Los 70 y la memoria

Pepe Mujica, el “santo laico” de la izquierda, visto desde Uruguay

Al día siguiente de la muerte del expresidente uruguayo, Nicolás Márquez entrevistó al periodista Esteban Queimada para repasar el pasado tupamaro de Mujica, su llegada al poder y cómo se construyó la imagen del abuelo austero que hoy despide medio mundo.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

El miércoles 14 de mayo de 2025, un día después de la muerte de José “Pepe” Mujica, Nicolás Márquez dedicó su programa en vivo a la figura del expresidente uruguayo. Para eso convocó al periodista uruguayo Esteban Queimada, con quien había compartido escenario días antes en la Derecha Fest de Montevideo, y a quien presentó como una de las voces más combativas de la batalla cultural en su país.

El punto de partida fue la reacción internacional ante la muerte de Mujica. Según Márquez, no solo la izquierda sino también el “centrismo” bienpensante lo despidió con flores y mensajes de congoja, porque el exmandatario había sabido vender la imagen de un “viejo bonachón”, austero y comprensivo, “una suerte de anciano consejero de familia con sus animalitos”. El programa se propuso contar la otra cara del personaje. Márquez había usado la figura del “santo laico” para Salvador Allende en 2023, al anunciar su gira chilena por los 50 años del 11 de septiembre.

Los Tupamaros, una guerrilla contra la democracia

Queimada comenzó por el contexto. Recordó que en 1961 Ernesto Che Guevara habló en la Universidad de la República, en Montevideo, y que allí sostuvo que en Uruguay no estaban dadas las condiciones para una guerrilla porque el país gozaba de plena democracia. Según el periodista, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros ignoró esa advertencia. Mujica, que venía del Partido Nacional, se fue alejando de esa fuerza a comienzos de los sesenta y se sumó a los grupos que se estaban gestando, con Cuba como modelo.

Queimada describió el lenguaje de la organización: a los robos los llamaban “finanzas” y a los asesinatos, “ajusticiamientos”. Márquez señaló que en la Argentina Montoneros usaba los mismos eufemismos. Para el invitado, hasta comienzos de los setenta Mujica no fue uno de los jefes del movimiento sino “el charlatán, el carismático”; aclaró además que no hay documentos que prueben que haya sido autor material de un homicidio, aunque lo considera responsable por su pertenencia a la organización. Márquez sostuvo que en una guerrilla “el que aprieta el gatillo” es un dato accidental, porque detrás de cada secuestro o crimen hay una estructura de la que todos sus miembros participan.

El dato cronológico fue, para Márquez, central: si los tupamaros actuaron desde comienzos de los sesenta y el golpe en Uruguay llegó en 1973, la guerrilla no surgió como respuesta a una dictadura.

O sea, estuvieron más de una década atentando contra el sistema democrático, es decir, no estaban luchando por liberarse de una opresión, sino del sistema republicano democrático.Nicolás Márquez, minuto 19:30

Queimada coincidió y agregó que los años de mayor actividad armada fueron 1971 y 1972, con asaltos a bancos, robos de armas y secuestros, y que al llegar el gobierno militar el movimiento ya estaba prácticamente desarticulado. También mencionó el caso de Pascasio Báez, un peón rural asesinado por la organización, y reconoció que las fuentes difieren sobre el papel que tuvo Mujica en ese hecho.

Esto sale de una entrevista de más de una hora

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Del MPP al gobierno

Tras la vuelta a la democracia y la liberación de los presos, explicó Queimada, los exguerrilleros fundaron en 1989 el Movimiento de Participación Popular (MPP), al que definió como “la versión política” de los tupamaros y que hoy es la fuerza principal del gobierno de Yamandú Orsi. Mujica fue electo diputado en 1994 y, según el invitado, el movimiento encontró luego nuevos aliados en el Foro de San Pablo, en Lula y en el chavismo. Márquez recordó que en un libro suyo sobre Hugo Chávez dedicó un capítulo a la injerencia del régimen venezolano en el exterior, donde sostiene que Mujica estaba alineado en política exterior con ese eje.

Queimada repasó también el camino del Frente Amplio: fundado en 1971 por el general Líber Seregni, nunca había ganado una elección nacional hasta que, tras la crisis de 2001-2002, llegó al poder con Tabaré Vázquez. Mujica le sucedió entre 2010 y 2015, y la izquierda gobierna Montevideo desde comienzos de los noventa.

Cómo se construyó el personaje

La pregunta de fondo de Márquez fue por qué un hombre que dejó la presidencia de un país pequeño hacía diez años generó, al morir, tapas en diarios de todo el mundo. Para Queimada, la clave fue un relato romántico que justificaba el pasado armado como una lucha para “liberar al pueblo”, y una habilidad personal: lo describió como un hombre “muy leído”, que manejaba muy bien la retórica y sabía “bajar al barro” ideas tomadas de distintos lugares.

Nico, lo que hizo fue refinar la retórica.Esteban Queimada, minuto 38:24

Consultado sobre si la presidencia de Mujica tuvo rasgos represivos, como otros gobiernos del socialismo del siglo XXI, Queimada le concedió un punto: dijo que nunca atentó contra la libertad de expresión, porque dominaba el discurso hegemónico y las críticas le rebotaban. Los problemas que él mismo sufrió como periodista, relató, llegaron con otros gobiernos, incluido el de Luis Lacalle Pou.

La derecha en Uruguay

En el tramo final, Márquez preguntó si existe en Uruguay espacio para una fuerza de derecha que no sea la oposición “estética” de los partidos tradicionales. Queimada respondió que el votante uruguayo suele elegir “lo menos peor” y contó que se sumó a la Plataforma por la Libertad, un grupo que busca que “la palabra derecha en Uruguay no sea mala palabra”, con un perfil conservador y liberal en lo económico. También citó el trabajo del escritor Federico Leicht sobre la historia de los tupamaros.

Márquez cerró agradeciendo al invitado por lo que consideró una radiografía completa del personaje:

Una suerte de radiografía de uno de los tantos santos laicos que la izquierda ha sabido edificar con mentiras, falacias y emociones, porque la izquierda responde mucho al aspecto sensible.Nicolás Márquez, minuto 1:11:02

Fuentes

  1. “Se murió Pepe Mujica | Nicolás Márquez con Esteban Queimada”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 14/05/2025 (minutos citados: 0:00:31, 0:01:07, 0:06:39, 0:07:13, 0:08:09, 0:12:30, 0:14:10, 0:14:40, 0:15:23, 0:16:28, 0:19:30, 0:20:06, 0:33:32, 0:36:19, 0:37:06, 0:42:11, 0:47:21, 0:50:54, 0:51:20, 0:52:20, 0:38:24, 0:53:42, 1:02:05, 1:04:31, 0:57:40, 0:59:39, 1:10:46, 1:11:02).
  2. Federico Leicht, investigaciones sobre los Tupamaros (citado por Esteban Queimada)