en la cárcel. A eso se sumó internet, aunque limitado, que permitió convocar a las protestas. Días antes, Márquez había analizado las mismas protestas en una conversación con Cecilia Pando.

A mí me sorprendió la rebelión, pero la realidad es que el cubano ya no tiene más nada que perder.

Nicolás Márquez, minuto 0:39

Márquez valoró que las protestas sirvieran para hacer visible el carácter dictatorial del régimen, que a su juicio suele ignorarse en la Argentina mientras se critica solo a Venezuela. Pero fue escéptico sobre sus consecuencias: describió a los manifestantes como una masa desarmada, sin liderazgo —porque sus líderes estaban presos— y sin apoyo externo. Según Márquez, el régimen respondería reforzando la represión y la vigilancia, y mientras no hubiera “una reacción militarizada” el panorama no iba a cambiar.

Escuchá la intervención completa de Márquez sobre las protestas en Cuba.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

Ver el video completo

Díaz-Canel y la “legitimidad de ejercicio”

Consultado sobre Díaz-Canel, Márquez lo definió como una figura al servicio de los Castro, formada en el ala más dura del régimen, y explicó que su elección por unanimidad en la Asamblea Nacional era una forma de aparentar institucionalidad. Recordó el argumento de que una dictadura no se define por cómo llega al poder sino por cómo lo ejerce, y mencionó que también Hitler, Mussolini, Perón o Chávez llegaron por los votos.

Para precisar su caracterización, distinguió entre autoritarismo y totalitarismo: en el primero el gobernante busca la obediencia del pueblo; en el segundo, además, su adhesión, y para lograrla construye un sistema invasivo de culto a la personalidad y adoctrinamiento desde la infancia. Según Márquez, eso es lo que se vive en Cuba. Tampoco creía que el régimen fuera a reemplazar a Díaz-Canel para mejorar su imagen, porque eso sería mostrar debilidad.

Los organismos de derechos humanos

Por último, Márquez se mostró escéptico sobre una posible autocrítica de los organismos de derechos humanos. Sostuvo que, como a su juicio ocurrió antes frente a las FARC, China o Irán, esas organizaciones reaccionan de manera selectiva.

Siempre reaccionan de manera selectiva, les va bien, tienen buena financiación, tienen buena prensa.

Nicolás Márquez, minuto 8:37

Fuentes

  1. “Los cubanos no tienen nada que perder | Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 23/07/2021 (minutos citados: 0:39, 1:08, 1:25, 2:10, 2:27, 2:40, 3:08, 3:44, 4:53, 5:27, 5:39, 6:25, 7:48, 8:37).