Maradona, Messi y los ídolos de la izquierda: Márquez presenta su libro en Lima
En una entrevista con la televisión peruana, Nicolás Márquez repasó los ocho personajes de Ídolos con pies de barro, contrapuso a Maradona con Messi y opinó sobre el Perú, el giro regional a la derecha, China y la guerra en Ucrania.
Nicolás Márquez pasó por Lima para lanzar Ídolos con pies de barro, su libro publicado por HarperCollins. Según contó, la edición continental sale en octubre, pero en Perú llegó antes: el libro ya estaba en las librerías Crisol y él lo presentaba ese mismo día y al siguiente en la Feria del Libro de Lima, junto a Diego Acuña. Con ese motivo fue invitado a un programa de la televisión peruana, donde el conductor lo presentó como un analista que decidió, en sus propias palabras, “coleccionar enemigos”.
Durante casi una hora, la conversación recorrió los ocho personajes de la tapa: Frida Kahlo, el Che Guevara, Diego Maradona, el papa Francisco, Hugo Chávez, Michel Foucault, Salvador Allende y Eva Perón. La última parte estuvo dedicada a la actualidad: la política peruana, el avance de la derecha en Sudamérica, Donald Trump, China y la guerra en Ucrania.
Por qué hace falta desmitificar
Márquez partió de una idea que ordena todo el libro: según él, “la izquierda no puede exhibir un solo proceso político-económico exitoso en su historia” y, sin embargo, conserva una vigencia enorme porque fue “gran fabricador de mitos”, con campeones de fantasía en el deporte, la religión, el arte, la academia y la política. Hablar mal de los proyectos fracasados le parece redundante; lo que busca es desarmar a los ídolos que se proponen como modelo a la juventud. Describió la obra como un conjunto de biografías de casi 500 páginas y unas mil citas, y resumió su propósito: “Hay que desmitificar y desenmascarar esas falsificaciones”.
Consultado sobre por qué el mito del Che resiste a tanta documentación en contra, explicó que la izquierda tiene más medios, más dinero y muchos más años de batalla cultural, y recurrió a una imagen futbolera:
Es como que tú empieces a jugar un partido de fútbol y comiences el segundo tiempo; el primer tiempo lo jugó el otro equipo solo, te hizo 15 goles y vos arrancás de muy abajo, a destiempo, con desventaja.
Nicolás Márquez, minuto 8:58
Sobre Frida Kahlo sostuvo que el mito la presenta como una artista liberadora, cuando, según su investigación, casi no vendió obra en vida y debió su proyección a su marido, Diego Rivera, a quien sí le reconoce talento como muralista.
Maradona contra Messi
El tramo más llamativo llegó cuando el conductor le advirtió que, en un continente futbolero, meterse con Maradona es tocar algo sagrado. Márquez respondió que se trata de un ídolo “amado por la izquierda”, la misma izquierda que, según él, detesta a Lionel Messi. Para explicarlo, trazó el contraste entre ambos:
Messi es un hombre de familia, un hombre que hace un gol y mira al cielo porque dice gracias a Dios.
Nicolás Márquez, minuto 10:36
Lo describió como un hombre humilde, “nunca un prepotente”, y a Maradona como su antítesis. En lo deportivo, sostuvo que Maradona solo brilló en el Mundial de 1986 y en algunos años en Italia, dentro de una carrera de 21 temporadas en primera, y preguntó por qué siempre se muestran las mismas jugadas. Comparó el caso con el de un músico que tiene tres discos buenos y diecisiete malos: a un artista, dijo, hay que medirlo por toda su carrera. También recordó que Maradona fue sancionado varias veces por consumir sustancias prohibidas, incluso en mundiales, algo que a su juicio lo aleja del ideal deportivo. Márquez ya había planteado esa antinomia en diciembre de 2022, en la previa de la final de Qatar, en una charla con Cristian Rodríguez.
Francisco, Foucault, Allende y Evita
El conductor, él mismo creyente, le hizo una “pregunta incómoda”: cómo concilia su catolicismo con el capítulo sobre el Papa, que definió como el más polémico del libro. Márquez respondió que justamente por obediencia al Magisterio no puede tolerar lo que considera la promoción, por parte de Francisco, de ideas que la Iglesia condena. Mencionó el decreto del Santo Oficio de Pío XII contra quienes colaboran con la causa comunista y los encuentros de Bergoglio con los Castro, Chávez, Maduro y Cristina Kirchner. Ante la acusación de que Bergoglio fue complaciente con el gobierno militar argentino, aclaró que eso “nunca fue probado” y que él se concentra en analizar su pontificado y sus antecedentes.
De Foucault dijo que es el menos conocido para el gran público pero una figura central en las universidades. Lo presentó como el padre intelectual de lo que hoy se llama “woke”: a partir de Microfísica del poder, explicó, la lucha de clases cede el lugar a los conflictos entre sectores (feminismo contra patriarcado, lobby LGBT contra heteronormatividad, indigenismo contra el hombre europeo), que es la dinámica de la nueva izquierda.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoSobre Allende y Chávez, “la urna y el cuartel”, Márquez consideró más peligroso el mito del chileno, porque Chávez ya está desacreditado y nadie lo defiende. “Allende en cambio es visto con devoción y sin embargo Allende fue el primer Chávez”, afirmó. Según su relato, llegó al poder con el 34% de los votos, Fidel Castro pasó un mes recorriendo Chile en 1971 y la KGB financió su campaña. Sostuvo además que en agosto de 1973 el Congreso, la Corte Suprema y la Contraloría declararon ilegítimo al gobierno, antecedente del pronunciamiento militar de septiembre. Defendió también que Allende se suicidó, como confirmaron, según él, peritos internacionales tras la exhumación, y respondió a quienes ven en él la prueba de un socialismo democrático: “Allende no fue democrático”.
En cuanto a Eva Perón, rechazó que haya sido una figura de izquierda en su origen y la ubicó dentro de un régimen que, según describe, persiguió a opositores, periodistas y artistas, e intentó imponer una religión política con rezos escolares dedicados a ella. Como ejemplo de censura citó que El gran dictador, de Chaplin, no se exhibió en Argentina. Señaló además un rasgo común a casi todos los ídolos del libro: murieron jóvenes, algo que, a su juicio, favorece la construcción del mito.
Y los ídolos de la derecha
El conductor le preguntó qué figura de la derecha merecería el mismo escrutinio. Márquez aclaró que no parte de la base de que alguien sea bueno por ser de derecha y mencionó a Rafael Leónidas Trujillo, aunque lo definió como un populismo nacionalista cercano a Perón. En clave peruana, opinó que Vladimiro Montesinos le hizo mucho daño al gobierno de Alberto Fujimori.
Perú, la región y el mundo
Buena parte del final giró sobre el Perú. Márquez observó que, en tiempos de crisis e inseguridad, figuras antes “satanizadas” vuelven a ser reivindicadas. Dio como ejemplo una encuesta en Chile según la cual, contó, el 40% considera a Pinochet el mejor gobierno de los últimos 50 años. Leyó el triunfo de Keiko Fujimori en la misma línea que los de Javier Milei y José Antonio Kast, en un giro regional al que, según él, solo le falta sumar a Brasil y a México. Sobre la inestabilidad presidencial peruana ofreció una doble lectura: los presidentes terminan mal, pero el país sigue creciendo y con moneda estable, lo que a su juicio muestra instituciones más fuertes que el propio presidente.
Consultado sobre el Estado, citó a Adam Smith para defender impuestos pocos, bajos y con destino conocido, y se definió cercano al liberalismo clásico: un Estado chico y eficiente, junto a instituciones religiosas que “sin ser coercitivas infundan valores”. Ante el avance evangélico, citó a San Agustín (“en lo esencial unidad y en lo demás libertad”) y dijo que católicos y evangélicos pueden trabajar juntos en la batalla cultural, aunque admitió con pesar que la Iglesia católica pierde fieles año tras año.
Sobre política internacional, sostuvo que Trump y Milei son aliados cuyas diferencias son “colaterales”, y que lo que importa de un gobernante es la economía de mercado y los valores tradicionales, más allá de su fe personal. Respecto de China, distinguió entre hacer negocios, que considera legítimo, y ceder soberanía, algo que rechaza. Sobre Ucrania opinó que a Putin se lo presiona lo suficiente para que retroceda, pero no tanto como para llevarlo a una catástrofe nuclear, y recordó que buena parte de la diplomacia ocurre lejos de las declaraciones públicas.
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Fuentes
- “¿Por qué la izquierda idolatra a Maradona y odia a Messi? | Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 23/07/2026 (minutos citados: 1:40, 2:20, 4:01, 5:07, 8:35, 8:58, 10:11, 10:26, 10:36, 11:05, 11:23, 11:42, 13:09, 13:58, 15:10, 17:40, 18:37, 20:53, 21:02, 21:11, 21:18, 22:01, 23:49, 24:48, 29:06, 29:46, 30:25, 30:38, 31:31, 32:10, 33:27, 35:15, 37:45, 40:48, 41:18, 41:48, 42:58, 46:10, 48:55, 49:52).
- Michel Foucault, Microfísica del poder