Los 70 y la memoria

¿Quién mató al padre Mugica? Ceferino Reato presenta su libro en el canal de Márquez

Márquez conversa con Ceferino Reato sobre su libro dedicado a Carlos Mugica: el cura villero, su vínculo y su ruptura con Montoneros, las hipótesis sobre su asesinato en 1974 y el uso político posterior de la causa.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

De regreso de un viaje, Nicolás Márquez dedicó una transmisión de su canal a conversar con el periodista y licenciado en ciencia política Ceferino Reato sobre su libro Padre Mugica. ¿Quién mató al primer cura villero?, publicado por Planeta. Márquez lo presentó como la investigación sobre «uno de los crímenes más emblemáticos de los años 70» y recordó que varios libros anteriores de Reato sobre esa década incomodaron al relato oficial e incluso precedieron a procesos judiciales. En 2022 Reato ya había presentado en el mismo canal Masacre en el comedor, sobre la bomba de 1976.

Durante casi una hora, los dos repasaron la vida del cura, su paso del entusiasmo por la guerrilla a la ruptura con Montoneros, su vínculo con Perón y con López Rega, las hipótesis sobre el asesinato y lo que Reato describe como el uso político de la causa durante el kirchnerismo.

Un cura de la clase alta en la Villa 31

Reato explicó que el libro arranca por el crimen: el 11 de mayo de 1974, tras dar misa en la iglesia San Francisco Solano, en Villa Luro, Mugica fue asesinado en la vereda, diez días después de que Perón echara a Montoneros de la Plaza de Mayo. Era, recordó, una figura muy conocida, con presencia constante en la televisión de la época y un estilo polémico y sarcástico.

Pero el autor se detuvo también en la biografía, porque considera que la vida del cura permite comprender los años 60 y 70. Hijo de un dirigente conservador y abogado de prestigio, y de una madre de familia terrateniente, Mugica eligió el seminario y fue descubriendo «el Retiro pobre», la Villa 31. Ordenado en diciembre de 1960, Reato lo define como un hijo del Concilio Vaticano II, que se hizo peronista y progresista hasta el punto de darle aire a las guerrillas.

Márquez planteó la pregunta de fondo: por qué tantos hijos de familias conservadoras abrazaron el peronismo revolucionario. Reato describió una «triple matriz» en el origen de Montoneros —hogares nacionalistas, conservadores y con vínculos con el Ejército— y subrayó la paradoja de una Argentina que, según él, tenía entonces apenas entre un 4 y un 5 por ciento de pobres. A eso sumó el clima de cambio de los años 60, la juventud como nuevo sujeto político y el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, que según sus cifras llegó a 524 miembros y agrupaba a casi el 30 por ciento de los curas jóvenes de parroquia. En el prólogo, contó, cita una frase del papa Francisco de 2014 sobre los jóvenes que pasaron de la Acción Católica a la guerrilla.

Del campamento de Tartagal a la ruptura con Montoneros

Márquez recordó un video en el que Mario Firmenich se reivindicaba discípulo de Mugica. Reato le dio la razón solo en parte: relata en el libro un campamento de 1966 en Tartagal, en el norte de Santa Fe, donde el cura habló de la metralleta como posible salida, algo que, según el autor, el propio Mugica reconoció después como un error. Para Reato, Firmenich puede reivindicarse discípulo de esa etapa, pero no de toda la vida del sacerdote.

El periodista insistió en que hasta 1973 buena parte de la sociedad, y muchos curas, comprendían o justificaban a las guerrillas con el argumento de la proscripción del peronismo.

Lo importante del nacimiento de Montoneros, que fue el bautismo de fuego, fue el secuestro y asesinato del general Aramburu.

Ceferino Reato, minuto 22:14

El quiebre llegó con el regreso de la democracia. Según Reato, Mugica consideró que era tiempo de la política y no de las armas, y tras el asesinato de José Ignacio Rucci fue, en sus palabras, el primero en acusar públicamente a Montoneros, en una charla con jóvenes militantes en Chivilcoy. Luego impulsó la Juventud Peronista Lealtad, que se llevó buena parte de la militancia villera.

La entrevista completa con Ceferino Reato sobre el padre Mugica, en el video.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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López Rega, Perón y un cura que «jugaba con fuego»

Márquez señaló la otra cara del personaje: su paso por el Ministerio de Bienestar Social de José López Rega.

Lejos de concentrar su energía en una actividad pastoral parecía que coqueteaba y frecuentaba los ámbitos más peligrosos de la época.

Nicolás Márquez, minuto 36:11

Reato explicó que Perón lo apreciaba —Mugica viajó en el avión del primer regreso, en 1972— y que, ante la negativa de la Iglesia a que aceptara cargos, terminó como asesor de López Rega durante unos tres meses, hasta pelearse por el destino de la Villa 31: el cura defendía que los vecinos construyeran sus propias casas. El autor lo describió como carismático, muy hablador y, a su juicio, ingenuo en temas económicos.

Las hipótesis sobre el crimen

Reato aclaró que no encontró el comando con nombre y apellido que mató a Mugica y que no publica nombres que no haya chequeado, pero que el lector tiene los elementos para analizar las dos hipótesis: la derecha o la izquierda del peronismo. Como fuente citó el testimonio de Antonio Cafiero y un editorial de Jacobo Timerman en La Opinión, publicado tres días después del crimen, en el que contaba que el cura le había hablado de amenazas recibidas de jefes montoneros. Según Reato, el juez de entonces no avanzó sobre esa línea y cerró provisoriamente el expediente.

Sobre los posibles móviles, Reato expuso que, si fueron Montoneros, pudo tratarse de un mensaje interno para frenar nuevas deserciones; y repasó los argumentos atribuidos a la otra hipótesis, entre ellos el de Firmenich, que sostenía que la derecha lo mató para culpar a Montoneros. Márquez, por su parte, planteó que si la Triple A hubiera estado detrás, la responsabilidad política última recaería en Perón, que era el presidente.

El uso político de la causa

Reato dedica dos capítulos a la reapertura del caso. Contó que en 1984 apareció un preso que se atribuyó participación en el crimen como mano de obra de López Rega y que luego, según el expediente que reconstruye, admitió haber mentido para conseguir un traslado. Para el autor, durante el kirchnerismo esa línea fue retomada junto con el juez Norberto Oyarbide para dar por establecido que el crimen fue obra de la Triple A, una conclusión que Reato cuestiona y que, a su juicio, muestra el uso de la justicia con fines políticos.

En el cierre, el autor contó que empezó a escribir sobre los 70 con Operación Traviata, sobre el asesinato de Rucci, y opinó sobre el video oficial del gobierno de Milei por el 24 de marzo: valoró que se reconociera a las víctimas de las guerrillas y se cuestionaran cifras e indemnizaciones, aunque echó en falta una mirada sobre el gobierno militar y sostuvo que es un error darle más importancia a la memoria que a la historia.

Fuentes

  1. “Padre Mugica | Nicolás Márquez y Ceferino Reato”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 18/04/2024 (minutos citados: 1:08, 3:56, 7:04, 9:58, 12:06, 14:40, 15:28, 19:05, 22:14, 26:55, 27:19, 29:13, 31:48, 33:31, 34:04, 36:11, 37:22, 38:13, 45:54, 50:18, 52:06, 56:55, 1:01:59, 1:04:45).
  2. Ceferino Reato, Padre Mugica. ¿Quién mató al primer cura villero?
  3. Ceferino Reato, Operación Traviata
  4. Ceferino Reato, Masacre en el comedor