Ídolos y cultura popular

“Un excelente panfleto”: Márquez presenta Ídolos con pies de barro con Vicente Massot y Gabriel Ballerini

Con la sala llena y la conducción de Cecilia Pando, Massot y Ballerini analizaron el libro y su estilo, y Márquez explicó por qué, según él, la izquierda necesita fabricar fetiches.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 6 min de lectura

Ante una sala llena, Nicolás Márquez presentó Ídolos con pies de barro. Los falsos héroes de la izquierda y la cultura woke junto al politólogo Vicente Massot y al pastor evangélico Gabriel Ballerini, en un acto conducido por María Cecilia Pando. El libro, de más de 400 páginas, reúne ocho biografías de figuras como Frida Kahlo, el Che Guevara, Eva Perón, Salvador Allende, Michel Foucault y el papa Francisco.

Pando abrió la presentación con el origen del título: el sueño del rey Nabucodonosor en el libro de Daniel, una estatua con cabeza de oro y pies de hierro mezclado con barro que se derrumba cuando una piedra los golpea. “Un ídolo con pies de barro es una figura que deslumbra desde lejos, pero no resiste una mirada atenta a sus fundamentos”, resumió.

Una “pluma de combate”

Ballerini, licenciado en Teología y autor de La batalla invisible, eligió hablar del estilo literario de Márquez. Lo describió como un escritor que no busca el consenso ni la moderación, y contó como anécdota que el día anterior habían recorrido juntos la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, en la calle Puan, donde Márquez filmó un vivo y la visita terminó en tensión; ese video, anticipó, se publicará el fin de semana.

Para Ballerini, el libro no es un ensayo de conclusiones personales sino una investigación biográfica con respaldo documental.

Uno puede no coincidir, uno puede no caerle simpático a Nico, pero lo que uno no puede hacer es refutar con datos lo que escribe.Gabriel Ballerini, minuto 17:07

Destacó cuatro rasgos: un estilo argumentativo que desarrolla una tesis, el uso de la sinonimia y la adjetivación, la ironía y la sátira —con ejemplos de subtítulos de Perón, el fetiche de las masas como “Muerte y resurrección de San Perón”— y la antítesis. Para ilustrarla leyó pasajes del capítulo sobre Francisco, entre ellos el del crucifijo con la hoz y el martillo que Evo Morales le regaló al Papa y que, según el libro, Bergoglio se llevó al Vaticano en lugar de reprenderlo.

Massot: el panfleto como género

Massot, que conoce a Márquez desde hace unos 40 años y presentaba por cuarta vez uno de sus libros, propuso empezar por definir el género del ensayo, aun a riesgo de sonar provocativo.

Creo realmente que el libro de Nicolás es un excelente panfleto.Vicente Massot, minuto 32:32

Explicó que el panfleto “goza de mala prensa” y suele confundirse con el pasquín, aunque hay panfletos geniales: citó Yo acuso de Émile Zola, el Manifiesto comunista y los escritos de Antoine de Rivarol sobre la Revolución Francesa. Es, dijo, un género combativo que se juzga por su eficacia en la batalla cultural, y que se distingue del pasquín porque no inventa ni falsea la historia: en este caso, sostuvo, “aquí está todo documentado”.

Massot defendió además que el libro se ocupe de la vida de sus personajes y no solo de su obra: quien asume un rol público, explicó, deja en parte la privacidad y se convierte en guía de voluntades. Según su lectura, el denominador común de los ocho es la apropiación que hizo de ellos la cultura woke, aunque algunos se horrorizarían de verse convertidos en sus ídolos: puso como ejemplo al Che estampado en remeras de gente que no sabe qué fue el marxismo-leninismo, y a Eva Perón erigida en mito feminista. Mencionó también que Frida Kahlo reivindicó a Stalin y contrapuso la encíclica Divini Redemptoris con textos de Francisco que, según cita Márquez, celebran el diálogo entre cristianismo y marxismo.

Si tuviera que elegir un capítulo, dijo, sería el de Foucault, “posiblemente uno de los autores más citados del siglo XX”. También marcó una diferencia con el autor: “Creo que te excedes a veces en los adjetivos calificativos”, le dijo, aunque aclaró que es una forma de escribir que no tiene por qué condenar. Cerró con la idea de que esa cultura, pese a su poder, “ha comenzado a retroceder” porque se la enfrentó y se la desmitificó.

La presentación completa, con las exposiciones de Pando, Ballerini, Massot y Márquez, está en el video.

La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Por qué la izquierda necesita fetiches

Antes de cederle la palabra, Pando recordó que conoció a Márquez hace más de 20 años, en un canal de televisión, cuando él presentaba su primer libro, La otra parte de la verdad. Márquez agradeció a los presentadores —a Massot lo definió como un maestro de vida— y explicó que no iba a repasar a los ocho personajes, porque ya había intentado sintetizarlos en otras presentaciones y no resultaba. Prefirió desarrollar la tesis de la introducción.

Según Márquez, la izquierda fracasó en el siglo XX en todos lados, y el socialismo del siglo XXI, impulsado por el Foro de San Pablo que en 1990 armaron Fidel Castro y Lula da Silva, repitió el fracaso: sostuvo que buena parte de los presidentes que promovió terminaron condenados, prófugos o destituidos, y que el Grupo de Puebla corrió la misma suerte. Los gobiernos nominalmente de izquierda que prosperan, afirmó, lo hacen porque adoptaron los dogmas del capitalismo. La pregunta que se hizo es por qué, si en la teoría y en la evidencia empírica la izquierda está derrotada, sigue ganando elecciones.

La imagen por sobre la razón

Su respuesta pasó por el modo en que se vota. Comparó la compra de un electrodoméstico, para la que uno pide el manual y las prestaciones, con el voto, para el que casi nadie lee las plataformas electorales. Criticó el formato de los debates presidenciales, con dos minutos por tema, y recordó el debate de 1960 entre Nixon y Kennedy: según contó, quienes lo escucharon por radio le dieron la razón a Nixon y quienes lo vieron por televisión, a Kennedy. Sumó una anécdota de su militancia universitaria, cuando nadie leía la plataforma de la Franja Morada, y contó que la agrupación que fundó en 1992 o 1993 es hoy, según se enteró, el movimiento universitario de La Libertad Avanza.

Para Márquez, en las redes dominan las plataformas de imagen y, parafraseando a David Hume, “la razón se subordina a la emoción”. Ahí, sostuvo, entra el fetiche.

No, no son conocidos. Son notorios, son visibles, pero ¿quién conoce la vida de Frida Kahlo, de Eva Perón, del Che Guevara?Nicolás Márquez, minuto 1:09:37

Así le respondió, contó, a una periodista mexicana que le planteó que había elegido personajes muy conocidos. Según Márquez, la izquierda, que aprendió el valor movilizador del mito —idea que dijo haber tomado de Massot y de Georges Sorel—, les inventa o exagera méritos a sus personajes y esconde sus miserias. Por eso, explicó, “me pareció importante apuntar contra los fetiches que la izquierda utiliza para engañar a la opinión pública”. Admitió que el tono del panfleto y la ridiculización forman parte de su genética, y lo defendió como herramienta en la batalla cultural.

La historia no está zanjada

Márquez contó que en Aguascalientes, México, un obispo le boicoteó una presentación “porque estaba Bergoglio en la tapa”, y dijo que le habría gustado que le señalara qué hay de erróneo en las 60 páginas que le dedica: hasta ahora, afirmó, nadie lo hizo. Insistió en que “no existe la historia zanjada” y puso como ejemplos a Rosas, rescatado décadas después de su caída, y a Perón, de quien durante 17 años no se podía hablar. Se definió, con humor, como un “gorila extremo”, pero sostuvo que Perón no puede quedar afuera de la historia.

Sobre el final dijo que espera una reelección en 2027 y repasó el cambio de la derecha: cuando empezó, hace unos 25 años, era un ambiente exclusivo; hoy, según él, se popularizó y forma parte de un cambio de época.

Fuentes

  1. “Emisión en directo de Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 05/11/2026 (minutos citados: 4:55, 5:30, 8:35, 13:36, 14:08, 17:07, 18:48, 20:59, 24:12, 30:44, 32:32, 33:18, 34:02, 38:21, 40:10, 42:24, 43:34, 45:44, 47:02, 47:55, 49:24, 50:17, 52:53, 55:39, 56:49, 57:26, 58:33, 1:00:27, 1:02:31, 1:04:08, 1:05:26, 1:07:41, 1:09:37, 1:10:10, 1:12:09, 1:12:25, 1:16:49, 1:17:54, 1:18:27, 1:18:59, 1:21:42).