Batalla cultural

“El kirchnerismo existe porque previamente existió el centro”: Márquez responde a Marcelo Longobardi

Longobardi usó un video de Márquez para explicar cómo, según él, el gobierno de Milei mira la política. Márquez le contestó defendiendo la confrontación con la izquierda y rechazando el consenso de centro.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 5 min de lectura

A comienzos de diciembre de 2024, el periodista Marcelo Longobardi dedicó un segmento de su programa a analizar la relación entre el gobierno de Javier Milei y el kirchnerismo. Según su lectura, la falta de Ficha Limpia, la eliminación de las PASO y las negociaciones por la Corte favorecían una polarización entre Milei y Cristina Kirchner que, en sus palabras, servía para “dinamitar el centro”. Para ilustrar cómo el oficialismo mira la política, Longobardi reprodujo un fragmento de un video reciente de Nicolás Márquez sobre el centro como enemigo.

Al día siguiente, Márquez grabó una respuesta. Aclaró de entrada que no iba a hacer ataques personales, porque Longobardi “se limitó a enfocarse a la idea”, y que le contestaría en el mismo terreno: el de los argumentos sobre el centro, el consenso y el voto que llevó a Milei a la presidencia.

El consenso como receta, bajo la lupa

El eje de la respuesta es la crítica a lo que Márquez llama una “apología del consenso”. Recuerda que Raúl Alfonsín fue un defensor del consenso como método y se pregunta si con ese enfoque se podría haber bajado la inflación, combatido el narcotráfico en Rosario o enfrentado a lo que denomina la casta en sus distintos niveles.

El kirchnerismo existe porque previamente existió el centro, Marcelo Longobardi.Nicolás Márquez, minuto 14:17

Para Márquez, la experiencia regional muestra que los gobiernos de centro terminaron entregando el poder a la izquierda. Menciona a Sebastián Piñera en Chile, que según él respondió al estallido de octubre de 2019 con diálogo y una reforma constitucional en lugar de aplicar la ley con severidad; a Juan Manuel Santos en Colombia y el acuerdo con las FARC firmado en La Habana; y, en la Argentina, al gobierno de Mauricio Macri, que a su juicio terminó con el regreso del kirchnerismo. Suma además una referencia histórica: Aleksandr Kerensky, el gobernante socialdemócrata ruso desplazado por Lenin a los pocos meses. Márquez ya había sostenido en febrero de 2021 que los gobiernos de centro le devolvieron el poder a la izquierda en América Latina, en un video sobre el fracaso de los tibios.

También cita a Ludwig von Mises para sostener que “un socialdemócrata es un comunista desarmado”, y discute la idea de Longobardi de que ningún país prosperó sin consensos: según Márquez, la Argentina llegó a ser una potencia después de Caseros, cuando los vencedores impusieron su agenda.

La respuesta completa de Márquez a Longobardi, con el fragmento del programa que la motivó.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Irlanda y la realidad argentina

Longobardi había puesto a Irlanda como ejemplo de prosperidad basada en acuerdos de centro. Márquez considera que la comparación no se ajusta al caso argentino: describe un país en emergencia por la pobreza, el narcotráfico, la inseguridad y el deterioro educativo, y pregunta qué se puede consensuar en ese contexto. Pone como ejemplo el aborto, un tema en el que, para él, no existe un punto medio posible.

“Me atribuyen un poder que no tengo”

Otro punto de la respuesta es la idea, presente en el planteo de Longobardi, de que Márquez y Agustín Laje influyen sobre el presidente con posiciones extremas. Márquez la rechaza: sostiene que Milei es una figura pública conocida desde hace una década, que llegó al poder con un discurso enfático y que, aun así, obtuvo el apoyo de una mayoría amplia y policlasista en el balotaje. Atribuirle el fenómeno a dos o tres escritores, dice, es subestimar a los votantes.

Cambio de época, cambio de mentalidad, cambio de votos, cambio de formas, cambio del sentir de la gente, cambio de convicción, cambio valórico.Nicolás Márquez, minuto 36:22

Según Márquez, las encuestas de ese momento reflejaban la caída de los partidos de centro, con el radicalismo y el PRO en niveles de intención de voto muy bajos. A partir de una frase atribuida a Santo Tomás —“en política la ingenuidad es pecado”—, propone que hoy esa ingenuidad se llama centro o “buenismo”.

Aceptar la realidad

Hacia el cierre, Márquez se refiere a un comentario de Longobardi sobre los insultos que recibe en las redes. Le responde que a él también le ocurre y que las alternativas son pocas: bloquear, cerrar la cuenta o tolerarlo. La conclusión, para Márquez, es que hay que aceptar el cambio de clima político en lugar de construir una explicación que lo niegue: “o aceptar la realidad o tratas de construir en tu cabeza una realidad paralela”. Márquez volvió a responderle a Longobardi en mayo de 2026, tras el Tedeum, en un vivo sobre la homilía de García Cuerva.

Fuentes

  1. “Respuesta de Nicolás Márquez a Marcelo Longobardi”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 04/12/2024 (minutos citados: 1:25, 5:49, 14:17, 14:22, 14:46, 15:05, 22:30, 25:23, 26:00, 26:51, 28:42, 30:04, 35:27, 36:22, 38:50, 40:10, 40:44).