Género, aborto y feminismo

El debate que no fue: Márquez y Laje en Costa Rica, del “liber progre” al marketing del género

En el estreno de la segunda temporada de Los Ignorantes, en San José, Márquez y Laje hablaron del debate universitario que sus rivales cancelaron, de los liberales que llaman “liber progres” y de cómo, según ellos, la agenda de género se vende con farándula y financiamiento.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

A mediados de 2019, en plena gira por Costa Rica, Nicolás Márquez y Agustín Laje fueron los invitados que abrieron la segunda temporada de Los Ignorantes, un programa de entrevistas de San José conducido por Luis y Robert que se emite por internet para toda América Latina. Era, contaron, la tercera vez que visitaban el país, esta vez con unas diez conferencias en una semana, dos de ellas en las principales universidades costarricenses, sobre aborto, feminismo e ideología de género. En abril de ese año ya habían pasado por la televisión católica de Costa Rica.

La charla, de más de una hora, giró alrededor de un hecho reciente: el debate universitario que se había organizado para ellos y que terminó convertido en una conferencia más porque la otra parte se bajó. A partir de ahí, los dos autores de El libro negro de la nueva izquierda hablaron de los liberales que adhieren a la agenda cultural de la izquierda, del uso de la farándula y de la imagen en esa agenda, y del dinero que, según ellos, la sostiene.

Un debate cancelado en la Universidad de Costa Rica

El encuentro lo habían armado dos agrupaciones estudiantiles de la Universidad de Costa Rica, una liberal y otra de estudiantes disidentes. Según relató Laje, los invitaron tres meses antes, aceptaron de inmediato y a los organizadores les costó conseguir contrincantes: varias referentes consultadas dijeron que no, hasta que dos militantes aceptaron el 21 de julio. El formato preveía tiempos iguales para cada equipo y tres ejes: si existe la ideología de género, si la perspectiva de género amplía o recorta derechos y si el aborto es un derecho o un crimen. Unos cinco días antes, las contrincantes se retiraron y, en lugar de debatir, hubo una pequeña protesta con tambores frente a la conferencia.

Márquez dijo estar acostumbrado a que sus eventuales oponentes se bajen. Recordó que casi todos sus debates fueron televisivos, que a su juicio “tienen más glamour, tienen más velocidad, tienen más ritmo, pero tienen menos profundidad”, y atribuyó las cancelaciones a la “inseguridad intelectual” de quienes no pueden sostener que el género sea una categoría científica. Laje agregó una explicación propia: “el género hoy es un dogma”, dijo, y en torno de ese dogma hay, según él, una burocracia estatal y privada de posgrados, seminarios y talleres que vive de que no se discuta.

El “liber progre”: liberales en la economía, progresistas en la cultura

Que entre las dos contrincantes hubiera una liberal y una trotskista llevó la conversación hacia un tema que Márquez y Laje retomaron muchas veces: el de los liberales que abrazan la agenda cultural de la izquierda. Márquez citó Revolución y contrarrevolución, de Plinio Corrêa de Oliveira, donde se describe una revolución de alta velocidad, radicalizada, y otra de apariencia moderada que en silencio admira a la primera.

“Y ese es el gran pecado que están cometiendo un sector del liberalismo, al cual cariñosamente le decimos liber progres, pero yo tengo mis dudas profundas de que sean auténticamente liberales. Son más progres que liber.”

Nicolás Márquez, minuto 16:16

Laje sostuvo que, cuando la agenda cultural choca con la libertad económica, ese sector elige la agenda. Puso como ejemplo el caso de una pareja de pasteleros cristianos de Oregon, a la que, según contó, se quiso hacer pagar 150.000 dólares por negarse a hacer un pastel para una boda gay, y preguntó qué “liber progre” se había quejado. También mencionó la educación sexual estatal y el movimiento Con mis hijos no te metas, que para él es lo más libertario que hay hoy en América Latina. Márquez sumó una pregunta: “¿Y dónde queda el orden espontáneo tan cacareado por los liberales?”. Laje recordó que Hayek, en La fatal arrogancia, criticó no solo el constructivismo económico sino también el cultural, incluidos los proyectos de control de natalidad.

Mirá la entrevista completa a Márquez y Laje en Los Ignorantes, desde San José de Costa Rica.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Marketing en lugar de argumentos

Los conductores plantearon que, a falta de solidez intelectual, la agenda de género se apoya en el marketing. Los invitados contaron que empezaron a usar presentaciones con imágenes hace alrededor de un año y medio porque el público no creía los casos que relataban de memoria. Laje dio ejemplos de cómo, según él, se usa la farándula: entre ellos, la foto en la que Miley Cyrus aparecía con una torta que decía que el aborto es cuidado de la salud, un mensaje que, en su lectura, presenta el embarazo como una enfermedad y al aborto como su remedio.

Márquez se detuvo en las contradicciones internas del feminismo frente a los cánones de belleza y en la costumbre de que las marchas terminen frente a la iglesia de cada ciudad. “Buscan que la iglesia sea el, digamos, el paradigma opresor”, dijo. Mostró además una representación callejera de un 8 de marzo en una provincia argentina, en la que una mujer disfrazada de la Virgen María simulaba un aborto, y sostuvo que si ellos hicieran algo con una agresividad simbólica equivalente tendrían problemas con la Justicia. En la mesa se señaló además que los medios tienden a no mostrar estos episodios, que se conocen por las fotos que la gente sube a las redes, y Laje repasó los incidentes de la marcha feminista de esos días en México, donde, según relató, la prensa que antes los había atacado terminó siendo agredida.

Escritores independientes ante una “lucha desigual”

Márquez explicó por qué pueden hablar con el tono con el que hablan: no dependen de nadie más que de quienes compran sus libros.

“Nosotros somos escritores independientes. Nosotros, al no depender de una editorial, al no depender de una cátedra universitaria, al no depender de un trabajo convencional, podemos denunciar estas cosas.”

Nicolás Márquez, minuto 39:45

En contraste, según expusieron los invitados en el cierre, a Costa Rica habían llegado más de 1,6 millones de dólares de la Federación Internacional de Planificación de la Familia para la Asociación Demográfica Costarricense entre 2008 y 2016, y más de cinco millones de dólares para causas LGBT en 2015-2016, más que a cualquier otro país de la región. La explicación que dieron es que Costa Rica habría sido elegida como puerta de entrada de la agenda en Centroamérica, como, a su juicio, lo fue la Argentina en Sudamérica. Uno de ellos aclaró que quienes militan en esos lobbies son una minoría dentro de la minoría que dicen representar.

Márquez definió la situación sin eufemismos: “Acá se trata una batalla contra gente que quiere eliminar nuestras libertades a través de un discurso de inclusión”. Y la describieron como una lucha asimétrica, “una suerte de guerra de guerrillas en la cual a la derecha le tocó el bando de la guerrilla esta vez”.

Fuentes

  1. “Márquez y Laje en Costa Rica (ciclo de TV "Los Ignorantes" 2019)”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 01/09/2019 (minutos citados: 1:51, 3:47, 4:19, 5:10, 6:56, 7:41, 10:29, 15:14, 15:40, 16:16, 16:55, 17:22, 18:24, 19:14, 19:33, 22:18, 28:00, 29:25, 34:14, 34:42, 37:24, 38:52, 39:14, 39:40, 39:45, 40:53, 1:08:54, 1:09:05, 1:10:15, 1:10:55, 1:11:09).
  2. Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y contrarrevolución
  3. Friedrich Hayek, La fatal arrogancia