Las Fuerzas del Cielo y la épica que le faltaba a la derecha
En un monólogo grabado sin guion, Nicolás Márquez defiende el acto inaugural de Las Fuerzas del Cielo y al streamer conocido como Gordo Dan, y explica por qué, a su juicio, el "brazo armado" de la nueva derecha es el celular.
Un sábado por la tarde, sin guion y desde su casa, Nicolás Márquez grabó para su canal de YouTube una serie de "reflexiones no anotadas" sobre el tema que había ocupado a buena parte de la prensa esa semana: el acto inaugural de Las Fuerzas del Cielo, la agrupación militante oficialista cuya figura convocante fue el streamer conocido como Gordo Dan, conductor del programa La Misa. Márquez aclara que no estuvo presente —vive en Mar del Plata— y que nunca trató personalmente a Dan, pero que quería salir en su defensa.
Según el relato que le hicieron quienes asistieron, el encuentro fue multitudinario, "ferviente, fervoroso", con una fuerte presencia de jóvenes de clase baja. Para Márquez, eso habla de un "cambio de época" y de "cambio de paradigma": una movilización masiva en favor de un proyecto que apunta a un Estado mínimo, a la libertad y a la defensa de valores que considera opuestos al progresismo. Entre los oradores estuvo también Agustín Laje, cuya presencia, dice, le dio al evento "una impronta que prestigia".
"Guardia pretoriana" y "brazo armado"
Las dos expresiones de Dan que generaron escándalo fueron que la agrupación sería "la guardia pretoriana" del presidente Javier Milei y su "brazo armado". Márquez sostiene que se trata de metáforas evidentes: la guardia pretoriana era la custodia militar del emperador romano, y el propio Dan aclaró después que el arma de la que hablaba era el teléfono celular, la herramienta con la que se da combate y se persuade en redes sociales y en TikTok.
¿Y cómo creen que ganó Trump o cómo creen que ganó Milei? Con los celulares. El arma más poderosa de la historia de la humanidad, que es este aparatito, muchachos, que tenemos todos en nuestra mano.
Nicolás Márquez, minuto 26:34
Márquez defiende además el sentido de "lucha" del discurso. Desde su perspectiva, la disputa no es con un partido que tiene "una cosmovisión distinta, respetable, opinable", sino con lo que describe como una casta política socializante y peronista a la que responsabiliza de haber empobrecido al país y de haber vulnerado las instituciones y el Estado de derecho. De ahí que, para él, la idea de "batalla" no sea una exageración sino una descripción. En esa línea mencionó la denuncia penal que un diputado presentó contra Dan por sus dichos, y respondió que en el Código Penal "no existe el delito de usar el celular".
La prensa y la acusación de "fascismo"
Buena parte del monólogo está dedicada al periodismo tradicional. Márquez sostiene que los grandes medios, acostumbrados a hablarle a una audiencia pasiva, no toleran que las nuevas tecnologías permitan contradecirlos, y que el retiro de la pauta oficial los dejó en evidencia. Según afirma, ya en las encuestas de opinión de 2023 los medios aparecían como la institución peor valorada por los argentinos, mucho antes de que se hablara de "trolls" oficialistas. En enero de 2021 ya había descripto el paso del público de sujeto pasivo a interactivo en un mensaje sobre la censura en redes.
También discute con quienes, desde el propio mundo liberal, tildaron a Milei de "fascista" por su estilo confrontativo. Márquez recuerda que el fascismo fue una ideología italiana que se materializa en 1922 y desaparece con el fin de la Segunda Guerra Mundial, y reprocha al ambiente liberal "no salir de la economía" y desconocer historia, filosofía y teología. Como referencia menciona los ocho tomos biográficos de Renzo De Felice sobre Mussolini, y muestra a cámara tanto una antología fascista como las obras completas de Antonio Gramsci, para subrayar que leer a un autor no implica adherir a él.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoLa cultura y el Estado
Otro frente de la discusión es la acusación de que el gobierno "ataca la cultura". Márquez lo rechaza y plantea la pregunta de otro modo: si hay artistas presos, exiliados o censurados.
¿Hay alguien de la cultura preso, hay alguien de la cultura exiliado, hay alguien de la cultura prohibido, censurado, encarcelado? Absolutamente nadie, nunca hubo tanta libertad como ahora.
Nicolás Márquez, minuto 28:39
Lo que ocurrió, según su lectura, es que el Estado dejó de financiar con recursos públicos —a través de organismos como el INCAA— proyectos que el público no sostiene por sí mismo, y que quienes vivían de esos fondos deben ahora financiarse como cualquier comerciante. Para contrastar, recuerda casos de artistas perseguidos durante el primer peronismo: según Márquez, Osvaldo Pugliese y Atahualpa Yupanqui estuvieron presos, Libertad Lamarque tuvo que exiliarse y Victoria Ocampo fue detenida.
Épica, mística y consignas
El punto que Márquez considera central es el valor de la épica. Recuerda que en La mentira oficial, libro que publicó en 2006, ya sostenía que el principal problema de la derecha no era ideológico sino la falta de "épica" y "mística", y afirma que Milei llenó ese vacío. En ese marco celebra la estética del acto de Dan —los estandartes bordó, el nombre con connotación religiosa— como un elemento que le da fervor a la militancia en un contexto de "batalla cultural". En diciembre de 2023 había citado ese mismo libro de 2006 como el lugar donde planteó unir a liberales, conservadores y nacionalistas, en un vivo con Patricia Soprano.
Sobre los estandartes pesaban seis consignas: "Vida, libertad y propiedad" y "Dios, patria y familia". A quienes objetaron que algunas de esas fórmulas fueron usadas por autores cercanos al fascismo, Márquez les responde con Santo Tomás de Aquino: las verdades son verdades sin importar de dónde provengan. Pone como ejemplo su propia cita del escritor español Juan Manuel de Prada —"los insultos de la chusma son formas amargas del elogio"—, con quien dice no coincidir en economía.
"El partido de los trabajadores"
Retomando una frase que Laje pronunció en el acto, Márquez defiende la idea de que La Libertad Avanza es "el partido de los trabajadores": desde el repartidor que pedalea hasta el empresario que "innova, invierte, arriesga", siempre que su riqueza haya sido bien habida. Como ejemplo cita a un joven repartidor que, según relata, ayudó a proteger a un militante libertario agredido durante una marcha. Distingue esa riqueza de la obtenida al amparo del poder político, a la que califica de ilegítima.
El cierre es una reivindicación del estilo disruptivo frente a los políticos "correctitos" que, a su juicio, se escandalizan por un insulto o un tuit y terminan fracasando por seguir manuales de marketing. Márquez invita a sumarse a Las Fuerzas del Cielo y termina con una imagen futbolera: para su equipo, dice, quiere "un jugador como el Gordo Dan". En julio de 2025, Márquez fue invitado a La Misa, el programa que conduce Dan.
Notas relacionadas
Fuentes
- “En defensa del Gordo Dan | Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 25/11/2024 (minutos citados: 1:51, 5:27, 6:34, 10:13, 10:58, 12:02, 16:35, 17:05, 18:47, 21:21, 22:17, 22:39, 26:13, 26:34, 28:39, 29:42, 30:17, 34:04, 35:25, 36:08, 36:54, 38:02, 38:38, 15:20, 41:06, 42:02, 46:28, 47:15).
- Renzo De Felice, biografía de Mussolini (ocho tomos)
- Antonio Gramsci, Obras completas
- Nicolás Márquez, La mentira oficial (2006)