Ídolos y cultura popular

De Cuba y Correa a Frida Kahlo: Márquez presenta Ídolos con pies de barro en Guayaquil

En el podcast Páginas del Aire, Márquez habla de la polarización, los ídolos de su nuevo libro, Frida Kahlo y los años de persecución.

Nicolás Márquez
Nicolás Márquez · 4 min de lectura

Nicolás Márquez fue el invitado de Páginas del Aire, el podcast de Librería Española, durante su visita a Ecuador para participar en la Feria Internacional del Libro de Guayaquil, donde presenta Ídolos con pies de barro. La última vez que había estado en el país, hace dos años, había llegado con la biografía oficial de Milei, que acababa de asumir.

Márquez habló de la polarización, del criterio con que eligió a los personajes de su nuevo libro, de Frida Kahlo y de los años en que, según su relato, investigar y escribir sobre la izquierda latinoamericana lo exponía a la persecución.

Polarización y batalla cultural

Ante la pregunta de si es posible ver el mundo en matices de grises, Márquez sostuvo que lo ideal es vivir en armonía, pero que la radicalización de las izquierdas cambió el escenario.

“Cuando las izquierdas han llegado a radicalizarse como lo han hecho, han obligado a que quienes no compartimos esos idearios tengamos que tomar posiciones radicales.”

Nicolás Márquez, minuto 2:24

Como ejemplo citó los gobiernos de centro de Mauricio Macri en la Argentina, Iván Duque en Colombia y PPK, que según él “duraron un suspiro” frente a una izquierda que, a su juicio, cuenta con una estructura de desestabilización muy poderosa. Para Márquez, “la reacción tiene que tener una virulencia proporcional a la agresión de la cual uno es objeto”.

También explicó que la batalla cultural “no es una batalla académica”: se manifiesta en el fútbol, en el arte, en la religión y en la universidad. Por eso, dijo, eligió para su libro a figuras de cada uno de esos terrenos: el papa Francisco, Diego Maradona, el Che Guevara, Frida Kahlo, Michel Foucault y Eva Perón, junto con dos gobernantes, Hugo Chávez y Salvador Allende. Según Márquez, el trabajo reúne 1250 citas y 125 libros leídos y estudiados, y es su “trabajo más ambicioso”.

Frida Kahlo, entre el mito y la obra

Cuando desde la conducción se planteó que Frida Kahlo es seguida más allá de lo ideológico, por su arte y por lo que significa para México, Márquez respondió que “habría que ver si la siguen por lo artístico”. Para él, Kahlo “es lo que es por lo que se fabricó de ella”: sostuvo que nunca estudió arte, que pintaba de manera amateur durante sus convalecencias y que dependió económicamente de Diego Rivera, quien además promovió su obra. Según Márquez, el precio actual de sus cuadros responde a “el mito y la propaganda que hay sobre su persona” y no a su talento.

La conducción defendió el reconocimiento a su valentía y su perseverancia; Márquez lo discutió y repasó, según su versión, exposiciones que considera fracasos y la expulsión de la pareja del Partido Comunista por la vida acomodada que llevaban.

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La nota es un resumen. La charla completa está en el video.

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Por qué desmitificar

Consultado sobre qué busca al revisar a estos íconos, Márquez afirmó que sus seguidores desconocen buena parte de sus biografías y que de cada personaje del libro hay “un aspecto tan turbio”. Puso como ejemplo al Che Guevara, a quien atribuyó el diseño de un campo de concentración para homosexuales y el fusilamiento de disidentes.

“Y además es muy propio de la izquierda fabricar referentes de fantasía, campeones de fantasía.”

Nicolás Márquez, minuto 15:18

La razón, según él, es que la izquierda no puede mostrar un proceso político y económico exitoso, y por eso recurre a relatos históricos resignificados y a personajes reinventados, con consignas que impactan sobre todo en los jóvenes.

Cuba, Correa y los años difíciles

Márquez contó que estuvo preso en Cuba hace unos veinte años, porque se reunía con gente, hacía preguntas y tenía prevista una conferencia. También recordó su primera visita a Ecuador, en 2012, convocado por ecuatorianos exiliados para escribir una biografía de Rafael Correa tras sus libros sobre Chávez y Evo Morales. Dijo que entonces sintió intimidación y persecución, que se fue rápido y que ese libro lo presentó en Estados Unidos y en la Argentina, pero no en Ecuador.

Sobre los años de militancia con Agustín Laje, relató: “vivíamos con los tres celulares hablando en clave”. Según Márquez, padecían persecución, intimidación y hackeos, y no tenían poder, dinero ni “a quien acudir”. Hoy, dijo, está a gusto en Ecuador e invitó a quienes piensan distinto a discutir “con civilización, con respeto”. Sobre el debate, afirmó: “yo quiero escuchar los argumentos” y “yo siempre estuve abierto”.

Veinte años después

Al cierre, Márquez dijo que hoy escribe “muchísimo mejor” y que la lectura constante le da una seguridad que antes no tenía: por eso invita a que su ponencia sea corta y el público le haga preguntas. Lo definió como “el aplomo que uno tiene después de tantos años de dedicación”.

En una ronda de palabras rápidas, asoció el capitalismo con “bienestar para todos”, definió la librería como “el refugio en donde el ser humano se eleva intelectual y espiritualmente” y describió a la Argentina como “un país tremendamente castigado del cual estoy enamorado”. De Ecuador dijo que es “un país amigo”.

Fuentes

  1. “💥 La cultura en Guerra | Nicolás Márquez”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 29/10/2026 (minutos citados: 1:17, 1:46, 2:06, 2:24, 2:42, 3:12, 3:45, 4:50, 5:47, 10:50, 11:05, 11:53, 12:09, 12:28, 13:17, 14:27, 15:18, 15:37, 16:14, 6:03, 6:38, 6:53, 7:26, 7:43, 8:03, 8:39, 9:29, 17:07, 17:50, 18:08, 18:25, 18:40).