Ídolos y cultura popular

Márquez y Adela Micha, cara a cara: Frida Kahlo, Francisco, el feminismo y la cultura woke

De gira por México, Márquez discutió Ídolos con pies de barro con la periodista Adela Micha: Frida Kahlo, el papa Francisco, Foucault, el feminismo y Milei.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

De gira por México para presentar Ídolos con pies de barro. Los falsos héroes de la izquierda y la cultura woke, Nicolás Márquez fue entrevistado por la periodista Adela Micha, que al presentarlo anticipó que sería "una conversación polémica para decir lo menos".

Durante casi una hora, Micha repasó con él a los personajes del libro —Frida Kahlo, el Che Guevara, Diego Maradona, el papa Francisco, Hugo Chávez, Michel Foucault, Salvador Allende y Eva Perón— y lo confrontó en varios tramos: el feminismo, la discriminación y el papel de la izquierda en la democracia mexicana.

Fetiches en lugar de resultados

Consultado sobre el origen del libro, Márquez repitió su diagnóstico: según él, la izquierda carece de ejemplos de gobiernos exitosos y por eso apela a personajes a los que define como fetiches. "El fetiche es un objeto de adoración oculto al que se le atribuyen cualidades que no tiene o que se le exageran méritos", explicó.

La izquierda no puede mostrar ni en África, ni en Asia, ni en América, ni en Europa un solo proceso político exitoso de un país propio en el cual hayan gobernado y hayan sido prósperos.Nicolás Márquez, minuto 4:05

Citó a Sorel para explicar el efecto movilizador del mito y sostuvo que estos personajes son notorios, pero no conocidos: la mayoría, dijo, tiene apenas una noción superficial de sus vidas.

Frida Kahlo, en el aeropuerto

Márquez contó que al llegar a México lo recibió una enorme imagen de Frida Kahlo. Según él, la pintora es presentada como símbolo de la liberación femenina, de una mexicanidad autóctona y del arte, "y en ninguna de las tres cosas tuvo nada que ver". Para sostenerlo habló de su dependencia de Diego Rivera, recordó que su padre era alemán y que, a su juicio, abrevó en la cultura europea antes que en la de los pueblos originarios, y cuestionó el valor de una obra que, dijo, no logró vender en vida. El único rasgo que dijo admirarle es su rechazo al aborto, que contrasta, según él, con el uso de su imagen en las marchas a favor del aborto.

Ante la objeción de que Frida no le había hecho daño a nadie, Márquez lo concedió, pero agregó que "la izquierda la utiliza para seguir promoviendo sus innobles propósitos". Y dijo que, si fuera mexicano, se sentiría orgulloso de otras figuras, como Octavio Paz, Luis Miguel o Chespirito. Al día siguiente, Márquez volvió sobre el personaje en un programa especial en el canal de Agustín Laje.

Francisco y la doctrina

Uno de los tramos más tensos llegó con el papa Francisco. Márquez aclaró que no lo juzga como "abuelo bonachón", sino como jefe de la Iglesia católica, y sostuvo que en ese rol se apartó de la doctrina. Según sus datos, durante el pontificado de Francisco la Iglesia perdió millones de fieles, miles de monjas y miles de sacerdotes, y en buena parte de América Latina los católicos ya son menos de la mitad de la población. También recordó que Francisco nunca viajó a la Argentina siendo papa. Días antes, en un reportaje radial, Márquez ya había explicado sus motivos para incluir al papa Francisco en el libro.

Micha le preguntó si no habría que modernizar la Iglesia. Márquez respondió que la Biblia "es la ley de Dios, no es un reglamento de consorcio intercambiable", y que la función de la Iglesia no es sumar fieles sino salvar las almas, administrar los sacramentos y predicar la verdad.

El debate completo entre Márquez y Adela Micha, con todos sus cruces, está en el video.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Foucault y el wokismo

A pedido de Micha, que le pidió ser "muy didáctico", Márquez explicó qué entiende por cultura woke. Según su lectura, tras la caída del Muro de Berlín la izquierda dejó atrás la lucha de clases y la reemplazó por una serie de "microconflictos": la mujer frente al patriarcado, el homosexual frente a la heteronormatividad, el delincuente frente al policía. Ubicó en Michel Foucault y su Microfísica del poder el origen de esa mirada y lo definió como "el padre intelectual de lo que hoy conocemos como wokismo".

Fabricar conflictos inexistentes generando rencor y resentimiento en minorías que reclaman derechos que ya tienen.Nicolás Márquez, minuto 42:00

Feminismo, cuotas y feminicidio

La discusión más extensa giró en torno al feminismo. Micha sostuvo que todavía hay deudas con grupos históricamente vulnerables y que las mujeres siguen padeciendo violencia y desigualdad salarial: "Las mujeres seguimos ganando menos que los hombres haciendo el mismo trabajo", dijo, y contó que su condición de mujer la puso por debajo de colegas. Márquez admitió que "durante años hubo postergaciones injustas", pero afirmó que hoy todos son iguales ante la ley y que, en su país, la mujer incluso tiene ventajas, como jubilarse cinco años antes.

También rechazó la figura del feminicidio, que calificó de concepto ideológico y antijurídico: a su juicio, el derecho penal ya agrava la pena según la indefensión de la víctima. Sobre las leyes de cupo, sostuvo que condicionan al votante de manera artificial, y criticó a las feministas que, según él, no protestan por la situación de las mujeres en Irán.

La izquierda, la democracia y México

Micha planteó que la izquierda ayudó a democratizar a países como México. Márquez respondió que ninguno de los tres políticos de su libro —el Che en Cuba, Chávez en Venezuela y Allende en Chile— fue demócrata, y que la izquierda tiene "una esencia estatista, totalitaria, colectivista". Como ejemplo, cuestionó a la presidenta Sheinbaum por haber respaldado, según él, la decisión de Ortega de suspender las elecciones en su país.

Sobre México, dijo conocerlo menos que a los países vecinos de la Argentina. Habló de cierta apatía, de partidos tradicionales sin identidad clara y de lo difícil que es crear partidos nuevos, y señaló que Andrés Manuel López Obrador fue, como presidente, más moderado de lo que esperaba, pese a que El regreso del idiota, de Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa, ya le había dedicado un capítulo crítico. Pidió prudencia en ese terreno por su condición de extranjero.

Milei y el camino de la región

Ante un comentario del público contra la ultraderecha, Micha le preguntó cuál es el camino.

El que está transitando América Latina: libertad económica, libertad individual, propiedad privada, un estado chico y valores tradicionales.Nicolás Márquez, minuto 41:43

Sobre Javier Milei, de quien escribió una biografía junto a Marcelo Duclos, dijo admirar su coraje y su convicción frente a un Congreso adverso y sin gobernadores ni sindicatos propios. Según sus cifras, el riesgo país bajó de unos 3.000 puntos básicos a cerca de 500.

Hacia el final, Márquez contó que una vez estuvo detenido 24 horas en Cuba mientras investigaba sobre el Che Guevara: no sufrió maltrato físico, dijo, pero sí intimidación, y nunca volvió. Cerró anunciando la presentación del libro en la Ciudad de México el miércoles 14 y una gira por Tijuana, Mexicali, Chihuahua, Aguascalientes y Mérida, y agradeció a HarperCollins, su editorial.

Fuentes

  1. “💥 DEBATE EXPLOSIVO: Nicolás Márquez vs Adela Micha 🔥 @AdelaMichaOf”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 13/10/2026 (minutos citados: 3:13, 4:05, 4:48, 5:22, 6:29, 7:32, 8:21, 9:35, 11:08, 12:30, 13:05, 14:42, 18:18, 20:15, 20:52, 21:07, 23:20, 24:51, 25:06, 27:28, 27:45, 28:17, 28:35, 33:08, 33:57, 34:13, 35:26, 35:47, 36:05, 37:12, 41:43, 42:00, 43:32, 44:29, 45:54, 47:15, 47:52, 48:56, 51:50, 53:36, 56:02).
  2. Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa, El regreso del idiota