Milei y la política actual

El día después de la tormenta: Márquez hace el balance de la salida de Adorni

Al día siguiente de la renuncia de Adorni, Márquez repasó los tres meses y medio en que pidió su salida, celebró la llegada de Santilli y Ravier y llamó a recuperar la épica para la reelección de Milei.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 7 min de lectura

El domingo 28 de junio de 2026, al día siguiente de la renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete, Nicolás Márquez encabezó un directo de más de tres horas en su canal. Lo tituló “El día después de la tormenta” y dedicó la primera parte a hacer el balance de los tres meses y medio en los que reclamó, casi en soledad dentro del oficialismo, la salida del funcionario. El resto de la transmisión fue una larga ronda de respuestas al chat: el nombramiento de Diego Santilli, la economía, su próximo libro, la Iglesia, Israel y la historia argentina.

Un pedido que empezó en marzo

Márquez recordó que el 23 de marzo, en un programa de TN, sostuvo que Adorni tenía que renunciar, cuando el caso era todavía “incipientemente escandaloso”. Desde entonces repitió que cada día de permanencia del funcionario perjudicaba al presidente, al punto de que, según contó, rechazó buena parte de las entrevistas que le pedían porque se lo veía como una “quinta columna”. Dijo haber recibido acusaciones de traición o de estar pagado por otros dirigentes, y las rechazó: se presentó como un defensor “inclaudicable” del gobierno y de la reelección de Javier Milei, cuya gestión considera la mejor desde 1983.

Según Márquez, las encuestas indicaban que el presidente había perdido entre 10 y 15 puntos de adhesión por el caso, y la tormenta impidió difundir las buenas noticias de la gestión. Era tan fuerte, dijo, que ni siquiera el Mundial logró taparla.

Los tiempos de la política y los de la Justicia

A quienes pedían esperar el veredicto judicial, Márquez les respondió con los plazos de los tribunales: primera instancia, apelación, casación y Corte pueden llevar muchos años, y puso como ejemplo la causa de Cristina Kirchner, iniciada en 2007 y resuelta recién el año pasado. Y aclaró el alcance de su reclamo:

Yo no estoy acá diciendo que Fulano es un delincuente, porque eso lo tiene que decir un juez. Yo lo que estoy diciendo es que políticamente está terminado, nos perjudica a todos y el proyecto puede quedar a mitad del camino.

Nicolás Márquez, minuto 17:13

El otro eje fue la ejemplaridad. En plena etapa de ajuste, sostuvo, el trabajador que se priva de cosas tiene que sentirse acompañado por sus gobernantes. Contó la anécdota de Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial, quien, según su relato, se negaba a comer más que el resto porque no podía pedir sacrificios sin ser el primero en hacerlos. También citó un dicho que atribuyó a los ingleses: “La ventaja de decir la verdad es que no te tenés que estar acordando de lo que dijiste”.

Leales y obsecuentes

La pregunta que atravesó la primera hora fue quiénes dañan al presidente: los que lo alientan a persistir en el error o los que señalan el error para que se corrija. Márquez reconoció a Patricia Bullrich por haber alzado la voz y explicó el silencio de otros legisladores por la disciplina partidaria: muchos, dijo, deben su banca a la lista del presidente, mientras que Bullrich tiene votos y peso propios. Comparó el aplauso automático con el reflejo condicionado del perro de Pavlov, que saliva aunque no haya comida.

Hay que escuchar aquellos que somos auténticamente leales y no aplaudidores automáticos, la obsecuencia es una pésima herramienta de la cual se puede valer un gobernante.

Nicolás Márquez, minuto 37:55

En esa línea retomó una frase del propio Milei, “prefiero una verdad incómoda a una mentira confortable”.

El directo completo de Márquez tras la renuncia de Adorni: el balance del caso, Santilli, Ravier y las preguntas del chat.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

Ver el video completo

Santilli, Ravier y la reelección

Durante el directo, Márquez leyó en vivo el mensaje del presidente que confirmaba a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete y lo celebró como “una excelente noticia”. Rechazó que fuera una señal de influencia de Mauricio Macri, ya que Santilli dejó el PRO para sumarse a La Libertad Avanza, y destacó su capacidad de diálogo con los gobernadores, clave para aprobar leyes en el Congreso. También saludó a Adrián Ravier como nuevo vocero: recordó que años atrás discutió con él cuando criticó a Milei, pero lo definió como un académico y un defensor de la libertad de toda la vida.

Márquez defendió además el realismo político. A quien le preguntó por qué la decisión había tardado tanto, le respondió que “en política retroceder no es un síntoma de debilidad. Muchas veces es un síntoma de inteligencia”. Y ante las críticas a funcionarios que vienen de otros partidos, recurrió al ejemplo de Konrad Adenauer, que reconstruyó Alemania en la posguerra con funcionarios que provenían del régimen anterior: Milei, dijo, “tiene que gobernar con los argentinos que hay”, pero con el rumbo correcto. También comparó al presidente con Carlos Pellegrini, el “piloto de tormentas” que ordenó las cuentas en dos años sin llegar a ver los frutos: “Creo que Milei va a ser el Pellegrini del siglo XXI”.

El cierre de esa parte fue un llamado a la acción: recuperar la mística y la épica de las Fuerzas del Cielo, multiplicar el discurso en las redes y trabajar para que Milei gane con claridad la próxima elección y consiga un Senado afín que le permita completar las reformas.

Economía: primero la macro

Ante los mensajes que cuestionaban el costo del ajuste, Márquez sostuvo que ningún país hizo crecer la microeconomía sin ordenar antes la macro: estabilizar la moneda, desregular, bajar el gasto y los impuestos para atraer inversiones, que elevan la tasa de capitalización y, con ella, los salarios. Y pidió paciencia. También distinguió entre política de gobierno y política de Estado: para que las reformas perduren, dijo, Milei tiene que dejar una estructura que sus sucesores mantengan.

El libro, la Iglesia, Israel y la historia

Márquez anunció la preventa de Ídolos con pies de barro, que publica HarperCollins, con presentación en la Feria del Libro de Lima el 23 de julio y giras previstas por México y Colombia. Repasó los personajes del libro, entre ellos Maradona, el Che, el papa Francisco, Frida Kahlo, Eva Perón, Hugo Chávez y Salvador Allende, y adelantó la tesis de la introducción: la izquierda apela a la emoción antes que a la razón. Para sostenerla cita a Thomas Sowell, que la definía como “una ideología de emociones fuertes e ideas débiles”, a Giovanni Sartori, a Plinio Corrêa de Oliveira y a Carlos Alberto Montaner.

Sobre la Iglesia, afirmó que durante el pontificado de Francisco la proporción de argentinos que se declaran católicos cayó, según sus datos, del 75 al 63 por ciento. Sobre Medio Oriente, distinguió el antisionismo del antisemitismo, consideró injusto equiparar uno con otro y ratificó su apoyo al Estado de Israel como aliado de Occidente; cuando el chat le planteó el episodio de ultraortodoxos que escupieron a cristianos en Jerusalén, lo calificó de repudiable y, tras buscarlo en vivo, leyó que Benjamin Netanyahu lo había condenado.

Hubo también lugar para la historia: una crítica a la reforma universitaria de 1918 por la gratuidad, la autonomía y el cogobierno; un repaso de Yrigoyen, Alvear y la revolución de 1930; y la recomendación, para quien lee Las venas abiertas de América Latina, de recordar que Eduardo Galeano dijo en 2014 que ya no volvería a leer ese libro, y de buscar como respuesta el Manual del perfecto idiota latinoamericano.

Fuentes

  1. “El día después de la tormenta. Por Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 29/06/2026 (minutos citados: 1:09, 1:21, 2:55, 10:39, 17:13, 18:01, 21:18, 22:02, 23:31, 28:24, 30:48, 32:25, 35:30, 37:55, 39:34, 1:02:30, 1:07:51, 1:16:00, 1:23:49, 1:33:18, 1:34:58, 1:44:28, 2:04:15, 2:06:38, 2:10:23, 2:33:10, 2:38:00, 3:05:24, 3:11:24, 3:16:11).
  2. Nicolás Márquez, Ídolos con pies de barro
  3. Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa, Manual del perfecto idiota latinoamericano
  4. Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina