Batalla cultural

Falsas derechas y principios innegociables: Márquez con Pablo Muñoz Iturrieta y Miklós Lukács

En un vivo de enero de 2025, Márquez, Muñoz Iturrieta y Lukács discuten qué define a la derecha, el regreso de Trump, la alianza de Milei con el PRO, el liberalismo progresista y el futuro de Chile.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

A mediados de enero de 2025, días antes de la asunción de Donald Trump, Pablo Muñoz Iturrieta reunió en su canal a Nicolás Márquez y a Miklós Lukács para una conversación de más de dos horas. El eje fue una pregunta que atravesó todo el programa: qué distingue a una derecha auténtica de las que Márquez llama "falsas derechas", y cuáles son los principios que, según los tres, no pueden negociarse.

La charla pasó por el regreso de Trump y su vínculo con Javier Milei, el lugar del macrismo, el llamado liberalismo progresista, el concepto de extrema derecha, los límites de la democracia y la situación política de Chile.

Trump, Milei y el lugar del macrismo

Márquez celebró el regreso de Trump y sostuvo que, a su entender, la relación personal con Milei puede abrirle a la Argentina puertas para inversiones y crédito. Recordó que Milei viajó a abrazarse con Trump cuando el presidente era todavía Joe Biden, un gesto que interpretó como una apuesta política arriesgada. En contraste, criticó a Mauricio Macri por haber apoyado a Hillary Clinton en 2016 y por lo que considera una gestión que profundizó el rumbo cultural y económico que prometía revertir. Para Márquez, el fracaso de Macri y el rol de Juntos por el Cambio durante el gobierno de Alberto Fernández explican en parte el surgimiento de Milei.

Consultado por una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO, Márquez sostuvo que el macrismo no está en condiciones de imponer condiciones: con un país polarizado entre el apoyo y el rechazo a Milei, describió el acuerdo como un contrato de adhesión, en el que una parte fija las cláusulas y la otra solo puede firmar o no.

Qué se negocia y qué no

Lukács planteó que el progresismo no se define en clave económica sino antropológica: puede haber dirigentes que defienden el mercado y se oponen al chavismo, pero que adhieren a la agenda identitaria. Márquez fue más allá y sostuvo que partidos identificados con la derecha que adoptan esas políticas son, en realidad, falsas derechas. Puso como ejemplo a la UDI chilena, fundada por Jaime Guzmán, cuya precandidata se había definido como de izquierda. Márquez y Lukács ya habían discutido la noción de “falsas derechas” en 2022, en la televisión peruana.

Para mí los principios innegociables son aquellos que se acomodan y se ajustan al orden natural, que derivan del orden natural.Nicolás Márquez, minuto 30:08

Según Márquez, un impuesto o una obra pública son materia opinable; el aborto, la hormonización de menores o el matrimonio entre personas del mismo sexo, en cambio, no lo son, porque el Estado no puede crear ficciones jurídicas contra lo que la naturaleza establece. Muñoz Iturrieta tradujo la idea en términos aristotélicos: la justicia, fundada en el orden natural, es innegociable, y el resto pertenece al ámbito de la prudencia. Desde allí explicó por qué Milei desregula mientras Trump fija aranceles sin que eso implique una contradicción de principios.

La conversación completa entre Márquez, Pablo Muñoz Iturrieta y Miklós Lukács está en el video.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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El liberalismo progresista y las nuevas generaciones

Márquez definió al liberalismo progresista como una corriente que acierta en la defensa del libre mercado pero abandonó la batalla cultural, a la que considera más importante y más lenta que cualquier reforma económica. Sostuvo que ese sector quedó debilitado y que las nuevas generaciones, que ya no consumen información de manera pasiva y pueden contrastar argumentos en las redes, son más conservadoras que las anteriores.

También se ocupó del rótulo de extrema derecha. Apoyándose en Norberto Bobbio, afirmó que el extremismo se define por el uso de la violencia para imponer ideas, y que no conoce grupos de derecha violentos en América Latina, mientras que sí enumeró expresiones de izquierda que, según él, recurrieron a ella. Sobre la democracia, sin negar sus virtudes, señaló sus límites: citando a Vicente Massot, sostuvo que el voto suele legitimar el poder de quien ya lo tenía antes de la elección.

El peor gobierno de derecha es mejor que el mejor gobierno de izquierda.Nicolás Márquez, minuto 1:17:10

Chile y la batalla cultural

A partir de una pregunta del público, Márquez analizó la carrera presidencial chilena: destacó el crecimiento de Johannes Kaiser en las encuestas y recordó su oposición, junto a otros diputados, al segundo proyecto constitucional que había respaldado José Antonio Kast. Sobre una frase del ministro Luis Caputo, matizó el diagnóstico.

La derecha chilena no abandonó la batalla cultural, no la empezó nunca.Nicolás Márquez, minuto 1:42:29

En el tramo final, Márquez sostuvo que la nueva derecha reúne lo que antes jugaba por separado: el nacionalismo católico, con plumas en filosofía, historia y teología, y el liberalismo, con su dominio de la economía. Para él, esa amalgama y el espíritu de camaradería entre sus referentes explican su crecimiento. Muñoz Iturrieta recordó al filósofo Carlos Sacheri, asesinado por el ERP en diciembre de 1974, como un precursor de esa batalla cultural, y ambos coincidieron en que la revisión de lo ocurrido en los años setenta sigue pendiente.

Fuentes

  1. “Desenmascarando la falsa derecha: Nicolás Márquez, Miklós Lukács y Pablo Muñoz Iturrieta”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 15/01/2025 (minutos citados: 4:12, 5:21, 7:23, 9:34, 13:02, 14:25, 22:04, 23:06, 27:32, 28:35, 30:08, 30:36, 31:27, 32:24, 1:10:21, 1:11:08, 1:12:55, 1:17:10, 1:19:07, 1:25:05, 1:28:08, 1:32:06, 1:42:29, 1:45:04, 1:49:34, 2:02:54, 2:06:36).
  2. Agustín Laje, Globalismo
  3. Vicente Massot, El poder de lo fáctico