Chile, Ecuador y Argentina en 2019: Márquez defiende en NTN24 la vigencia de izquierda y derecha
En plena ola de protestas de 2019, Márquez debatió en NTN24 si la disputa en América Latina sigue siendo entre izquierda y derecha o entre mayorías y élites.
A fines de octubre de 2019, con protestas masivas en Chile, disturbios en Ecuador, denuncias de fraude en Bolivia y la derrota electoral de Mauricio Macri en la Argentina, el programa de debate de NTN24 conducido por Andrea Bernal planteó una pregunta: ¿la lucha por el poder en América Latina sigue siendo entre izquierda y derecha, o ahora es entre mayorías y élites?
Nicolás Márquez participó desde Buenos Aires junto al estratega político mexicano Israel Navarro y al analista chileno Patricio Zamorano, que desde Washington atribuyó las protestas a la desigualdad. Márquez fue la voz que sostuvo, de punta a punta, que la división ideológica sigue en pie.
Una disputa que no terminó con la Guerra Fría
Su primera respuesta fue directa: mientras haya dos partidos o facciones, siempre una estará a la izquierda de la otra. Para Márquez, el fin de la Guerra Fría hizo creer a muchos que había llegado el fin de las ideologías, y eso no es así. Casi siete años después, en una entrevista en Cuenca, repitió el mismo argumento.
Yo creo que la disputa entre izquierda y derecha siempre tiene plena vigencia.
Nicolás Márquez, minuto 3:07
Para ordenar el mapa, propuso ejemplos: Macri y Sebastián Piñera serían, según él, gobernantes de centro; de derecha, Jair Bolsonaro y Donald Trump; de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, Nicolás Maduro y los Castro.
Macri y Piñera, herederos del estatismo
Sobre la Argentina, Márquez sostuvo que a Macri le fue mal precisamente por no aplicar un programa de derecha: heredó un país devastado por el kirchnerismo, no hizo reformas estructurales, dejó intacto el estatismo y en materia cultural continuó una política progresista. Algo parecido, dijo, ocurre en Chile, donde Piñera heredó el sistema dirigista de Michelle Bachelet y le estallan ahora sus consecuencias.
Cuando Zamorano asoció el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional a una política de derecha, Márquez lo rechazó: según él, Macri tuvo que recurrir al FMI porque no bajó el gasto público, amplió la base monetaria y subió impuestos.
Cuando alguien va al Fondo Monetario Internacional, es porque está gastando más de lo que entra.
Nicolás Márquez, minuto 31:50
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoProtestas contra gobiernos de centro
Márquez recordó que en los años setenta y ochenta las guerrillas de la región fueron promovidas desde Cuba, y que en los últimos años hubo injerencia venezolana a través del financiamiento de campañas y de agitadores. Mencionó el Foro de San Pablo, fundado por Lula da Silva a instancias de Fidel Castro, y el foro bolivariano de Hugo Chávez.
Su argumento central fue una pregunta: ¿por qué no hubo un descontento semejante durante el gobierno de Bachelet, si las cifras eran las mismas? Para Márquez, las manifestaciones se dirigen contra gobiernos de centro y no contra los de izquierda, que controlan a su militancia; y en Ecuador, el enfrentamiento entre Lenín Moreno y Rafael Correa explicaría buena parte de la movilización.
También planteó una paradoja económica: los sectores que reclaman por pobreza piden, según él, un giro a la izquierda, es decir, algo peor que lo que ya tienen.
El único modelo económico que lleva adelante riqueza, prosperidad y movilidad social ascendente es el modelo económico liberal capitalista; en cambio, los modelos estatistas empobrecen a la población.
Nicolás Márquez, minuto 26:32
La democracia y la herencia de Pinochet
En el último bloque, consultado por la estabilidad democrática de la región, Márquez describió veinte años de hegemonía de izquierda en torno al chavismo y un giro reciente del centro hacia la derecha, con la excepción de México. Esa tendencia, sostuvo, generó desesperación en los grupos de izquierda, que salen a la calle a desestabilizar a gobiernos centristas que ni siquiera hicieron reformas de fondo. No creía que la situación pasara a mayores, pero sí que los gobiernos pagarían un costo político importante.
Antes del cierre, corrigió una afirmación de Zamorano sobre el modelo chileno: según Márquez, cuando Pinochet asumió Chile era uno de los países más pobres de América Latina y en 1990 era el mejor de la región, gracias a la influencia de Milton Friedman y los Chicago Boys, una herencia que los gobiernos de la Concertación mantuvieron hasta que, a su juicio, Bachelet empezó a desnaturalizarla.
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Fuentes
- “¿La lucha sigue siendo entre izquierda y derecha? Debate por NTN24”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 31/10/2019 (minutos citados: 2:56, 3:07, 8:59, 10:13, 23:49, 26:32, 31:03, 31:50, 36:03, 37:23).