Mitos y relatos de la izquierda: Márquez con Horacio Giusto, de Marx a Allende
En el canal de Horacio Giusto, Márquez explica cómo construye la izquierda su relato: de Marx al marxismo cultural, la prensa en los 70, el Che y Allende.
En marzo de 2022, pocos días después de un nuevo 24 de marzo, Nicolás Márquez fue el invitado del programa dominical que Horacio Giusto conduce en su canal de YouTube. El tema propuesto era cómo construye la izquierda su relato histórico, y la conversación recorrió el marxismo y su reconversión cultural, el papel de la prensa en los años 70, el mito del Che Guevara, la caída de Salvador Allende y la falta de una cultura propia en la derecha.
Giusto ya había pasado dos veces por el canal de Márquez para hablar de la Agenda 2030 y del ecologismo. Esta vez los roles se invirtieron y fue él quien hizo las preguntas.
Marx, superado por la propia izquierda
Márquez arrancó repasando el materialismo histórico y la teoría de la plusvalía, y la contrastó con la teoría del valor subjetivo: el valor de un bien no depende de las horas de trabajo que lleva, sino de lo que las partes acuerdan en el mercado. Su ejemplo fue Van Gogh, que murió pobre y cuyos cuadros se pagaron fortunas mucho después sin que cambiara una sola hora de trabajo: "sencillamente cambió la subjetividad del mercado".
Para Márquez, Marx "hizo un daño enorme" y su teoría, al desoír la naturaleza humana, solo pudo aplicarse mediante la represión. Pero sostiene que hoy es un error seguir discutiendo con él:
Yo creo que cometemos un error si nos seguimos peleando con Marx, porque a Marx ya no lo sostienen ni la propia izquierda.
Nicolás Márquez, minuto 11:17
Lo que vino después, explica, es el marxismo cultural: un término discutible desde lo académico, pero que políticamente describe "la traslación del conflicto" desde la clase social hacia otros ejes, tema al que dedicó años de trabajo junto a Agustín Laje. Recordó también que el comunismo ortodoxo, determinista, no apoyaba a las guerrillas latinoamericanas que querían "apurar etapas". Giusto resumió la idea con una frase propia: "Marx ha muerto y la propia izquierda lo ha matado".
La prensa y el 24 de marzo
Giusto le preguntó por el papel de los medios en los 70. Márquez, que lleva cuatro libros escritos sobre esa década, sostuvo que todos los diarios, de izquierda a derecha, pidieron la intervención militar: "todos los diarios clamaban, reclamaban a los militares a que tomen el poder". Según él, empezar a contar la historia el 24 de marzo de 1976 es "parte constitutiva de la construcción del relato", porque la represión de la guerrilla empezó durante el gobierno peronista, que creó la Triple A y firmó los decretos de aniquilamiento de la subversión.
Márquez aclaró que no avala los métodos con que se reprimió a la guerrilla, a los que calificó de "muy cuestionables", pero pidió contextualizar: para él, lo que vivió la Argentina fue una guerra civil de carácter irregular. Según sus cifras, más de la mitad de los homicidios de la guerrilla se cometieron en democracia, lo que a su juicio desmiente que los guerrilleros lucharan contra una dictadura. También recordó que radicales, peronistas, socialistas y otros partidos manejaron intendencias durante el gobierno militar, y cuestionó que la Conadep investigara solo los hechos posteriores al 24 de marzo.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoEl Che, según sus propias palabras
Sobre Guevara, a quien dedicó La máquina de matar, Márquez insistió en que el mito no resiste la lectura de sus cartas y diarios. Recordó el discurso en la ONU de diciembre de 1964, en el que el Che admitió los fusilamientos, y la frase de su mensaje a los pueblos del mundo que da título a su libro: el odio como factor de lucha que debe convertir al combatiente en una "selectiva y fría máquina de matar". Según Márquez, el problema de sus admiradores es que "no leen a Guevara".
Repasó también lo que considera sus fracasos como guerrillero: el Congo, cuyo diario empieza con "esta es la historia de un fracaso"; Bolivia, donde fue capturado y ejecutado durante el gobierno constitucional de René Barrientos; y el foco de Salta de 1964, lanzado contra el gobierno democrático de Arturo Illia. Para Márquez, la revolución cubana triunfó porque Fidel Castro ocultó que era comunista, y recordó los videos de la época en los que Castro se presentaba como demócrata y republicano.
Allende, Neruda y el relato
¿Cómo logró la izquierda semejante lavado de imagen? Márquez respondió con una frase que se atribuye a Orwell, según la cual quien controla el pasado controla el futuro.
La izquierda tiene una obsesión con el pasado porque, como la izquierda siempre fracasa, necesita reescribir ese pasado para que las nuevas generaciones no conozcan ese fracaso.
Nicolás Márquez, minuto 48:06
Uno de sus ejemplos fue el chileno, sobre el que entonces preparaba un libro. Márquez sostiene que el gobierno de Salvador Allende, elegido con el 36% de los votos, violó la Constitución y que el 11 de septiembre de 1973 fue la culminación de un rechazo popular. Recordó que las pericias determinaron que Allende se suicidó y que, sin embargo, Fidel Castro y Gabriel García Márquez difundieron la versión de un combate heroico. Mencionó además los poemas de Pablo Neruda a Stalin y contó que, según María Kodama, a Borges le advirtieron desde la Academia Sueca que perdería el Nobel si se reunía con Pinochet.
La cultura que le falta a la derecha
Para Márquez, la derecha descuidó históricamente el terreno cultural y sus centros de pensamiento se quedaron en la discusión económica.
El problema que tienen las derechas es que las derechas no tienen literatos, no tienen escritores, no tienen cantantes, no tienen pintores.
Nicolás Márquez, minuto 49:04
Por eso celebró La batalla cultural, de Agustín Laje, que señaló como su libro del año, y se mostró entusiasmado porque, en el último 24 de marzo, muchos jóvenes que no vivieron los 70 discutieron en las redes la cifra de 30.000 desaparecidos.
En el cierre, Giusto le preguntó por qué hace lo que hace. Márquez contó que se siente de derecha desde chico, que escribía artículos de opinión durante la campaña de 1983 y que su primer libro, La otra parte de la verdad, nació porque en los 90 no encontraba en las librerías una versión alternativa sobre los 70. Entre sus influencias nombró al liberalismo, al tradicionalismo católico de Plinio Corrêa de Oliveira, su formación en el Opus Dei, el "empirismo organizador" de Charles Maurras y, sobre todo, a Vicente Massot. Su diagnóstico final: frente a medios donde, según él, hasta el periodismo antikirchnerista es progresista, a la derecha le quedan las redes, donde hace "una guerrilla comunicacional".
Notas relacionadas
Fuentes
- “Mitos y Relatos de la *IZQUIERDA* | Nicolás Márquez y @HoracioGiusto”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 30/03/2022 (minutos citados: 6:49, 8:24, 8:39, 11:17, 12:52, 14:11, 15:18, 22:20, 23:00, 24:52, 25:04, 26:33, 28:41, 29:22, 38:09, 39:08, 39:24, 40:02, 41:54, 43:40, 45:05, 48:06, 49:04, 49:19, 50:58, 51:50, 54:24, 55:00, 59:10, 1:01:39, 1:04:58, 1:06:44, 1:08:18).
- Nicolás Márquez, La máquina de matar
- Enrique Díaz Araujo, La rebelión de la nada
- Ernesto Guevara, La guerra de guerrillas
- Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa, Manual del perfecto idiota latinoamericano