Che Guevara y Cuba

El Che deconstruido: Márquez y Lucas Carena desarman el mito

En una tertulia de hora y media en el canal El Gibelino, Nicolás Márquez recorrió con Lucas Carena la vida de Ernesto Guevara a partir de <i>La máquina de matar</i>. Habló del origen familiar, de Sierra Maestra y La Cabaña, de los fracasos en el Congo y en Bolivia, de cómo se construyó la leyenda y de su propia detención en La Habana.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

En plena cuarentena de 2020, el escritor Lucas Carena recibió a Nicolás Márquez en las tertulias de los miércoles de su canal, El Gibelino, para hablar de La máquina de matar, la biografía que Márquez presenta como la "definitiva" de Ernesto Guevara. Carena explicó que eligió el título "El Che deconstruido" con ironía, usando a propósito una palabra que según él se apropió la izquierda, para "desarmar como un rompecabezas" a una figura que, a su juicio, pasó a ser "más que un mito, una metáfora".

Márquez contó que el libro amplía y documenta mejor El canalla, su primer trabajo sobre Guevara, publicado en 2009, y que el título sale de las palabras del propio Che. En el "Mensaje a los pueblos del mundo", escrito en 1966 y difundido al año siguiente, Guevara pide que "el odio intransigente al enemigo" convierta a los combatientes en "una fría y selectiva máquina de matar".

Un aventurero sin lugar fijo

La primera parte de la charla fue una biografía condensada. Márquez describió a un joven de familia de abolengo pero venida a menos por las deudas del padre: el "pariente pobre en un mundo de ricos", según la fórmula de Juan José Sebreli que retoma el autor. También a un chico asmático que hacía "de la voluntad un culto" y que, según su cuenta, se mudó catorce veces entre los dos y los diecinueve años. Márquez aclaró que no es psicólogo y que no puede afirmarlo, pero dijo que le llamó la atención que Guevara nunca tuviera un lugar fijo, algo que el propio Che resumía con "mis piernas son mi casa rodante".

Según Márquez, Guevara era apolítico hasta Guatemala, donde conoció a la peruana Hilda Gadea, que lo introdujo en el marxismo. En México ella le presentó a los hermanos Castro, y esa misma noche él se ofreció como médico de la expedición, sin conocer Cuba. El autor ve ahí algo más que una convicción ideológica.

Yo especulo con que él se aferra al marxismo como una especie de religión sustituta. Él encuentra ahí una explicación del mundo y de la vida.

Nicolás Márquez, minuto 33:03

Márquez vinculó esa hipótesis con una madre que, tras el rechazo de su ambiente católico, crio a sus hijos lejos de la religión, y con un padre sin autoridad en la familia. Remarcó que son "especulaciones que no puedo comprobar".

De Sierra Maestra a La Cabaña

Sobre la guerrilla, Márquez sostuvo que Fidel Castro llegó al poder presentándose como un demócrata anticomunista, con apoyo estadounidense y en un país donde, según dijo, el Partido Comunista no tenía un solo diputado. Contó que en su diario de Sierra Maestra Guevara reconoce haber ejecutado a 14 hombres de su propia tropa por indisciplina o desconfianza y haber aplicado simulacros de fusilamiento. En combate, afirmó, apenas anotó una vez "la sensación" de haber matado a un enemigo.

Después del triunfo, Márquez describió el desplazamiento de Huber Matos, preso veinte años, y la muerte de Camilo Cienfuegos en un accidente de avión que puso "entre comillas". Señaló que ese mismo año Guevara quedó a cargo de la prisión de La Cabaña, donde, según sus cifras, fueron fusiladas unas 900 personas tras juicios sumarísimos. Citó además el libro Los nuevos cristeros, de Enrique Díaz Araujo, sobre la saña contra los católicos que morían gritando "¡Viva Cristo Rey!". También repasó su paso por el Banco Nacional y el Ministerio de Industrias, que calificó de desastroso, y rechazó la idea de un "bloqueo": para él se trató de un embargo en respuesta a la confiscación de empresas estadounidenses.

Esto sale de una charla de más de hora y media

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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La ruptura con Castro y dos fracasos

Márquez ubicó el quiebre entre Guevara y Fidel Castro en dos momentos. El primero, la crisis de los misiles: Guevara repudió que Jruschov los retirara y se acercó a los chinos. El segundo, el discurso ante las Naciones Unidas del 11 de diciembre de 1964.

Fusilamos, hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando.

Nicolás Márquez, minuto 53:20, sobre el discurso de Guevara en la ONU

Para el autor, Castro era "un político" y Guevara "un fundamentalista", y hacer ese alarde en la ONU selló el distanciamiento. Siguió el Congo, un episodio que el propio Che abre en su diario como "la historia de un fracaso": los locales no lo dejaban combatir y las tropas confiaban en una pomada que supuestamente las volvía inmunes a las balas. Luego vino un retiro melancólico en la embajada cubana en Checoslovaquia, con la anécdota, tomada de Juan Bautista Yofre, del Che escuchando "Nowhere Man" de los Beatles. Después llegó Bolivia, donde, según Márquez, no logró reclutar a un solo boliviano, estudió quechua en una zona donde se hablaba guaraní y terminó capturado y ejecutado por orden del presidente René Barrientos.

Cómo se fabrica un mito

Carena propuso tres rasgos del personaje: improvisación, voluntarismo y una cuota de morbosidad. Márquez coincidió en que Guevara "buscó esa muerte" y citó un poema juvenil en el que decía querer morir acribillado por las balas. Para explicar la leyenda, enumeró otros factores: la muerte temprana, el atractivo físico, que lo pone en la misma serie que otros mitos del siglo XX, y un criterio de juicio que según él la izquierda se reserva para sí.

A la izquierda no se la juzga por sus resultados, que son confirmadamente desastrosos, sino que se la juzga por sus objetivos, que se presumen nobles.

Nicolás Márquez, minuto 1:15:01

Frente a quienes dicen respetar a Guevara "porque murió por lo que creía", Márquez respondió que a alguien no hay que respetarlo por cómo murió, "sino por cómo vivió". La charla tuvo también un contrapunto amable sobre Perón, porque Carena se definió como nacionalista de tercera posición. En ese tramo Márquez admitió que, junto con Agustín Laje, revisó algunos enfoques de El libro negro de la nueva izquierda.

Detenido en La Habana

El cierre fue personal. Márquez contó que viajó a Cuba la semana en que Fidel Castro dejó el poder a su hermano Raúl, se reunió con las Damas de Blanco y con ex presos, y llevó medicamentos a Cáritas, donde la gente se abalanzaba sobre un ibuprofeno "como cuando explota una piñata". Dijo que lo siguieron todo el tiempo, que un domingo lo encerraron en una celda de la policía de extranjería y que dos militares lo interrogaron durante unas dos horas. Según su relato, le pidieron que "de ahora en adelante haga turismo". En el aeropuerto le retuvieron las cámaras y los CD con sus entrevistas antes de dejarlo embarcar, un momento que recordó como el peor del viaje.

Fuentes

  1. “El Che deconstruido: diálogo entre Nicolás Márquez y Lucas Carena”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 24/10/2020 (minutos citados: 0:10:03, 0:11:43, 0:12:31, 0:13:10, 0:16:22, 0:17:39, 0:18:47, 0:20:26, 0:21:05, 0:22:52, 0:26:26, 0:28:57, 0:32:22, 0:33:03, 0:34:31, 0:35:28, 0:37:13, 0:38:25, 0:39:42, 0:40:49, 0:41:24, 0:41:55, 0:45:18, 0:46:54, 0:53:00, 0:53:20, 0:53:38, 0:56:36, 0:58:11, 0:59:06, 1:01:37, 1:02:29, 1:04:38, 1:07:16, 1:09:12, 1:10:13, 1:15:01, 1:15:56, 1:16:39, 1:23:00, 1:26:32, 1:27:28, 1:29:32, 1:30:56, 1:31:32).
  2. Nicolás Márquez, La máquina de matar
  3. Nicolás Márquez, El canalla
  4. Juan José Sebreli, biografía breve de Ernesto Guevara
  5. Juan Bautista Yofre, Fue Cuba
  6. Ernesto Guevara, Mensaje a los pueblos del mundo
  7. Ernesto Guevara, Guerra de guerrillas
  8. Nicolás Márquez y Agustín Laje, El libro negro de la nueva izquierda