“La nueva derecha tiene que ser impertinente”: Márquez y Patricia Soprano ante un grupo juvenil latinoamericano
En agosto de 2021, invitados por un grupo de jóvenes de México y Colombia, Márquez y Patricia Soprano explican qué es ser de derecha, por qué la izquierda viró a la agenda cultural tras la Guerra Fría y cómo debería ser la nueva derecha.
En agosto de 2021, Nicolás Márquez y Patricia Soprano participaron de una transmisión organizada por un grupo juvenil de derecha con integrantes de una docena de países, conducida por la mexicana Gabriela Pizarro y el colombiano Luis Miguel Castillo. Los anfitriones contaron que el grupo había nacido inspirado en la idea de una “nueva derecha” que Márquez venía difundiendo. La conversación giró en torno a tres preguntas: qué significa ser de derecha, en qué momento la derecha perdió la batalla cultural y cómo debería ser la alternativa que, según los invitados, América Latina necesita.
Qué es ser de derecha
Soprano abrió con una definición en tres partes: liberal en lo económico, republicano en lo institucional y conservador en lo personal. Márquez la tomó como punto de partida, pero advirtió que el término tuvo mutaciones. Recordó que, en los años 70, el pensador nacionalista católico Rubén Calderón Bouchet explicaba que “derecha” es un rótulo que agrupa a quienes se enfrentan a la izquierda, aunque no piensen igual entre sí. Para Márquez, sus tres vertientes —liberalismo, conservadurismo y nacionalismo— atraviesan hoy una etapa de fusión, en la que cada una incorpora rasgos de las otras. Márquez había expuesto ese esquema de tres corrientes en enero de 2021, en un panel sobre qué es la derecha.
Fundamentalmente defiende la vida, la libertad y la propiedad. Esos son tres principios fundantes de la nueva derecha, amenazados por la izquierda y lamentablemente entregados por los partidos de centro.
Nicolás Márquez, minuto 7:20
Sumó otras notas: la defensa de la vida desde la concepción, una tradición puesta al servicio del progreso y no confundir el amor a la patria con el amor al Estado, porque, sostuvo, la derecha no es estatista.
Los límites de la centroderecha
Márquez sostuvo que la izquierda penetra por el centro y enumeró ejemplos de gobiernos de centroderecha que, a su juicio, aceptaron la agenda progresista y terminaron entregando el poder: Mauricio Macri en la Argentina, Sebastián Piñera en Chile, Iván Duque en Colombia y Jeanine Áñez en Bolivia. Según su lectura, el votante que opta por el centro “porque la derecha no va a ganar” termina votando una versión pulida de la centroizquierda. Su propuesta es construir partidos de derecha y sostenerlos aunque por un tiempo pierdan, y citó como señales de avance a Polonia, Hungría, Vox en España, José Antonio Kast en Chile, Fabricio Alvarado en Costa Rica y, en Perú, Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori. Admitió, sin embargo, que esa nueva derecha todavía estaba “en pañales”: le faltaban organización, discurso articulado y experiencia política.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoEl giro de la izquierda tras la Guerra Fría
Sobre el momento en que se perdió la batalla cultural, Márquez retomó una observación de Soprano y ubicó el quiebre en el fin de la Guerra Fría. Mientras la discusión fue económica, explicó, la economía de mercado se impuso sobre la planificación centralizada. Pero tras la caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética, la derecha se dedicó a celebrar y la izquierda a rearmarse en el terreno cultural, apoyada en ideas de la Escuela de Frankfurt, Antonio Gramsci o Michel Foucault: así aparecieron, según él, la ideología de género, el indigenismo, el ambientalismo, el multiculturalismo, el feminismo y el abortismo. La derecha, en cambio, siguió discutiendo solo economía y quedó, en sus palabras, “en el tiempo y en el espacio”, convertida en un centro sin nada que ofrecer.
Soprano agregó ejemplos de esa disputa: las movilizaciones contra el aborto en la Argentina en 2018 y la campaña “Con mis hijos no te metas” en Perú. Pizarro y Castillo recordaron las protestas de 2016 en Colombia contra las cartillas de diversidad sexual en las escuelas.
Cómo debe ser la nueva derecha
Ante la pregunta central del encuentro, Márquez respondió con una enumeración de actitudes:
La nueva derecha tiene que ser impertinente, tiene que tener una actitud beligerante, tiene que ser insumisa, tiene que ser guerrera, tiene que ser desafiante, tiene que ser innovadora, reactiva, peleadora.
Nicolás Márquez, minuto 38:45
En lo programático, planteó rechazar la tutela de los organismos multilaterales, recuperar la soberanía y apostar por la economía de mercado con un Estado acotado a la justicia y la defensa. Propuso un “empirismo organizador”: aplicar lo que la experiencia demostró que funciona en otros países, adaptado a cada realidad local. Se mostró optimista porque, según él, la derecha es muy activa en las redes, donde la gente pasa cada vez más horas que frente al televisor, y porque allí se está formando una generación joven de militantes, dirigentes e intelectuales. Criticó, además, que en la Argentina se incentive desde el Estado el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas.
La familia como refugio
Para el cierre, los conductores pidieron un mensaje sobre la familia. Soprano animó a los jóvenes a no dejarse intimidar por las críticas. Márquez definió a la familia como “el refugio natural contra la prepotencia del Estado”: si los padres siguen lo que sus hijos aprenden en la escuela y conversan con ellos, pueden ofrecerles un paradigma alternativo. Por eso, sostuvo, una familia atenta a la educación de sus hijos es el mayor obstáculo para la ideología de género, y su defensa debe ser una prioridad.
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Fuentes
- “Latinoamérica necesita una nueva derecha, con Patricia Soprano”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 09/08/2021 (minutos citados: 4:52, 6:07, 7:20, 8:14, 12:21, 13:59, 19:02, 23:29, 24:52, 36:09, 38:45, 39:24, 40:15, 45:47, 52:08).