Cristina Kirchner presa y el bombardeo de 1955: Márquez contra el relato de la persecución
El día en que se fijaron las condiciones de la detención domiciliaria de Cristina Kirchner, Nicolás Márquez rechazó la idea de una proscripción y revisó, a 70 años, el bombardeo del 16 de junio de 1955 que el peronismo vincula con la condena.
El 17 de junio de 2025, el día en que se conocieron las condiciones de la detención domiciliaria de Cristina Kirchner, con tobillera electrónica y restricciones de visitas, Nicolás Márquez hizo una transmisión en su canal para discutir dos ideas que, según él, el peronismo buscaba unir: que la expresidenta es víctima de una persecución política y que esa persecución tiene un antecedente en el bombardeo del 16 de junio de 1955, cuyo aniversario se había cumplido la víspera.
"No hay ninguna proscripción"
Márquez centró su primer argumento en quiénes juzgaron a la exmandataria. Según su cuenta, a lo largo de 17 años intervinieron 17 magistrados entre jueces y fiscales, de los cuales doce fueron nombrados durante el kirchnerismo; y de los tres jueces de la Corte Suprema que confirmaron la condena, uno fue ministro de Néstor Kirchner y otro fue designado en esa etapa. La causa, recordó, atravesó los gobiernos de Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández, y las sentencias de primera y segunda instancia se dictaron antes de la llegada de Javier Milei.
Por eso considera que hablar de proscripción es "un recurso retórico". Para Márquez, la imposibilidad de ser candidata es la consecuencia que el sistema legal impone a cualquier condenado con sentencia firme, y no una decisión política. También rechazó que el Presidente tuviera responsabilidad en el fallo:
Lo que ocurre es que la gente que está encarcelada, que está en la cárcel porque cometió un delito y tiene una condena en primera instancia, en segunda instancia y ratificada por la Corte, esa gente suele estar presa y esa gente no puede participar electoralmente.
Nicolás Márquez, minuto 10:40
A partir de una encuesta difundida ese día, sostuvo que cerca del 70% de la población considera culpable a la expresidenta, y recordó que ella no encabezó las fórmulas presidenciales de 2019 ni de 2023, lo que a su juicio muestra que ya no tenía chances de ganar una elección nacional. Márquez agregó que con Agustín Laje habían denunciado en 2013, en plena hegemonía kirchnerista, varios de los casos que luego llegaron a la Justicia.
La nota es un resumen. La charla completa está en el video.
Ver el video completoEl 16 de junio de 1955, según Márquez
La segunda mitad del programa estuvo dedicada al bombardeo. Márquez, autor de Perón, el fetiche de las masas, describió el contexto de 1955 como una tiranía: diarios cerrados o confiscados, opositores presos o exiliados, una reforma constitucional de 1949 que habilitó la reelección indefinida y, hacia el final, una persecución a la Iglesia. Contó también una historia familiar: su abuelo, abogado laboralista que defendía gratis a obreros comunistas expulsados por no afiliarse al peronismo, estuvo preso hasta la Revolución Libertadora.
En ese marco, sostuvo que el levantamiento de la Marina buscaba matar a Perón aprovechando un desfile aéreo que el presidente iba a presenciar desde la Casa de Gobierno, y que invocaba el artículo 29 de la Constitución contra quien concentra la suma del poder público. El mal tiempo obligó a suspender la exhibición y la falta de visibilidad, según su relato, provocó errores de puntería que causaron la muerte de unas 200 personas. Márquez volvió sobre el bombardeo en septiembre de 2025, a 70 años de la Revolución Libertadora, en un vivo con Agustín Laje.
No había ninguna pretensión de matar a nadie en Plaza de Mayo. La pretensión era matar a Perón y Perón iba a estar en la Casa de Gobierno.
Nicolás Márquez, minuto 42:41
Las palabras del propio Perón
La tesis más fuerte del programa es que, según Márquez, Perón supo con anticipación del ataque, se refugió en el Ministerio de Guerra y no ordenó evacuar la zona ni la Casa Rosada, donde se montó artillería antiaérea. Para respaldarlo leyó, desde su libro, el mensaje que Perón difundió por la cadena nacional al día siguiente, en el que reconoce que los servicios de información le habían advertido y que "es indiscutible que toda esa acción se ha dirigido sobre mi persona". Para Márquez, esas palabras desmienten la idea de un ataque dirigido contra la población.
Recordó además que esa misma noche fueron incendiadas iglesias de Buenos Aires, en el contexto del enfrentamiento entre el gobierno y la Iglesia católica, y que tres meses después Perón cayó y partió al exilio en una cañonera rumbo a Paraguay. Para Márquez, comparar aquel episodio con la condena a Cristina Kirchner, como hicieron algunos dirigentes peronistas, es una "simbiosis insólita" que busca presentar al peronismo como un perseguido histórico. Al día siguiente, Márquez analizó la marcha en apoyo a la expresidenta con una distinción de Pío XII entre pueblo y masa.
En el cierre, contrapuso la llegada de Perón al poder a partir del golpe de 1943 con la de Milei, que a su juicio convenció "desde abajo" a los votantes, y anticipó la reedición de Perón, el fetiche de las masas.
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Fuentes
- “CFK presa y las mentiras sobre el bombardeo a Plaza de Mayo”, canal de Nicolás Márquez, publicado el 17/06/2025 (minutos citados: 0:29, 2:06, 5:03, 10:40, 12:33, 24:45, 26:22, 29:52, 34:06, 36:29, 41:21, 42:41, 43:16, 47:21, 50:18, 51:17, 51:28, 52:06, 57:59).
- Nicolás Márquez, Perón, el fetiche de las masas