Masacre en el comedor: Ceferino Reato y el atentado más sangriento de los 70
Márquez entrevista a Ceferino Reato sobre su libro acerca de la bomba de Montoneros en el comedor de la Policía Federal en 1976: el olvido de las víctimas, el debate sobre el terrorismo y el periodismo militante.
A comienzos de marzo de 2022, Nicolás Márquez recibió en su canal al periodista Ceferino Reato, que acababa de publicar Masacre en el comedor, una investigación sobre la bomba que Montoneros hizo estallar el 2 de julio de 1976 en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, en Buenos Aires. Según la reconstrucción de Reato, el atentado dejó 23 muertos y 110 heridos, y fue el más sangriento de la década del 70 y de toda la historia argentina hasta el ataque a la AMIA, en 1994.
Durante una hora, Márquez y Reato hablaron del lugar del libro dentro de la revisión de la historia oficial de los 70, del papel de Rodolfo Walsh en el aparato de inteligencia montonero, de por qué un atentado de esa magnitud quedó en el olvido, de la discusión sobre la palabra “terrorismo” y del periodismo militante.
Una revisión de la versión oficial
Márquez abrió la charla ubicando a Reato, junto con Juan Bautista Yofre, entre los autores que más influyeron en la opinión pública al cuestionar el relato oficial sobre los 70. Reato aceptó el rótulo de revisionista “si consideramos que la versión oficial todavía predomina”, aunque aclaró que sus libros solo aspiran a ser periodísticos y a atenerse a los hechos.
Contó también que fue afinando su mirada: si antes veía a Horacio Verbitsky como el gran intelectual orgánico de esa versión, hoy cree que ese lugar le corresponde a Walsh. Según Reato, en sus escritos de comienzos de 1977 Walsh admitía que la guerra, tal como Montoneros la había concebido, estaba perdida, y proponía abandonar el terror directo y resguardarse en la bandera de los derechos humanos. Para el periodista, ese giro, junto con el vocabulario de la carta abierta a la Junta Militar, explica la orientación política que luego adoptaron muchos organismos. Reato describió además a Walsh como una pieza central de la inteligencia de la organización y fundador de ANCLA, una agencia clandestina de noticias, con contactos en la diplomacia, la policía y las Fuerzas Armadas.
El objetivo: la Policía Federal
Tras el golpe del 24 de marzo de 1976, explicó Reato, Montoneros definió como blanco los “centros de gravedad” del gobierno militar, y el primero era la policía, que era la fuerza que estaba en la calle. La bomba del comedor formó parte de una serie de atentados de esas semanas, que incluyó el asesinato del jefe de la Policía Federal, el general Cesáreo Cardozo, un ataque contra el subjefe y otro contra un convoy de la policía santafesina en Rosario. Según el autor, se trató de una operación de inteligencia muy fina que, después, nadie investigó: ni el gobierno militar ni los gobiernos democráticos.
Márquez le preguntó si se habló tan poco del hecho porque, cuando un atentado ocurre bajo un gobierno de facto, “se le da un halo de disculpa o de legitimación”. Reato respondió que sí, y relató el caso de la hija de una de las víctimas, una cabo que cumplía tareas administrativas: durante años dijo que su madre había muerto en un accidente para no tener que discutir el tema. Quienes comían allí, recordó, eran en su mayoría empleados de baja graduación.
“Los nuestros no están en la historia, están en el presente.”
Ceferino Reato, minuto 27:35
Con esa frase, Reato marcó la diferencia con la Guerra Civil Española: para él, los 70 siguen orientando a un sector político que gobierna, mientras la oposición no da la discusión. Puso como ejemplo que las 23 víctimas no tienen una placa, mientras Walsh tiene barrio y estación de subte en la ciudad, y criticó que sectores de centroderecha tengan una concepción anacrónica de la cultura: “ellos piensan que cultura es ir al Colón, leer un libro”.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completo¿Un acto terrorista?
Márquez le recordó que Reato suele evitar expresiones como “terrorismo de Estado” u “organizaciones terroristas”. El periodista explicó que procura no usar términos que estigmaticen, porque escribe para lectores de distintos sectores, pero que en este libro discute expresamente la cuestión. Siguiendo la definición académica de Alex Schmid y Albert Jongman, sostuvo que en un hecho terrorista las víctimas directas no son el blanco final, sino el vehículo de un mensaje de coacción, intimidación y propaganda dirigido a una audiencia más amplia. La bomba del comedor, concluyó, encaja de lleno en esa definición.
“Y eso me sirve para encontrar un argumento de por qué ha sido olvidado por parte de quienes defienden a los guerrilleros, porque ellos defienden jóvenes idealistas y jóvenes idealistas no pueden cometer actos malos como un acto terrorista.”
Ceferino Reato, minuto 54:31
Márquez sumó el plano jurídico: para él, el carácter indiscriminado del ataque lo convierte en un crimen de lesa humanidad, y la jurisprudencia argentina que reserva esa figura a los delitos cometidos desde el Estado contradice, según sostuvo, el Estatuto de Roma, que también contempla a organizaciones ajenas al Estado. Reato coincidió en que el hecho debería investigarse. Repasó que una denuncia presentada años atrás fue rechazada por considerarse prescripta, criterio confirmado en las sucesivas instancias, y que un nuevo pedido seguía en trámite. Señaló que su propia investigación le llevó tres o cuatro años y que en el libro incluye las distintas versiones y acusaciones, porque considera que el lector merece un trabajo honesto.
Periodismo militante y nuevos lectores
Consultado sobre el periodismo militante, Reato fue tajante: “No, el periodismo militante es propaganda”. Para él, el periodismo debe ser siempre crítico del poder, y “el lector en el caso del libro es el último editor”. Sostuvo que el periodismo argentino recién se profesionalizó a partir de 1983 y que la idea de un periodismo militante volvió con fuerza durante el kirchnerismo.
Al cierre, explicó a quiénes está dirigido el libro: en primer lugar, a los familiares y compañeros de las víctimas, porque “la historia de los 70 es la historia de todas las víctimas”; después, a los jóvenes de entre 18 y 30 años que, según su experiencia, se interesan por la historia reciente y desconfían del relato que recibieron en la escuela y la universidad. Reato adelantó que tiene en mente otro libro sobre los 70. En 2023, tras las PASO, fue Márquez quien respondió las preguntas de Reato sobre el fenómeno Milei.
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Fuentes
- “El terrorismo montonero | Entrevista Ceferino Reato”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 03/03/2022 (minutos citados: 0:51, 2:19, 2:26, 3:56, 4:36, 10:58, 13:32, 14:31, 16:10, 17:29, 18:01, 19:54, 20:08, 27:20, 27:35, 28:14, 32:28, 32:44, 34:24, 35:21, 36:43, 40:19, 46:26, 46:43, 47:33, 50:37, 50:54, 52:54, 54:31, 56:01, 56:48, 57:40, 57:59, 58:05, 1:00:05).
- Ceferino Reato, Masacre en el comedor