Tres batallas: Márquez explica en Posadas la guerra cultural y electoral de Milei
En una conferencia en Posadas junto a Javier Negre, al día siguiente de cumplir 50 años, Márquez distingue la batalla cultural, la electoral y la de gobernar, y repasa sus comienzos como escritor.
En abril de 2025, un día después de cumplir 50 años, Nicolás Márquez dio una conferencia en Posadas, Misiones, invitado por el periodista español Javier Negre, director de La Derecha Diario. Ante un auditorio con mucha presencia juvenil, Márquez explicó qué entiende por batalla cultural, por qué considera que Javier Milei ganó a la vez esa batalla y la electoral, y qué rol les asigna a los ciudadanos de a pie. Después respondió preguntas de Negre y del público. En Posadas, Márquez y Negre también debatieron cara a cara con un panel crítico.
Habitantes y ciudadanos
El punto de partida fue la debilidad institucional del Presidente. Según Márquez, Milei llegó al poder sin gobernadores, sin intendentes y con un bloque legislativo reducido, de modo que no puede transformar el país solo: necesita del apoyo activo de quienes lo votaron, en las redes y en sus propios ámbitos de influencia.
Hay una gran diferencia entre ser habitante y ser ciudadano. El habitante es un sujeto pasivo, el ciudadano es un sujeto activo que tiene un compromiso cívico con su patria.
Nicolás Márquez, minuto 10:25
Márquez definió la batalla cultural como un esfuerzo intelectual, argumentativo y de difusión para persuadir a una comunidad política, una «batalla sin balas». Sostuvo que la izquierda lo entendió tras la caída del Muro de Berlín, cuando dejó la guerrilla y la lucha de clases y adoptó un lenguaje de diversidad, inclusión y empatía que, a su juicio, esconde los mismos propósitos colectivistas. Frente a eso, reivindicó la tradición occidental y cristiana, aclarando que no habla en términos religiosos sino culturales.
La lección de Menem
Para explicar por qué la prosperidad no alcanza, Márquez recordó un libro de Mariano Grondona de 1998, Las condiciones culturales del desarrollo económico. Según su lectura, Carlos Menem transformó y modernizó el país, pero nunca se ocupó de la batalla cultural, y por eso buena parte de su electorado terminó votando después lo contrario.
Con eso no alcanza. Tiene razón Agustín Laje cuando hace críticas a los economistas y dice que el dato no mata el relato. El relato es más importante que el dato.
Nicolás Márquez, minuto 15:55
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoCultural, electoral y de gobierno
El centro de la exposición fue la distinción entre tres batallas. Para Márquez, Milei primero ganó la cultural, persuadiendo a una mayoría de que el sistema no funcionaba y proponiendo una alternativa; luego, sin partido propio y desde un espacio vecinal porteño, ganó la electoral en apenas dos años. Comparó ese salto con el de «un extraordinario basquetbolista» al que se pone a jugar al fútbol: disciplinas emparentadas, pero distintas. La tercera batalla es la de gobernar, que según Márquez Milei libra sin estructura sindical, sin jueces propios y con un partido recién formalizado. Lo describió como un hombre con defectos y errores, pero al que no hay que desaprovechar.
En ese marco criticó al PRO, al que atribuye haber servido solo para canalizar a un electorado de derecha sin representarlo. Y destacó el papel de las redes sociales, que a su juicio ya pesan más que los medios tradicionales.
Lo que hay que defender
Ante una pregunta del público sobre la defensa de la cultura occidental, Márquez resumió su programa en tres ejes: en lo institucional, el sistema republicano con contrapesos y un Estado que tienda a achicarse; en lo cultural, la tradición occidental y cristiana, la defensa de la familia y la existencia de verdades objetivas frente al relativismo; en lo económico, el capitalismo de libre empresa, que considera «el principal antídoto contra la pobreza». Sobre la inmigración, señaló que en América Latina no altera los valores comunes, a diferencia de lo que, según él, ocurre en Europa.
Consultado por Negre, también repasó su visión crítica de la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien dice conocer desde 2004, y del pontificado de Francisco, que había muerto días antes.
De cuatro asistentes a la gira
La parte más personal llegó con las anécdotas. Márquez contó que en 2008 presentó en Chaco su libro sobre la guerrilla en Tucumán ante tres personas y el presentador, y que esa noche dio por primera vez una conferencia de pie, como si hablara para un estadio. Relató también cómo publicó su primer libro, La otra parte de la verdad, buscando financistas por la guía telefónica, y cómo esa venta le reveló una porción de lectores «silenciosa, subterránea» que quería leer otra versión de los años 70. A la pregunta de por qué siguió pese a todo, respondió con humor que su coach lo considera «adicto a la adrenalina», y citó a David Hume para explicar que la pasión llega primero y los argumentos después.
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Fuentes
- “Conferencia de Nicolás Márquez sobre Milei y la guerra cultural y electoral”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 24/04/2025 (minutos citados: 5:22, 10:25, 11:18, 14:14, 15:55, 17:02, 19:53, 20:56, 26:39, 50:31, 1:00:21, 1:02:33, 1:04:40).
- Mariano Grondona, Las condiciones culturales del desarrollo económico